Hablamos con Alberto Puig tras la retirada de Lorenzo y el fichaje de Álex Márquez

Alberto Puig cierra su segundo año como Team Manager del Repsol Honda con una nueva Triple Corona tras un año prácticamente perfecto de Marc Márquez, pero también con el segundo cambio de pilotos en dos temporadas para el equipo oficial de HRC.

Tras el adiós a Dani Pedrosa en 2018, llegó una unión con Jorge Lorenzo con un resultado nefasto en el plano deportivo y que acabó también con la retirada del mallorquín. Ahora llega Álex Márquez, cuyo fichaje se cerró a contrarreloj en el Circuito Ricardo Tormo y se anunció un día antes de que empezase a probar en los test de Valencia.

Después del huracán informativo de los últimos cinco días en el seno de HRC, hablamos con Alberto Puig sobre todo ello, y también sobre el futuro de Marc Márquez y la liberación que supone para una marca como Honda tener en sus filas al piloto que domina con mano de hierro en MotoGP.


Pregunta: Antes de entrar a hablar sobre actualidad pura, me gustaría que hicieras un balance de tus primeros dos años como Team Manager del Repsol Honda, que por un lado han sido muy exitosos. Para alguien que lleva tanto tiempo "desde el otro lado", ¿estos títulos ha sido como cerrar el círculo?

Respuesta: «Cuando tienes un piloto como Marc, no hay que pensar que tu trabajo ha sido muy imprescindible. La verdad es que gran parte del trabajo lo hace él y en el caso de las carreras lo hace el piloto. Un dominio tan aplastante de un piloto sobre el resto, con tanta continuidad, es el claro reflejo de que el personaje es muy bueno, muy superior y hace que el trabajo del resto sea necesario, pero no imprescindible».

P: Pero por otro lado, han aparecido situaciones difíciles de resolver, muchas más apariciones ante los medios, etc.

R: «Yo siempre he aparecido ante los medios; este es el mejor de los problemas, es lo más fácil. No tiene una mayor complicación; te pones ahí, das tu opinión y ya está. Pero ese no es el caso. El caso es la complejidad de estar en un equipo de alto nivel y que la cosa funcione».

P: Sobre todo, en dos temporadas en las que ha habido dos cambios de pilotos, que entiendo que ha sido lo más difícil de este tiempo.

R: «Cuando se cambia de piloto es complicado, al igual que cuando se cambia de equipo y de personal. Afortunadamente, hemos tenido suerte y, dentro de que no siempre las cosas han salido bien como este año, lo hemos podido controlar y se ha hecho de una forma correcta. Es así como lo vemos».

P: Fuiste el gran valedor de ese fichaje de Jorge por el Repsol Honda. Pese a que la despedida ha sido muy buena, el año ha sido bastante complicado. ¿Qué sabor queda con todo esto?

R: «Queda un sabor agridulce como por parte del piloto como por parte de Honda. Nosotros, cuando le fichamos, lo hicimos con la intención de que estuviera delante, que era lo que estábamos acostumbrados de ver a Lorenzo. Luego, la historia ya la conoce todo el mundo. Le costó adaptarse al principio, luego empezó a caerse, se hizo daño y luego la cosa ya se desvió mucho y fue muy difícil. Ha sido agridulce, pero la manera que ha acabado todo... Él ha sido muy generoso en la manera que se ha ido. Honda ha hecho todo lo posible en la medida de nuestras posibilidades, ya que todos tenemos limitaciones. Pero la cosa ha acabado muy bien y va a ser siempre recordado aquí como un gran tipo y como un gran campeón».

P: A ti, personalmente, ¿te queda la espina de que esto no funcionase?

R: «Lógicamente. Cuando eres jefe de equipo, tu sueño es que los dos pilotos rindan al máximo y en este caso no se ha podido. Te disgusta y te apena. Pero por otro lado, también he conocido a un piloto más, quizá al único al que no conocía de una generación en la que ya me puse a trabajar con pilotos jóvenes. No había tratado con él y me he alegrado de poderle conocer antes de que dejara de ir en moto».

P: El jueves mencionaste algo que me gustaría destacar, y es que se están retirando pilotos irremplazables: Stoner hace siete años, Pedrosa el año pasado, Lorenzo este... Una generación a la que has visto crecer.

R: «Total. Absolutamente. Es la generación con la que yo estuve ahí y apoyé. De toda esa generación, Jorge era el único con el que no había tenido un trato tan directo y ha sido muy interesante».

P: ¿Cómo has vivido estos últimos cinco días todo el huracán que se ha generado aquí en Valencia?

R: «Es lo que hay. Básicamente, en Valencia la noticia ha sido la retirada de Jorge. Ha sido un momento importante, pero los hemos llevado todos bien, él también, y lo que nos alegra es que al final le vimos contento y liberado, que es lo más importante. Ha sido bastante estresante para todos, pero las cosas no son como quieres, son como son».

P: Llega Álex Márquez al box y desde el primer día (caída en su primera tanda) se ha visto lo difícil que es MotoGP. ¿Qué se le puede pedir a un debutante que llega al Repsol Honda?

R: «Se le puede pedir que se esfuerce cada día».

P: ¿Y qué se le puede exigir?

R: «Yo creo que a un piloto que ha ganado Mundiales, como Álex, no hace falta que le exijas nada, porque él ya sabe que está en una posición en la que tiene que rendir. Exigir... ¿qué significa? Lo único que le puedes decir es que se esfuerce y que mantenga la motivación y las ganas, a pesar de los inconvenientes. Y esos inconvenientes son las caídas, las lesiones o el no entender una situación en algún momento con la moto. A eso es a lo que se tiene que sobreponer un piloto. Por lo demás, hay que darle el tiempo y ver qué pasa».

P: ¿Cuánto puede allanar el camino tener al otro lado del box al mejor maestro posible, que además es su hermano?

R: «Yo creo que toda esta comparación de hermanos no sirve para nada. Son dos pilotos, en un mismo equipo, con la misma moto y cada uno tiene su historia y su vida. Coincide que son hermanos, pero es más un tema morboso que un tema real. Cuando dice la gente que tiene peligro que haya venido a correr aquí... ¿Qué tiene más peligro: correr en Honda o correr con otra marca? Creo que es una muy buena oportunidad para él y la intentará aprovechar».

P: Para alguien que ha corrido contra pilotos como Doohan y Schwantz, que fue padrino deportivo de otros como Stoner y Pedrosa, y que ha trabajado en los últimos años con otros como Lorenzo y Márquez. ¿Alguna vez habías visto algo tan 'bestia' como lo que está consiguiendo ahora Marc?

R: «Marc yo creo que aglutina un poco todo. Tiene muchas, muchas cualidades. Al final, su conjunto es muy potente. Pero no sería justo decir que pilotos como los que has hablado, como Lorenzo, como Dani, como Casey... Todos estos pilotos en su época más top, eran grandísimos pilotos. Eran pilotos con mucho talento y mucha habilidad para ir rápido en moto, con arte y magia. Al igual que Marc, sólo que él tiene todas estas cosas y, probablemente, hay algo ahí especial que es difícil de definir, pero que le hace tremendamente fuerte y claramente superior».

P: ¿Lo consideras una versión mejorada de todo lo que se ha visto hasta ahora?

R: «Es muy difícil decir eso. Sería muy complicado responderte. Pero es muy, muy potente a todos los niveles. En cuanto a la habilidad de ir en moto, la inteligencia, como el tesón, las ganas, la ambición y la ilusión por este deporte. Es una combinación letal».

P: ¿Cómo ha sido empezar a trabajar con él en estos dos años?

R: «Ha sido sencillo. Es un personaje muy plano, en el sentido de que no es un divo, para nada. Entiende las cosas, las ve claras y es un piloto fácil como persona. Lógicamente, es un campeón y no es fácil su gestión, pero eso es una cosa personal. Pero en el trato con la gente y con el equipo, es muy fácil trabajar con él».

P: Marc ya ha comentado que han empezado las conversaciones sobre su futuro. Teniendo en cuenta lo rápido que se resuelven los contratos en los últimos años, ¿es una prioridad de MotoGP 2020 atar el siguiente contrato de Marc?

(Asiente con la cabeza).

P: ¿Cómo está ese tema? ¿Han empezado esas conversaciones?

R: «Evidentemente, tampoco te lo voy a decir... Tienes que intentar entender tú eso, si tú crees que han empezado las conversaciones o no».

P: Este año hemos visto que Marc ha ganado con bastante diferencia y también la irrupción de Fabio Quartararo, al que muchos postulan ya como su rival de futuro. ¿Crees que será el rival al que más atención tendréis que prestar el año que viene?

R: «No lo sé. Lo que sí que sé es lo que he visto, que va muy rápido. Ha ido muy rápido todo el año y lo ha hecho muy bien. Sobre el año que viene no sé nada. Presuponer en las carreras no es un buen aliado para mí. Hay que verlo en el momento, in situ, lo que hay, lo que puedes hacer y yo creo que eso es lo que te da un poco la dirección. Evidentemente que Quartararo va rápido, pero no sabes cómo van a ir otros pilotos y cómo van a reaccionar. No me gusta a mí hacer muchas predicciones».