Poco después de que terminasen los entrenamientos cronometrados de MotoGP en el Gran Premio de las Américas, publicamos nuestra preceptiva crónica en nuestra web y compartimos la publicación en Facebook, destacando el carrerón que se había dado Marc Márquez a pocos minutos del final para poder subir a su segunda moto y lograr una pole position histórica. Minutos después, mi amigo Pedro Machado –fundador del Team Machado– hizo un comentario en nuestra página que he robado para titular esta columna.

 

El sprint que hizo Marc para poder completar aquella última vuelta le sirvió, no sólo para lograr la pole y batir el récord del circuito, sino para demostrar al mundo entero que un verdadero campeón nunca da nada por perdido y, efectivamente, tal y como dijo Pedro, aquella hazaña sirvió también para ensalzar la grandeza de este deporte.
Un deporte que se ha nutrido de estrellas. Estrellas como Marc Márquez o como Carlos Checa, un grandísimo piloto con el que hemos tenido la ocasión de hablar de tú a tú y rendirle nuestro pequeño homenaje brindándole este cuarto número de MOTORBIKE MAGAZINE.

Repasar junto con él su trayectoria deportiva no sólo ha sido un emocionante ejercicio, sino que nos ha devuelto a la época en la que una generación de pilotos nos hizo entender que el motociclismo nacional podía aspirar a todo. Tenemos que dar las gracias a toda aquella generación de pilotos, a los que después de ellos han llevado en volandas al motociclismo nacional hasta donde está y también a los que lo harán en los próximos años, porque atravesamos una auténtica edad de oro en este deporte.

Pero si hoy hay que dar un merecido homenaje de agradecimiento por los éxitos del motociclismo español, hay que hacerlo en el nombre de Joan Moreta que, tras más de 40 años vinculado al mundo de las motos asumiendo responsabilidades como las de Presidente de la Real Federación Motociclista Española, miembro del Consejo de Dirección de la Federación Internacional de Motociclismo o, desde hace poco más de un año, vicepresidente de la FIM, nos ha dejado tras sucumbir a un cáncer contra el que luchaba desde hace años.

Nuestro motociclismo ha llegado hasta este nivel porque se trabajó desde la base creando unos sólidos cimientos sobre los que edificar lo que hoy tenemos y es de recibo reconocer que una buena porción de aquellos cimientos son el resultado del trabajo de Moreta.

Desde MOTORBIKE MAGAZINE queremos despedirle dándole las gracias por hacer grande el motociclismo.
Va por ti Joan.