«Me gustaría retirarme en Aprilia, pero es justo que se valore lo que estoy consiguiendo»

Aleix Espargaró, uno de los grandes protagonistas del primer tercio del Mundial de MotoGP 2022, atiende a MOTORBIKE MAGAZINE en Jerez, donde llega tercero del campeonato a sólo tres puntos del liderato.


La trayectoria de Aleix Espargaró (Granollers, 30/07/1989) ha dibujado un camino muy diferente al habitual. Casi 18 años después de debutar en el Campeonato del Mundo y tras 'picar piedra' en proyectos de todo tipo, el piloto catalán está empezando justo ahora a saborear las mieles del éxito en MotoGP.

Dentro de Aprilia ha encontrado la estabilidad que no había tenido nunca en su carrera deportiva, lo que le ha permitido crecer de forma simultánea a como lo ha hecho el proyecto de Noale. Ahora, a sus 32 años, se plantea por primera vez la opción de poder luchar por un Mundial, algo que hace un par de meses parecía utópico, incluso para él.

Ahora está de dulce y tras cinco carreras acumula una victoria en Argentina, un podio en Portimao y un cuarto puesto en Qatar, resultados que le han aupado al tercer puesto de la general a sólo tres puntos del liderato.

En Jerez, el escenario de la sexta cita de esta indescifrable temporada, Aleix Espargaró atiende a MOTORBIKE MAGAZINE. Café en mano y con la sinceridad que le caracteriza, Aleix habla de su nuevo rol como uno de los principales protagonistas del campeonato, de sus opciones para este 2022 y lanza un nuevo mensaje a Aprilia en pleno periodo de renovaciones.

Foto: Jesús Robledo

Pregunta: En la última entrevista que hice contigo, que fue hace tres años y aquí también en Jerez, repasamos tu carrera deportiva y me decías que había sido muy desordenada. ¿Cuánto ha ayudado la estabilidad en Aprilia para acabar sacando tu máximo potencial?

Respuesta: «Muchísimo. De hecho, cuando llegué a Aprilia, lo decía en algunas entrevistas, a mi gente e incluso a mí mismo, que un ejemplo muy claro era el de Andrea Dovizioso. Un piloto al que quizá no le pones en las quinielas del más talentoso del mundo con Casey (Stoner), con Dani (Pedrosa), con Marc (Márquez), con Lorenzo, pero que a base de constancia y de estar en el mismo equipo consiguió con una moto que quizá no era ganadora al 100% luchar por títulos y era mi ejemplo. Yo he tardado un poco más, pero más o menos en Aprilia lo he ido consiguiendo».

P: También en aquella entrevista me decías que era difícil llevar a la Aprilia más arriba. Fue un año clave en tu carrera, en el que casi decides retirarte. Visto con perspectiva, qué alivio no tomar aquella decisión, ¿no?

R: «Sí, siempre es bonito analizar todo fríamente desde la distancia un poco después. 2019 fue uno de los años más difíciles de mi vida, el 2018 y el 2019 fueron muy complicados. Es cierto que ahora lo piensas y dices: "Menos mal que no lo dejaste". Pero en ese momento lo pasé realmente mal, no disfrutaba nada de la moto, entrábamos a casi un minuto de la cabeza en todas las carreras... El cambio que hemos dado este año me lo esperaba en el 2018 o el 2019. Con dos o tres años en Aprilia me esperaba ser capaces de mejorar, pero hubo una involución ese año y realmente lo pasé mal».

P: Como buen amante del ciclismo que eres, has llegado a tu plenitud en la época en la que habitualmente los ciclistas llegaban a su pico, pasada la treintena. ¿Cómo ha sido llegar a esta plenitud en ese momento?

R: «Quizá no me gusta usar la palabra inesperado, porque yo siempre confiaba en que llegaríamos; no sé si a luchar por ganar carreras, pero sí a estar más adelante como el año pasado, ya que hicimos un año bastante sólido. Pero no me esperaba ser tan competitivo y tan rápido a los 32 años. Pero es un ejemplo claro de que nunca hay que tirar la toalla, siempre hay que luchar. Es verdad que nunca había ganado carreras, pero si llevaba toda mi vida aquí y los equipos y fábricas confiaban en mí es porque algo hacía bien. Eso me daba motivación para rematar».

«Creo que hemos sido los más sólidos hasta ahora»

P: Me cuesta interpretar este inicio de temporada, con tanto cambio y tanta montaña rusa. ¿Cómo se vive desde dentro?

R: «Desde dentro, y Massimo Rivola me lo repite todos los días, se vive pensando en que no hay que fallar, que hay que tener paciencia, levantar la cabeza y mirar lejos. No mirarnos a los pies, hay que mirar lejos, va a ser un campeonato muy largo y no hay que cometer fallos. Aunque pueda parecer que por ejemplo mi 11º puesto en Austin fue una mierda de carrera, no lo fue. Fue una carrera buena en mi peor circuito, entré a 10 segundos del ganador que no es ninguna barbaridad. Por ejemplo, el sexto en Portimao entró a casi 20. Entrar a 10 segundos del ganador en tu peor carrera no está mal y de eso se va a tratar este año, de no hacer fallos y de ser capaces de puntuar en todas las carreras».

P: ¿Es una temporada de saber aprovechar oportuniades?

R: «De aprovechar oportunidades, pero sobre todo de intentar sacar petróleo en las carreras que sean en fines de semana no tan buenos. Estoy seguro de que habrá fines de semana tan buenos como el de Argentina, y lo pienso de verdad, en los que me sentiré muy cómodo y me será todo más fácil, pero habrá otros más difíciles en los que si en vez de conseguir tres puntos consigues nueve o diez, ahí harás más diferencia que el día que ganes».

P: Y en ese sentido, teniendo un bagaje de una victoria, un tercero y un cuarto en cinco carreras, de momento las estás aprovechando, ¿no?

R: «Sí. Cuando me decían que quizá gané en Argentina porque pasó lo de las cajas y sólo hubo dos días, que era una pista fuera de Europa, que no se qué... Al final hasta uno se piensa "Hostia, igual no me merecía la victoria", vamos a esperar a Europa. Pero no ha sido así, hemos sido rápidos en todas las carreras menos en Austin y aunque no es una excusa, porque en Indonesia tenía que haber sido más rápido en agua, en seco era muy competitivo. Creo que hemos sido los más sólidos hasta ahora. Es cierto que perdí bastantes puntos en Indonesia y América, pero hemos sido rápidos en todas las carreras».

«No puedes caer bien a todo el mundo, pero creo que es muy importante ser auténtico y decir lo que crees de verdad»

¿Te metes en las quinielas por el campeonato? ¿Dónde se hace la criba? Porque ahora mismo miro la clasificación y me salen 10 ó 12 pilotos capaces de ganar.

R: «Sí, pero es que la haces bien. Aunque sí que es cierto que de los 12, a partir del sexto nombre que te salga, están a 30 puntos de mí. Eso es bueno para mí, pero es cierto que pueden ganar 10 ó 12 tíos el Mundial, sin duda. Es un Mundial brutal. Ganarlo es un sueño, pero si hay 12 nombres que crees que pueden ganarlo y yo estoy tercero a tres puntos del líder, es que soy uno de ellos. Yo creo que hay que creérselo, pero hay que disfrutar del camino e ir fin de semana a fin de semana. Antes decía que llevo toda mi carrera deportiva sufriendo, y ahora con lo rápido que voy y con lo que estoy disfrutando no miro mucho al futuro. Quiero disfrutar de cada semana y de cada día que subo a la moto. Es una gozada tener este nivel y me ha costado mucho».

P: Te pregunté por qué llegaría antes, si una victoria tuya o de Pol, y dijiste sin dudar ni un segundo que una tuya. ¿Por qué lo tenías tan claro?

R: «Yo ya el año pasado noté que iba rápido, que tuve mis ocasiones y que no las llegué a aprovechar. Pero es que entré a cinco segundos del ganador cinco, seis o siete veces. Yo pensaba que con poco que mejorase la moto, esos cinco segundos, si éramos capaces de mejorar un poco más que el resto, serían opciones de victoria. Y lo hemos conseguido, hemos mejorado la moto y ahí está».

P: Eres un piloto que suele hablar sin filtro, sin discurso programado, que eres políticamente incorrecto. Eso crea como dos vertientes: o se te quiere o se te critica...

R: «O se me quiere o se me odia, lo puedes decir tal cual».

P: ¿La crítica te ha hecho cambiar?

R: «No, de hecho las críticas antes me picaban un poco más y entraba más al trapo en redes sociales, pero ahora llevo un par de años que son los más felices de mi vida y realmente a las críticas le doy cero importancia. Soy como soy, transparente y digo lo que pienso, para lo bueno y para lo malo. No puedes gustar a todo el mundo, pero creo que es muy importante ser auténtico y decir lo que crees de verdad, desde el corazón, no con un discurso pregrabado todo el día repitiendo como monos, porque si no la vida sería muy aburrida».

«La primera victoria alegró a todo el mundo, pero ahora ya nos cuentan como rivales»

P: Después de la carrera de Argentina, me llamó mucho la atención la alegría generalizada que había entre tus rivales por tu victoria, algo que no es habitual. Pero si llega otra victoria más, ¿se alegrarán tanto o empezarán a mirarte ya con más recelo?

R: «Muy bien, justo eso en América hizo Massimo Rivola un discurso a todo el equipo y dijo eso, que la primera le había alegrado a todo el mundo, pero que a partir de ahora no sería tan divertido si estábamos ahí delante. De eso se trata el deporte de élite. Todo el mundo va con el Betis en la final de Copa, hasta que el Betis lucha por ganar la Liga y ya no es tan simpático. Pero de eso se trata. Yo seguiré intentando ser un piloto limpio y una buena persona, y luego estoy seguro que si llegan éxitos la gente se seguirá alegrando por mí. Pero ahora ya nos cuentan como rivales; ahora ya los ingenieros de las otras marcas miran la Aprilia, ven qué probamos, analizan nuestros ritmos los sábados... y eso ya es muy bonito».

P: Entre Maverick y tú os "cargasteis" las concesiones en Suzuki en 2016 (principalmente él) y ahora va camino de pasar lo mismo en Aprilia, esta vez por tu "culpa". ¿Cuánto ha cambiado el Aleix de la época de Suzuki respecto al actual?

R: «Yo creo que no tanto. Es cierto que el segundo año de Suzuki no me adapté bien al cambio de neumáticos y Maverick fue mucho mejor que yo. El primer año tuvimos un nivel muy parecido, pero el segundo año con el cambio de Bridgestone a Michelin él fue mucho mejor que yo.  Pero eso me hizo madurar, porque realmente lo pasé mal. Mi salida de Suzuki me costó mucho, parecía que era un paso atrás enorme venir a Aprilia, que Aprilia en ese momento era el "patito feo" del paddock, eso es así. Pero eso me hizo más duro y sobre todo la evolución en Aprilia es lo que me ha hecho crecer, Aprilia me ha dado mucha estabilidad».

P: Hace unos meses, Javier Ares (periodista experto en ciclismo) te preguntó qué preferías, si ser campeón de MotoGP o acabar siendo ciclista profesional y te inclinaste más hacia esa segunda opción. Pero a día de hoy, ¿qué dirías ahora a esa pregunta?

R: «En ese momento lo dije de verdad, quizá porque veía una utopía luchar por un campeonato de MotoGP. Y realmente no hace tanto, hace dos o tres meses. Ahora no lo sé, ganar un Campeonato del Mundo de MotoGP sería la hostia y ahora estamos muchísimo más cerca de eso que no de correr un Tour de Francia, así que se ha igualado la balanza».

«A Aprilia no le estoy pidiendo ni el oro ni el moro. Me gustaría hacer un contrato más, pero creo que es justo que se me valore el trabajo que he hecho»

P: ¿Habría cabida para conseguir ambas cosas en tu vida?

R: «Es difícil. Si algo he entendido en este tiempo con los dos deportes, es que para llegar a un nivel muy alto tienes que emplearte sólo con uno. Con los viajes, es muy difícil sacar petróleo de tu físico para estar al nivel de un Pro Tour. Para ello debería dejar las carreras de motos, y dejarlas al nivel que estoy ahora me parecería ser muy injusto conmigo mismo, sinceramente».

P: Yo tengo clara la respuesta a esta pregunta, pero quiero saber la tuya: ¿Habría llegado Aprila a donde ha llegado sin Aleix Espargaró y habría llegado Aleix Espargaró a este nivel sin Aprilia?

R: «Pues me gusta que tengas una respuesta, porque creo que no es justo que te la dé yo. Yo diría que no lo sé, porque es difícil hacer un juicio. Pero a mí me gusta mucho coger las estadísticas y los números, porque esos no engañan. Al final cada uno tiene su manera de medir, pero no es igual para uno que para otro. Pero las estadísticas están ahí: han probado con cuatro o cinco pilotos, aparte de mí, durante estos seis años y ninguno ha obtenido resultados, sólo yo. Entonces, la respuesta es clara. Si hubieran dado con otro piloto, no lo sé. Veremos de lo que es capaz Maverick, un piloto que para mí tiene un talento enorme, si veremos si puede luchar por conseguir victorias o podios. Pero por ahora sólo lo he conseguido yo y es algo que me enorgullece mucho».

P: Entonces, ¿qué os falta para seguir juntos un par de años más?

R: «Sinceramente, no estoy pidiendo ni mucho menos ni el oro ni el moro. Me gustaría de corazón retirarme en Aprilia, hacer un contrato más, pero creo que es justo que se me valore el trabajo que he hecho y lo que estoy consiguiendo. Así está el tema. No por la victoria, sino por todo el trabajo hecho hasta la fecha, por el podio del año pasado y por seguir siendo el número uno de la fábrica en este inicio de temporada, me esperaba que hubiera conversaciones para renovar, al igual que las hubo en Ducati, al igual que KTM renovó a Binder o al igual que Yamaha estoy seguro de que empezó a hablar pronto con Fabio. Pero en Aprilia no hubo nada y es algo que me supo bastante mal, así que a ver si se ponen las pilas».

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