Crivillé analiza la situación actual del Mundial de MotoGP

20 años después de lograr el título que cambió la historia del motociclismo español, Álex Crivillé continúa estrechamente vinculado al Mundial de MotoGP. El expiloto catalán sigue ejerciendo como comentarista, ahora con DAZN, donde afronta ya su 11ª temporada desempeñando un rol que antes llevó a cabo en TVE y en Movistar+. Además, Crivillé también es embajador de AMV Seguros, marca con la que lleva vinculado siete años.

Hablamos con el doble Campeón del Mundo sobre su exitosa carrera deportiva, sobre sus ocupaciones actuales (está pendiente de la posibilidad de disputar el Europeo con la selección española de hípica) y sobre su punto de vista sobre la situación actual de MotoGP, donde cree que en estos momentos «el rival de Marc Márquez es él mismo».


Pregunta: ¿Qué sensación te queda cuando echas la vista atrás y repasas cómo fue tu carrera deportiva? Dos títulos, 20 victorias, 66 podios, MotoGP Legend...

Respuesta: «Uno se siente muy satisfecho por haber conseguido lo que conseguí. Primero por los inicios, cuando gané el título en 125cc y en aquel momento me convertí en el piloto más joven de la historia, aunque al año siguiente me quitó ese récord Capirossi. Además, fue un título con una moto hecha en casa, una moto española hecha en Barcelona (JJ Cobas). Después conseguimos el título de 500cc, un campeonato muy ansiado y que en aquel momento fue el no va más. Logré también ser el primer piloto español en llevarme el título de la categoría reina. Hasta entonces se había ganado siempre en categorías pequeñas, con Ángel Nieto, que lo ganaba todo, y luego en 250cc también ganamos con Sito Pons, pero teníamos la asignatura pendiente del 500cc. Haberlo conseguido fue increíble. Con el tiempo lo vamos valorando más. Luego, cuando ya te hacen Leyenda de MotoGP es increíble, te vienen muy buenos recuerdos de esa época. Tengo que estar muy, muy satisfecho de todo».

Ese título de 500cc marcó mucho, a mí personalmente, pero también al motociclismo español. A partir de ahí nos dimos cuenta que por qué no podíamos ganar también en categorías grandes. Y ahora somos los reyes, somos los que dominamos».

P: Este año se cumple el 20 aniversario de aquel histórico título de 500cc y aún hay muchísima gente que lo recuerda y que te para por los circuitos...

R: «La verdad es que sí. Fue una época en la que se seguía muchísimo el motociclismo, hubo un pico de más de seis millones de personas que lo vieron por televisión. Ahora han pasado esos 20 años, pero en realidad se sigue recordando con mucho cariño y la gente sigue poniendo vídeos de mi época. Lo recuerdan como un título muy peleado y una época en la que el motociclismo tenía mucho seguimiento».

P: No podemos pasar por alto aquellos míticos duelos con Mick Doohan. ¿Crees que aquello marcó una de las épocas más bonitas de la historia de la categoría reina?

R: «Fue una época dorada, porque estaba Mick Doohan, un tipo muy complicado, muy difícil de batir y muy duro. Era un piloto muy completo en la mejor escudería. Yo estaba como compañero de equipo, pero obviamente el equipo rodaba en torno a Doohan. Yo era uno más ahí, pero al final se dieron cuenta de que tenía talento, que podía ganar carreras y que le podía plantar cara. Así fue y por eso creo que se me valoró muchísimo, por el hecho de que pude ganarle carreras y disputarle el título. Ahí fue cuando Honda empezó a creer también en Álex Crivillé».

P: Ya nos comentaste en el pasado en alguna entrevista que Doohan y tú fuisteis amigos mientras él te pudo tener controlado...

R: «El primer año de Repsol, en 1995, estaba un poco lejos de sus tiempos. Pero luego ya en 1996, cuando empezó la pretemporada que vio que los tiempos eran clavados a los suyos, ya empezó a haber un poco de tensión en el equipo y dejamos de ser amigos. Nos llevábamos bien, pero pasamos a ser rivales. Y ya cuando empecé a ganarle carreras la cosa cambió, como es obvio. Es muy complicado compaginar lo de ser rivales y amigos».

P: ¿Cómo es ahora la relación entre ambos?

R: «Ahora hay buen rollo, porque ha pasado ya tanto tiempo que vivimos de los buenos recuerdos y los malos los dejamos como puras anécdotas. Pero hubo momentos de mucha tensión, en los que le gané haciendo carreras muy buenas, momentos en los que tuve algún percance con Mick y nos fuimos al suelo (Eastern Creek 1996), carreras en las que él tampoco jugó tan bien... Hemos tenido de todo, pero en el fondo yo crecí muchísimo viendo su pilotaje e intentando ganarle. Eso me hizo crecer tanto, que hubo un momento en el que estaba Doohan, estaba yo y luego el resto».

P: ¿Se puede equiparar la rivalidad que tú tuviste con Doohan con alguna que hayamos vivido recientemente en MotoGP?

R: «Te diría que Mick Doohan en su momento era como el Marc Márquez actual. Era muy difícil batirle y yo estaba ahí. Las carreras en las que luchábamos de tú a tú, la mitad las ganaba él y la otra mitad las ganaba yo, pero cuando Doohan se iba y te metía dos o tres segundos en las primeras vueltas, luego ya era muy complicado. Era imbatible. Todos los pilotos son diferentes y todas las épocas tienen sus ventajas e inconvenientes. Hacer comparaciones es muy difícil».

P: Sigues muy vinculado al Mundial de MotoGP y viajas a la mayoría de Grandes Premios. ¿En algún momento has llegado a echar de menos esa sensación de estar de nuevo subido a la moto?

R: «No... Cuando te retiras lo pasas mal y empiezas a darle vueltas, y empiezas a pensar que es el momento de dejarlo. Pero luego, al cabo de dos o tres años te vuelve a entrar el mono; te encuentras bien, has descansado y te gustaría volver a subirte a una moto. Luego ya dices "ya está bien", ese mono se va. Y ahora estoy encantado de verlos ahí en acción».

P: Siempre te caracterizaste por ser un piloto más reservado o tímido. ¿Te imaginabas que algún día ibas a acabar siendo comentarista? Y no sólo eso, sino que además llevas ya 11 temporadas...

R: «Pues la verdad es que no. Empecé con Televisión Española y vivimos una época muy bonita con Ángel Nieto y Ernest Riveras, luego lo dejamos cuando lo dejó Telecinco y luego de vuelta en Movistar también con Alberto Puig. Es aquello que va pasando el tiempo, vas año y año, vas pensando y dices... ¡11 años ya! Ahora estamos en DAZN, también de compañero con Carlos Checa. Es un equipo con el que te lo pasas bien por el hecho de estar rodeado de amigos comentando las carreras y seguimos sumando temporadas».

P: Alberto Puig nos llegó a decir en una entrevista hace unos años que para él comentar las carreras era como su válvula de escape. No sé si en tu caso tienes una sensación similar.

R: «A mí lo que me gustan son las carreras y, sobre todo, MotoGP. Los previos y los entrenamientos libres son como la espera para que lleguen los entrenamientos clasificatorios y la carrera, que es la hora de la verdad. Comentar una carrera de MotoGP es híper emocionante. Estás ahí a la expectativa y a veces estoy metido en ello como si fuese un piloto, más que como un comentarista».

P: Cuando aparcaste las motos, no dejaste de competir. De hecho, llegaste a meterte en el mundo de los rallies, ganaste alguna carrera del Campeonato de España... ¿Cómo fue esa incursión sobre cuatro ruedas?

R: «Ganamos alguna carrera del Campeonato de España. En Orense gané un rally y también algunas carreras en el podio. Pero como todo. Luego ya quieres aspirar a algo más y ya llegamos tarde, porque ahora hay chavales con 20 años que van a fondo y yo en aquella época ya pasaba de los 30. Era demasiado veterano para aspirar a hacerlo bien en los rallys. Pero me lo pasé muy bien, fue una experiencia muy bonita con Kini Muntada de copiloto, una experiencia más. Corrí con un WRC, con un Seat Córdoba, y fue una temporada en la que disfrutamos muchísimo».

P: Y donde compites ahora es en hípica, en el mundo de los raids. ¿Qué nos puedes contar sobre la pasión por esta disciplina? ¿Cómo van las cosas?

R: «Le dedico muchas horas. Recientemente hicimos un buen resultado en una carrera internacional en un raid en Francia, en la que acabamos segundos. Ahora estoy pre-seleccionado por la selección española para poder ir al Europeo, y en breve me dirán si puedo entrar en la selección o no. Estoy muy contento de haber podido llegar hasta ahí. He luchado mucho y es un deporte que tengo como hobby, pero invierto muchas horas encima del caballo».

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P: ¿De dónde nació ese hobby por las carreras de caballos?

R: «Lo compaginaba con las carreras. Lo utilizaba un poco para aislarme, para sacar presión y para cargar pilas cuando estaba más cansado o agobiado de los circuitos. Cogía el caballo, salía a pasear y cargaba pilas. Empezó un poco por ahí, pero cuando me retiré de las motos tenía tiempo para dedicarme y decidí empezar a competir en raids. Compré unos caballos y poco a poco empecé a meterme más en serio en esta disciplina, que digamos que es como la maratón de los caballos».

P: Cambiamos de tercio y pasamos a la actualidad de MotoGP. Decías recientemente en 'La cena de los campeones' que MotoGP ahora mismo es 'Márquez contra Márquez'. ¿Sigues teniendo esa sensación?

R: «La sensación que da es esta, porque realmente no tiene un rival directo. Esta temporada tiene una Honda más veloz que la del año pasado y vemos que las Ducati están ahí, pero que Marc está un paso por delante. Hay circuitos que le costaban un poco más y ahora gana, como pasó en Brno, donde era rápido en agua, a medias, en carrera se escapó... Esto hace pensar que es un Marc contra él mismo. Con la ventaja de puntos que lleva, es una barbaridad. Estamos en la segunda parte del Mundial y hace pensar que en la gira asiática puede ser Campeón del Mundo».

(Foto: Jesús Robledo)

P: Parece que Marc cada vez tiene menos fisuras y que está muy preparado en todas las condiciones y circuitos, mientras sus rivales tienen muchos más altibajos.

R: «Los rivales más directos de Marc podríamos decir que son Dovizioso, quizá también Petrucci, Rins o Maverick, pero Marc ha mejorado con respecto al año pasado. Paso a paso, cada vez es mejor. Cada vez se cae menos, arriesga cuando tiene que arriesgar y es mejor que el año pasado. Es brutal. Va mejorando día a día y llega un punto en el que no sabes dónde va a parar. A día de hoy, no veo un rival directo que le pueda batir. En algún circuito puntual como Austria sí, pero en líneas generales, el rival de Márquez es él mismo».

P: Teniendo en cuenta sus números y su proyección, ¿crees que puede acabar siendo el mejor de todos los tiempos?

R: «Yo creo que a día de hoy sí es el mejor. Pero cada época tiene sus pilotos y sus motos. Estas motos de ahora son motos perfectas; es una gozada llevar una MotoGP con toda la electrónica que llevan, con ese cambio seamless que pueden reducir sin tocar el embrague, que pueden cambiar de marcha en mitad de una curva con el gas a fondo, con anti-wheelie... Es una brutalidad. Antes eran motos más salvajes, no tenían nada que ver. Entonces es difícil hacer comparaciones. Pero sí que yo creo que Marc es uno de esos pilotos que si hubiese cogido una moto de las de antes, también estaría entre los mejores. Si no sale un mega-crack, de momento tenemos mucho Marc por delante».

P: La otra cara de la moneda en su equipo es Jorge Lorenzo, que está sufriendo un calvario en su primera temporada con Honda. ¿Confías en que acabe dando la vuelta a la situación?

R: «Es difícil responder a esta pregunta. Jorge lo ha pasado mal con esa lesión de las vértebras. Es complicado; yo confío en que sí, en que esté recuperado al 100% y pueda dar todo el gas, y pueda notar buenas sensaciones con la Honda. Ganar a Marc ya no lo sé, eso ya es otra historia, pero estar en el podio estoy seguro que sí. Por qué no. Debe estar con Dovi, yo creo que es mejor en todos los aspectos. Debe estar con Rins. Debe estar en la pomada del podio. Luego ya ganar a Marc es otro tema. Pero si coge confianza, debería estar ahí».

P: En tus dos últimos años en 500cc coincidiste con Valentino Rossi en parrilla. Ahora llevas 17 años retirado... y Valentino sigue ahí. ¿Qué opinas de que aún continúe al más alto nivel a sus 40 años?

R: «Opino que tiene mucho valor el hecho de estar en MotoGP con 40 años y seguir entre los mejores, mantener esa motivación tiene su mérito. Valentino es mucho Valentino por todo lo que ha hecho. En cuanto al presente, seguramente si consigue de nuevo un buen resultado creo que le iría muy bien para seguir motivado y seguir entre los mejores. En eso está, en luchar para estar ahí. Pero haga lo que haga Valentino, está bien. Es un piloto muy admirado, muy querido, con millones de seguidores. Pese a la temporada irregular que está teniendo, los fans los seguirá teniendo haga lo que haga».

P: Valentino es un auténtico ídolo de masas y los circuitos siguen y seguirán llenos de color amarillo en las gradas. Llegue cuando llegue, ¿está MotoGP preparada para el adiós de Rossi?

R: «Sí, yo creo que sí. Todo tiene su principio y su final. Obviamente, el día que Valentino diga adiós será un día... no te diré que triste para el Mundial, porque Valentino es un tipo que transmite mucha alegría. Pero en general sí que habrá tristeza cuando anuncie la retirada. No sé cuándo será esto, pero haga lo que haga y cuando lo haga, estará bien. Creo que aún queda Valentino. Está trabajando duro para que la afición y sus fans vibren todavía. La retirada dependerá de él, pero es un crack».

Álex Crivillé, con Kenny Roberts Jr. y Valentino Rossi al fondo durante la temporada 2000.

P: Hace poco te vimos en 'La cena de los campeones' en DAZN, donde compartisteis mesa Pedrosa, Pons, Aspar, Checa, Alzamora y tú. ¿Cómo fue aquella experiencia?

«De entrada... La comida estaba espectacular, ¡no sabes cómo cocina Nandu Jubany! Fue una cena entre amigos, entre campeones, una cena informal con varios debates y temas. Nos lo pasamos realmente muy bien y nos tuvieron que decir que se acababa y que había que cortar, pero creo que se quedaron muchas cosas en el tintero. No pudimos hablar de todo, pero fue entre amigos y fue una noche divina, de las que alargarías hasta la mañana. No estaría mal repetirla».

P: Hípica, comentarista en DAZN, embajador de AMV Seguros desde hace siete años... ¿Cómo es ahora el día a día de Álex Crivillé?

R: «Después de haber estado tanto tiempo encima de la moto, ahora me toca disfrutar del día a día, de la familia y de los hobbies. Mi pasión siempre serán las motos y no hay ningún deporte que lo pueda cubrir, pero ahora me ha dado por la hípica, porque me gusta la naturaleza y estar fuera. Mi día a día es así, estar con mis caballos, seguir las motos y con AMV Seguros tenemos este acuerdo según el cual soy embajador, me paseo por los paddocks y estoy en las carreras como embajador de AMV, como comentarista por DAZN, donde cubro 13 de las 19 carreras y las voy compaginando con Carlos Checa. Estoy encantado, porque de alguna manera estoy en activo y puedo seguir el Mundial cuando viajo por los circuitos. Es una vida más tranquila y ya con 49 años que tengo lo mejor es esto, tomárselo con calma y disfrutar desde fuera.

En lo que respecta a AMV, tenemos una relación estrecha. Empecé con ellos en el mundo de los rallys, en una carrera de hielo, el Andros en Francia, y mi primera anécdota junto a ellos es que pinché las ruedas y destrocé el coche. Un desastre... y además estaban ahí los máximos directivos. Luego más tarde empecé a ser embajador, así que parece que me lo perdonaron...».