«El sueño de ser campeón lo veo igual de posible; tengo las herramientas, Marc lo demuestra»

Pol Espargaró atiende a MOTORBIKE MAGAZINE en Portimao, a dos carreras de cerrar su primera temporada en el Repsol Honda y tras conseguir su primer podio con la marca del ala dorada.


Con la normalidad instaurándose poco a poco a todos los niveles y también dentro del paddock de MotoGP, desde hace varias carreras las entrevistas han dejado de ser virtuales para recuperar la esencia del cara a cara con el protagonista.

En el hospitality de HRC en el Autódromo do Algarve (Portimao) nos espera Pol Espargaró (Granollers, 10/06/1991). Llega a la segunda cita de Portimao tras haber conseguido su primer podio en el Repsol Honda, un resultado que llegó más tarde de lo previsto, pero que supuso el primer doblete del equipo desde Aragón 2017.

Con su primera temporada en HRC a punto de terminar, Pol Espargaró hace balance junto a MOTORBIKE MAGAZINE de cómo ha sido su estreno con la marca del ala dorada, de los puntos débiles que aún debe mejorar en su adaptación con la Honda, de lo que supone ser compañero de un ocho veces campeón como Marc Márquez y de lo que espera para un 2022 en el que Honda prepara una RC213V «que no es un cambio pequeño, es bastante revolucionario». 

 

Pregunta: Pocos momentos más oportunos para una entrevista se me ocurren que viniendo de tu primer podio con Honda. ¿Cómo te encuentras? ¿Qué te ha dado este podio?

Respuesta: «Me encuentro muy bien, muy positivo y con ganas de volver a subirme a la moto. ¿Qué nos ha cambiado? Al final hay que relativizar un poco las cosas, saber que la temporada no ha ido bien y que no se han conseguido los resultados que me hubieran gustado, y que hay que hacer autocrítica. Pero es evidente que estar terminando la temporada con esas sensaciones es bueno, es un gran resultado y nos hemos quitado un peso de encima, pero es evidente que queremos más. Quedan dos carreras para el final, así que hay que seguir rindiendo».

P: Muchas veces los deportistas necesitáis ese resultado para que a partir de entonces cambie la tendencia. Como el delantero que está muchos partidos sin marcar, pero cuando llega el primer gol, vienen todos detrás. ¿Es posible que en tu caso tras este podio también pueda haber este cambio de tendencia?

R: «Es complicado. Cuando hay tantos problemas y hay tan poco tiempo para solucionarlos, con tan poca pretemporada, que un resultado cambie la dinámica no es fácil. Me gustaría que fuera así, pero sin duda no lo es. Es algo más complicado, más complejo. Aun así, esperemos que esto nos dé un poco de oxígeno y que esto sea un cambio de planteamiento de los fines de semana; pasar de 'Qué lejos están y qué rápido van' a 'Ostras, si yo puedo conseguirlo. Podemos estar ahí y no hay tanta diferencia entre ellos y nosotros'. Eso es importante».

«Estar aquí requiere de unos resultados y si no se hacen no puedes estar contento. No puedo cerrar el año contento a pesar de terminarlo con un segundo puesto»

P: Aunque sé que no te gusta poner notas, ¿qué balance haces de lo que está siendo tu primer año en Honda en comparación a lo que te esperabas?

R: «Suspenso, sin duda. Soy muy autoexigente y siempre lo he sido, y aunque las cosas hubieran ido muy bien, siempre me habría exigido un poco más. Difícilmente algún año me vas a escuchar ponerme más de un 8, a pesar de que las cosas vayan muy bien. Es cierto que me hubiera gustado mucho más, pero también es verdad que visto lo que hicieron los pilotos que pasaron por aquí antes que yo, también les costó muchísimo y los resultados no fueron los mejores. También en el equipo satélite Nakagami y Álex están sufriendo mucho. También tengo que intentar ser un poco justo conmigo mismo y saber que las cosas no han ido bien, que las cosas están complicadas aquí. Pero aun así, soy autoexigente, hago autocrítica y no estoy contento».

P: Fuiste autoexigente desde el día 0, siempre teniendo en cuenta el proyecto al que te unías y la historia de este equipo. ¿Crees que esa autoexigencia pudo ser un arma de doble filo en algún momento?

R: «Yo creo que es un tema de respeto por los colores que estoy llevando y por los títulos que llevan a sus espaldas. Estar aquí requiere de unos resultados y si no se hacen no puedes estar contento. Yo no puedo cerrar el año contento a pesar de que terminamos con un segundo puesto. Incluso, te diría que si terminamos estas dos carreras en el podio tampoco estaré contento con terminar el año con tres podios. Esto no me va a hacer estar más contento. Es evidente que en algunos la presión no ha jugado a nuestro favor, y evidentemente empezar el año sin Marc y con bastante peso a mis espaldas tampoco me ayudó, pero al final esto es MotoGP y aquí tienen que estar los mejores. Y sobre todo en equipos así son los mejores los que tienen que estar y ocupar estas sillas con estas motos. Y si yo no me autoexijo, evidentemente que tengo mucha gente alrededor que me exige resultados, pero tengo que ser el primero en quererlos y en querer lo mejor para la fábrica».

P: Tengo la sensación de que esa autoexigencia ha ido variando a medida que avanzaba la temporada. ¿Has rebajado un poco por dentro y de puertas hacia fuera esa exigencia?

R: «Es evidente que cuando tú te vas poniendo unas metas y no se consiguen, vas encontrando un poco la realidad, y tienes que ir bajando un poco el volumen y el objetivo que tú tienes a medida que va pasando el año, y ser consciente de tus posibilidades o de cómo está yendo la temporada. Me hubiera gustado estar entre los cinco primeros en cada carrera, a pesar de que yo empiezo los fines de semana con el objetivo de luchar por ganar, pero no siempre es así de fácil y normalmente los fines de semana se han torcido bastante. Sobre todo antes de la qualy y en la qualy, donde no he tenido las posiciones que me hubieran gustado a pesar de que creo que soy un piloto rápido a una vuelta y en los entrenamientos de clasificación, pero hemos tenido bastantes problemas. La temporada se nos ha hecho cuesta arriba y en muchos momentos he tenido que rebajar las expectativas, que es algo que tampoco me gusta, pero hay veces en las que es importante aceptar dónde estás y lo que puedes conseguir».

«Tener a Marc Márquez como compañero es una responsabilidad muy grande y muchas veces es una putada; te deja con el culo al aire en muchos momentos en los que tú crees que estás al límite, pero él va un poco más allá»

Pol Espargaró, durante su entrevista con MOTORBIKE MAGAZINE en Portimao. (Foto: Jesús Robledo)

P: ¿Serías capaz de decirme en qué porcentaje está el binomio Honda-Pol Espargaró?

R: «Buf... Es difícil, porque sobre todo ahora que está terminando la temporada y tenemos que empezar otra con una moto completamente nueva. Además, como digo, la moto del año que viene es completamente nueva; no es un cambio pequeño respecto a este año, es algo bastante revolucionario. Si la viste en Misano, es una moto que no tiene prácticamente nada que se asemeje a la que estamos usando este año. A lo mejor te digo una nota, pero el año que viene vamos a empezar de cero o casi de cero, y a lo mejor cambia absolutamente todo. Pero creo que estaría por el 7 o debajo del 7».

P: De los aspectos a mejorar que has ido tachando a lo largo del año. ¿Cuáles crees que han sido y cuáles te quedan aún por mejorar?

R: «Sobre todo en condiciones de agarre, de frío, de temperatura baja que la pista tiene un agarre mayor, ahí puedo ser muy rápido. En esas condiciones he visto que puedo estar al nivel de los demás e incluso mejor que los demás. Es cuando el asfalto es antiguo, cuando la temperatura es muy elevada y el neumático no acaba de estar en línea con el asfalto del circuito, ahí es cuando yo empiezo a sufrir. Sobre todo cuando no tengo el agarre inicial, el primer 20% de gas empiezo a hacer 'spin' (patina la rueda trasera), me cuesta muchísimo y es algo en lo que tengo que trabajar mucho en esta pretemporada. Ese es mi punto débil».

P: Te digo la frase y te dejo terminar a ti con la respuesta. Tener a Marc Márquez como compañero es...

R: «Es una responsabilidad muy grande y muchas veces es una putada, porque evidentemente te deja con el culo al aire en muchos momentos en los que tú crees que estás al límite, pero él va un poco más allá. Ha habido momentos, sobre todo en clasificación, en los que he podido ser más rápido que él y hacer una vuelta mejor, pero luego en carrera es cuando se demuestra quién es el más rápido y quién no. Evidentemente que su experiencia de nueve años en HRC hacen que conozca al dedillo esta moto y que sepa dónde están los límites de esta moto, pero igualmente él es capaz de rozar el límite en todas las vueltas de la carrera, desde la primera hasta la última, y terminarlas. Y a mí eso aún me está costando mucho. Siempre intento dejar algo de margen para poder terminar la carrera y no tirarlo todo a la basura con un error, pero él es capaz de eso, de poder culminar las 24 vueltas de carrera con pocos errores pero yendo muy al límite, y eso es algo que admiro muchísimo».

«Alberto Puig es una persona que aporta muchísimo»

P: Con la experiencia que vas acumulando, ¿crees que es mejor seguir el camino de Marc a la hora de desarrollar y pilotar la Honda o intentar seguir el tuyo propio? ¿Es posible hacer un mix?

R: «Hay momentos para todo. Hay momentos en los que a lo mejor es interesante seguir el camino de Marc, pero hay momentos en los que es imposible, porque Marc tiene un estilo de pilotaje muy peculiar en el que con muy poco agarre es capaz de ir rápido, así que no necesita generar mucho grip para ser competitivo. Yo necesito un poco más de agarre para serlo y ahí es donde hemos chocado un poco en algunos Grandes Premios, pero también nos hemos puesto de acuerdo muchos fines de semana como en el test de Misano, que a mí me fue muy bien, fui muy rápido y él entendió que como estábamos poniendo la moto a punto a mi gusto funcionaba. La utilizamos así y fue un gran fin de semana para los dos. Así que creo que hay que encontrar un mix, siempre intentado seguir lo que él hace, porque él es el número uno de la fábrica y el que va rápido, el que marca los límites y los tempos, y eso no hay que olvidarlo. Y el piloto más rápido siempre tiene que ser el piloto a seguir, pero también dentro de su setting hay posibilidades; no siempre es blanco o negro, hay grises en los que se puede trabajar mejor».

Alguna vez has declarado que has llegado a echar en falta el carácter austriaco, de cómo te ha curtido en esos últimos cuatro años. ¿Hay alguna figura dentro del Repsol Honda que se asemeje?

R: «Sí, y me apoyo mucho en él y me ayuda muchísimo. Es Alberto (Puig), que prácticamente podría haber nacido en Austria, sin ningún problema (Ríe). Alberto es una persona que aporta muchísimo. Me ayuda mucho con la comunicación con los japoneses. Yo ya había trabajado con japoneses en el pasado, pero estar cuatro años en KTM me hizo olvidar un poco su manera de trabajar. A pesar de que sean diferentes fábricas trabajan muy parecido y la comunicación no es fácil. No es lo fluida que me gustaría, sobre todo porque ellos valoran cosas que los austriacos no valoran, o no valoran tanto.

Por ejemplo, para los japoneses la seguridad del piloto o que en la moto no se pueda romper algo y esto pueda afectar a una lesión para el piloto; evidentemente que ninguna marca quiere eso, pero los japoneses tienen las bases de eso muy elevadas. Quiero decir; no van a permitir absolutamente nada que ponga en riesgo a un piloto ni lo más mínimo. A lo mejor en otras fábricas, sobre todo en las europeas, podrían elevar ese porcentaje a un 40%, pero es que ellos no son capaces ni de subirlo al 5%. Para ellos, donde corra riesgo el piloto es imposible. Y te pongo un ejemplo: el motor puede hacer un cierto kilometraje en un test y no permiten que se haga ni una vuelta más, ni cuatro kilómetros más de lo establecido. Probablemente ese motor puede hacer 2000 ó 3000 kilómetros más, pero ellos creen que ese es el tope, e incluso ha llegado al punto de tener que parar la moto en mitad de la recta para no superar el número de kilómetros que esa moto puede hacer y volver al box andando porque no se pueden hacer 2 km más, porque el motor se pasaría de kilometraje. Cosas de esas que son un poco locuras, pero que te dan a entender lo importante que es para ellos la seguridad del piloto. Es algo increíble que se agradece muchísimo».

«En Honda los días malos son muy malos, porque siempre hay un piloto más rápido que tú y no te puedes apoyar en que la moto no te lo ha permitido hacer»

P: ¿Cómo se encajan los días duros en comparación a cuando los vivías en KTM? ¿Y los buenos?

R: «Son distintos. En KTM cuando los días eran malos, aun así era el más rápido de la fábrica y eso siempre te quitaba un poco de presión. Pero aquí los días malos son muy malos, porque siempre hay un piloto que es más rápido que tú y no puedes apoyarte en decir que la moto no te ha permitido hacerlo, porque hay otro piloto al que sí que se lo ha permitido. Ahí siempre recaes en la autocrítica y en machacarte para mejorar. De eso se trata, pero eso es duro. Evidentemente, los años en KTM me han ayudado mucho a curtirme y a ser más fuerte, sobre todo psicológicamente, de soportar los golpes de una forma más tranquila y más serena. Y además también de la experiencia y la madurez, eso ayuda muchísimo».

P: Dentro de toda esa evolución que estás teniendo con la Honda, ¿qué te está aportando trabajar con alguien con tanta experiencia en la marca como Ramón Aurín?

R: «Es muy bueno. En mi carrera deportiva siempre he intentado que la gente que está a mi alrededor, sobre todo el jefe de mecánicos, hablen mi idioma y sean más o menos de donde yo vivo por un tema cultural y por cómo te tienes que expresar, sobre todo en momentos calientes, ya que la compresión entre nosotros es mucho mayor. En la etapa anterior en KTM tenía un técnico que no era catalán, pero aun así tenía una muy buena relación y me entendía súper bien con Paul Trevathan, pero estar con Ramón ahora es otra cosa. Cuando hablamos, cuando interpretamos las situaciones, cuando estoy contento o triste, tenemos la misma forma de expresarnos y eso es muy importante, porque a veces en momentos puntuales no sabes cómo expresarte por la tensión, por los nervios, por estar enfadado... Y tener esa conexión cultural hace que ayude muchísimo a la compresión. Él tiene muchísima experiencia de cómo tratar con Honda, con los japoneses, que yo estoy otra vez en ese proceso de adaptarme a hablar con ellos, y él también es capaz de transmitirles a ellos de una forma más clarividente todo lo que pasa a mi alrededor, así que estoy muy contento de estar trabajando con Ramón».

«El sueño de ser Campeón del Mundo lo sigo viendo igual de posible. Estoy donde quiero y tengo las herramientas para conseguirlo, porque Marc lo demuestra»

P: Te tengo que preguntar por Aleix. Hace unas carreras comentaba que se veía en forma al nivel del top 3 de MotoGP. ¿Cómo le estás viendo tú este año?

R: «Muy bien. La verdad es que Aleix ha hecho una muy buena temporada, ha tenido momentos brillantes. Sí que es cierto que aún les sigue costando tener una regularidad entre los primeros. Eso es lo más complicado de una fábrica, es lo que más nos costó en KTM. Hacer resultados buenos en una o dos carreras no es suficiente para estar en el top 5 a final de año, eso es muy complicado. Lo más importante es la regularidad y es lo que aún les falta un poco, pero creo que Aleix tiene un nivel de autoexigencia enorme que le ha llevado a estar donde está y eso es digno de admirar. Yo he estado en su posición y es muy gratificante después de tanto trabajo y tantos años llegar al punto en el que está él, y lo está disfrutando mucho».

P: Volviendo a ti. Ahora que sabes lo que es ser piloto del Repsol Honda, ¿el sueño de ser campeón lo vas igual de factible, más factible o menos factible?

R: «Sigo viéndolo igual de posible. Es cierto que cuesta, que lo voy a tener que sudar y que la experiencia me va a ayudar mucho en eso. Pero es mi objetivo, es por lo que me levanto todas las mañanas y es por lo que lucho a diario, entrenando o haciendo lo que sea en mi vida. Mi vida gira alrededor de MotoGP y estar en Honda era algo que tenía en mente, quería estar aquí. Estoy donde quiero, tengo las herramientas para conseguirlo, porque Marc lo demuestra, y sólo falta experiencia, trabajo y mucho sufrimiento, pero estoy convencido de que va a llegar mi momento».

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