Entrevista a Álex Rins, tercer clasificado de MotoGP 2019

Álex Rins se ha convertido en la gran sensación del Mundial de MotoGP 2019. Después de acabar la pasada temporada a un excelente nivel, logrando cinco podios y siendo quinto del campeonato, el piloto de Suzuki está viviendo la temporada de la confirmación y está haciendo soñar nuevamente a Suzuki. Ha llegado para quedarse.

En un periodo muy corto de tiempo, el barcelonés ha hecho olvidar aquella dolorosa marcha de Maverick Viñales a Yamaha. Se ha convertido en el abanderado que la firma de Hamamatsu buscaba y que necesitaba el proyecto que encabeza Davide Brivio para tratar de reinar en MotoGP.

Rins ha demostrado que es capaz de vencer al mismísimo Valentino Rossi en un mano a mano, se ha ganado a pulso la denominación del 'rey de las remontadas' y ha dejado patente por qué es una de las grandes amenazas de Márquez en MotoGP. Tan efectivo y decidido en pista, como prudente, tímido y tranquilo fuera de ella. Álex Rins atiende a MOTORBIKE MAGAZINE en el Circuit de Barcelona-Catalunya para analizar la temporada, los objetivos que quedan por delante y ese sueño que cualquier romántico de Suzuki comparte, el de convertirse en la segunda parte de lo que un día fue Kevin Schwantz para la firma japonesa, una marca que no gana el título desde que Kenny Roberts Jr. lo hiciese en el año 2000.


MOTORBIKE MAGAZINE: Empezaste el año diciendo en Qatar que quien no pensara en el título se dedicase a las canicas. Pese a que el objetivo lo tenías en mente desde el primer momento, ¿esta primera mitad de temporada está superando tus expectativas?

Álex Rins: «Desde luego. Estamos yendo muy bien y hemos conseguido la primera victoria antes de lo esperado. Sabemos y sabíamos que tenemos una moto competitiva, pero hay que mirar hacia delante. En Austin tuvimos la oportunidad y no la dejamos escapar, y ha habido más oportunidades como por ejemplo en Qatar o Mugello, pero a causa de la falta de motor que tenemos en las rectas no pudo ser. Pero la verdad es que estoy muy contento, porque estamos en un buen nivel. Hemos empezado un poco más fuertes de lo que acabamos el año pasado y esto es muy bueno».

¿Cuánto ha ayudado a nivel técnico y psicológico la buena inercia con la que terminasteis en 2018?

«Ha ayudado mucho. Quieras o no, al final poniendo la moto al límite es donde salen los problemas y donde se pueden solucionar. El acabar el año pasado de esta manera fue bien para poder aprovechar y poder pedir a los japoneses cosas que se podían mejorar».

¿En qué ha cambiado la Suzuki respecto al año pasado?

«Han sido pequeños cambios, pero muy productivos. Hemos mejorado un poco la velocidad y el motor, aunque falta un poco aún, pero es complicado poner un motor que corra 10 caballos más. Hemos mejorado un poco más la estabilidad de frenada y el paso por curva. Estamos muy bien».

¿Se acuerda uno de lo que costó llegar hasta este punto? Porque el debut en MotoGP, hace sólo dos años, fue muy duro...

«No lo piensas. Desde luego que sufrí mucho al inicio de 2017, porque fue un comienzo muy bacheado y con muchas caídas. Pero al final el cuerpo se queda con las cosas buenas, con las malas intentas pasar página cuanto antes».

Decías antes que la primera victoria en MotoGP llegó antes de lo previsto. ¿Hay mejor manera de ganar la primera que en un mano a mano con Rossi?

«La verdad que no. Fue increíble. Es el ídolo de todos los niños pequeños. Cuando yo era pequeño, Valentino era al piloto que admiraba y poderle ganar en Austin mano a mano fue brutal».

Ya el hecho de compartir parrilla con él es algo así como un privilegio para los que sois más jóvenes, ¿no?

«Desde luego. Cuando llegué al Mundial en 2012 y los empezaba a ver, sí que me impactaba más. Pero a medida que vas creciendo como piloto, vas cogiendo experiencia y te vas sintiendo más fuerte. Y al final, no dejan de ser personas como tú o como yo. Hay que intentar ganarlos y si hay un hueco para meter la rueda, hay que intentarlo».

Si tuvieras que hacer una radiografía de tu paso por MotoGP hasta el momento actual, ¿cómo sería?

«Empezamos con mal pie, pero al final pudimos remontar y hacer un gran año en 2018. Ahora me falta mejorar muchísimo, tanto dentro como fuera de la pista. Pero lo estoy intentando, estoy poniendo mi máximo y gracias al equipo que tengo esto también me ayuda mucho».

¿Cuáles destacarías como tus puntos fuertes?

«Somos muy fuertes en carrera, recuperando posiciones, y también somos muy fuertes en el paso por curva. También tenemos puntos débiles, como puede ser la potencia en recta».

Y los sábados...

«Y los sábados. Nos está costando un poco. ¿Pero sabes qué pasa? También me centro mucho en pilotar solo. No salgo a hacer una rueda y a hacer el tiempo detrás de esa rueda, cosa que el año pasado sí que hacía mejores resultados quizá por esto».

Te has convertido en el rey de las remontadas y en el animador de MotoGP este año, pero a mí lo que más me sorprende es que habiendo remontado casi 50 posiciones, no has tenido ningún lance comprometido. ¿Cómo logras ser tan efectivo en carrera?

«Es complicado, porque MotoGP es una categoría en la que tienes que ir al máximo, tienes que avanzar lo antes posible y cuesta, quieras o no. He tenido la suerte de hacer adelantamientos limpios, pero también alguno no tan limpio llega, porque al final todo el mundo va al límite. A mí me han hecho unos cuantos este ya».

Hablando con un expiloto de la marca como Aleix Espargaró, me destacaba que uno de los puntos fuertes de Suzuki es que es una gran familia y es la sensación que da...

«Yo me llevo genial con ellos. Me siento como en casa. Estamos muy a gusto y esto quizá es lo que nos da un paso más».

¿Y qué destacarías del capitán del barco, Davide Brivio?

«Es una excelente persona. No puedo decir nada malo. Me ha apoyado en todos los momentos, tanto en los buenos como en los malos, y han confiado mucho en mí. Le estoy muy agradecido».

Has optado al título en todas las categorías por las que has pasado, pero te quedaste con la espina de ser subcampeón en Moto2 y Moto3. No tener ningún título pese a haber sido un firme candidato, ¿es algo que te ha quitado el sueño alguna noche?

«Desde luego que no. Estamos en MotoGP y estamos haciendo podios. Sí que es verdad que los campeonatos cuentan, Moto3 y Moto2, porque al final son títulos, pero lo importante es que ahora vamos 'de coña'».

Viendo lo difícil que está siendo este primer año de Mir en MotoGP, ¿no te ves reflejado con lo que fue para ti hace un par de años?

«Lo que está sufriendo él no lo sé, pero yo sé que sufrí mucho en 2017...».

Me refiero, por ejemplo, a situaciones como la que tuvo en Le Mans, caídas y otros errores en los que pagas la novatada, como te pasó en algún momento a ti. ¿Le sueles dar algún consejo?

«Nos llevamos muy bien. Es un piloto que tiene mucho talento. Al final cada uno en el box mira por su parte. Cuando él va un poco más rápido que yo nos fijamos en ver qué podemos mejorar, pero al final estamos aquí para ganar carreras y él desde luego que va a llegar».

Matizando la situación, en ese aspecto has perdido este año tener a un compañero que te apriete como Iannone. Parece que no ha sido un problema para ti...

«Desde luego que no. Sí que es verdad que con Iannone me tocaba esforzarme mucho más porque iba muy rápido, pero somos capaces de serlo ahora igualmente».

¿Qué ha supuesto liderar en solitario el desarrollo de la Suzuki para este año?

«Lo cierto es que no ha sido nada. Hay pilotos a los que les cuesta, pero en este caso yo estoy genial. No nos ha costado mucho. El año pasado ya estábamos empezando a mirar nuestro sitio, a empezar a hacer nuestra moto y al final es lo que estamos haciendo este año».

¿Eres tan tranquilo como aparentas ante los medios y de cara al público?

«Soy tranquilo, pero también muy nervioso en otras situaciones. Cuando estoy en casa no puedo parar ni un momento quieto. Aquí encima de la moto trato de transformar los nervios que me puedan aparecer en ganas de pilotar».

¿Qué hace a Márquez tan superior en diversos momentos?

«Márquez es un piloto muy bueno. Tiene la moto muy por la mano en cada momento y creo que esto es lo que le hace estar arriba».

Ya has mencionado en alguna ocasión que se le puede ganar, ¿pero cómo se le puede ganar a un piloto que no está mostrando ningún altibajo?

«Hay que ser muy regular, ganar carreras y hacer podios si le queremos ganar».

Y eso, en el MotoGP actual, es cada vez más difícil...

«Cada vez hay más nivel, con más marcas, más pilotos en lo más alto, más rookies luchando... Al final, nosotros estamos yendo bien y confío en que lo conseguiremos».

Decía hace poco Quique Setién (entrenador de fútbol) que estamos creando una generación de fracasados, porque sólo se valoran las victorias. Pero el éxito es algo más relativo que sólo reducirlo a ganar, ¿no?

«Al final, tener éxito... Yo creo que mucha gente lo tiene. Aquí por ejemplo estamos en la élite, en MotoGP, donde hay entrenamientos en los que quedas décimo acabando a cuatro décimas del primero. Es difícil de responder...».

¿Qué es el éxito para Álex Rins?

«El éxito para mí es ser constante y ganar».

Y si este año no llegase el título, ¿qué resultado te haría sentir que la temporada ha sido un éxito?

«Para mí, acabar en el top 3 sería increíble si no conseguimos el título».

¿Queda algo de aquel Álex Rins que ganó por primera vez una carrera del CEV en Montmeló?

«¡Lo mismo! Sigo siendo el mismo niño cabrón que hace putadas. Me lo paso bien, tengo un equipo que me apoya mucho y estoy muy bien entre ellos».

¿Cómo es el periodo de "entreguerras"? El Álex Rins de fuera de las carreras.

«En Andorra, con mis dos perros y con mi novia. Estamos genial. Hago mucho trial, gimnasio... Salgo de casa todos los días a las 9 de la mañana y no vuelvo hasta por la noche».

Siempre que un piloto de Suzuki lucha en lo más alto, es inevitable preguntar por Kevin Schwantz. ¿Te gustaría ser el sucesor de lo que un día fue él para esta marca?

«A mí me encantaría, porque fue un pilotazo y lo que hizo fue increíble. Además, tenía mucha agresividad y una frenada espectacular».

Por tu posición encima de la moto, más old school, ¿alguna vez te han comparado tu estilo con el de Schwantz?

«No me lo han dicho muchas veces, pero sí que me han comentado bastante que tengo un estilo muy diverso a los demás. Es un estilo que me sale natural. Trato de pilotar rápido y de ser agresivo cuando lo tengo que ser».

[Galería] Entrevista a Álex Rins