Ducati presume de su impresionante MotoE

Ducati realizó la puesta de largo de su V21L, la moto eléctrica con la que monopolizarán la parrilla de la Copa del Mundo de MotoE a partir de 2023. Conoce aquí todos los detalles de un prototipo que promete marcar un antes y un después en la movilidad eléctrica.


Desde que Ducati dio la campanada el pasado mes de octubre anunciando su llegada a MotoE, la marca de Borgo Panigale no ha dejado de trabajar en un prototipo que promete marcar un antes y un después en la historia de las motos eléctricas.

Ducati, que hasta entonces no había asomado la cabeza en el sector de las motos eléctricas, sorprendió a propios y extraños confirmando que de 2023 en adelante será el suministrador único de la Copa del Mundo de MotoE.

Por delante había poco más de un año para terminar de desarrollar una moto eléctrica que ya tenía los primeros esbozos y que ahora, a menos de un año para estrenarse en competición, parece estar plenamente preparada para el desafío.

 

Ducati cuenta todo de la V21L, su nueva MotoE


Al contrario que en la primera selección de suministrador único para MotoE (Energica), esta vez Dorna y la FIM no firmaron con una marca asentada en el mundo de las eléctricas, sino que lo hicieron con un proyecto aún en formación. Pero si algo ha quedado demostrado en estas últimas décadas en competición, es que si Ducati se adentra en un proyecto de tal calibre, es con el objetivo de marcar un antes y un después.

Y es que la estrategia de la marca boloñesa no sólo pasa por estar en la Copa del Mundo de MotoE (monopolizarán la parrilla con 18 motos), sino por acabar teniendo una proyección a los futuros modelos sostenibles que lancen al mercado. Es decir, lograr el máximo desarrollo tecnológico posible en la élite de la competición para después transferir todo ese aprendizaje a los modelos de producción, cuyos plazos por ahora de desconocen. Ése es su siguiente objetivo: desarrollar «tan pronto como permita la tecnología, un vehículo eléctrico Ducati que sea deportivo, ligero, emocionante y capaz de satisfacer a todos los entusiastas».

Además, en Ducati no sólo están poniendo toda la carne en el asador con las motos eléctricas, sino que de forma paralela también han empezado a trabajar en el hidrógeno y en E-fuel. Una mirada al futuro en la que el Departamento de i+D de la compañía boloñesa y su departamento de competición (el archiconocido Ducati Corse) están trabajando codo con codo.

Ducati está a la vanguardia en los principales campeonatos como el Mundial de MotoGP y el Mundial de Superbike, donde han conseguido tanto con la Desmosedici GP22 como con la Panigale V4R tener, probablemente, la montura de referencia en ambos campeonatos. Así las cosas, las sinergias entre los diseñadores de Ducati y Ducati Corse, en pleno contacto con el departamento de investigación y desarrollo, sirvió para poner en funcionamiento un proyecto realmente ambicioso.

Ducati I+D se ocupó de todas las actividades de gestión de proyectos, junto con el diseño y las simulaciones del tren motriz eléctrico, mientras que el diseño de la MotoE estuvo a cargo del Centro Stile Ducati, que también se ocupó de la decoración de la moto. Ducati Corse, por otro lado, trabajó en el diseño de los componentes electrónicos, en el software, en las simulaciones dinámicas y aerodinámicas de la moto, así como los procesos de ensamblaje, pruebas y adquisición de datos.

Después de todos esos diferentes procesos, en estos momentos, a unos ocho meses de su debut en competición, han logrado alcanzar un peso de 225 kg con la Ducati V21L, siendo de 237 kg el peso máximo que había impuesto Dorna y la FIM. Es decir, que con una moto que aún está en vía de desarrollo, han logrado rebajar en 12 kg los requisitos de los máximos organismos de la competición, entre los cuales también está el hecho de completar en su máximo rendimiento la distancia de carrera (actualmente, ronda las ocho vueltas).

Las cifras de potencia están ya en los 110 kW (unos 150 cv) y de par máximo en 140 Nm. Con ellas, han llegado a poner ya a la Ducati V21L en una velocidad máxima de 275 km/h en pruebas privadas en el circuito de Mugello.

 

Un diseño mimado al detalle para un prototipo de máximas prestaciones


La marca italiana ha aprovechado al máximo el hecho de pertenecer al Grupo Volkswagen, empresa que ya acumula un largo recorrido dentro de la movilidad eléctrica dentro de su plan "New Auto" 2030. El intercambio de información y experiencia ha servido para ir en busca de un producto de garantías desde el primer momento. Ducati está en estrecho contacto con los centros de experiencia del Grupo y con el Centre of Excellence (CoE) en Salzgitter de Alemania, pero también con otras marcas del grupo como Porsche y Lamborghini.

Desde que Ducati se puso a trabajar en este proyecto, su objetivo ha sido llevar las motos eléctricas de competición a otro exponente. Uno de los puntos básicos en los que querían trabajar era en reducir al máximo el peso de las baterías, concepto vital en esta categoría. El conjunto de baterías tiene un reparto de pesos muy equilibrado y se encuentra en la zona media de la moto, tiene casi la mitad del peso de la montura (110 kg de los 225 kg), ofrece una capacidad de 18 Kwh y cuenta con una toma de recarga de 20kW en el colín.

El inversor, que sólo pesa 5 kg, es una unidad derivada de un modelo de alto rendimiento empleado en el mundo del motor de competición para vehículos eléctricos. El motor es otra de las joyas de la corona, con sólo 21 kg de peso y un régimen máximo de 18.000 rpm, que ha sido desarrollo junto a un socio tecnológico que ha seguido las directrices técnicas de Ducati. Según apunta el fabricante, «todo el sistema se alimenta con una tensión de 800V (con las baterías a plena carga) para maximizar la salida del tren motriz eléctrico y, en consecuencia, el rendimiento y la autonomía».

La V21L cuenta con un sistema de refrigeración líquido muy sofisticado para maximizar el rendimiento de las baterías y del motor, además de ser muy beneficioso para los tiempos de carga. Actualmente, la nueva Ducati de MotoE sólo requiere de 45 minutos de carga para alcanzar el 80% de su capacidad.

La caja de fibra de carbono del paquete de baterías también actúa como componente estructural del bastidor, como ocurre en el motor de la Ducati Panigale V4, con un monocasco de aluminio Front Frame para la zona delantera que pesa 3,7 kg. La trasera se compone de un basculante de aluminio que pesa 4,8 kg con una geometría similar a las Ducati Desmosedici de carreras en MotoGP. El subchasis trasero, que integra el colín y el asiento del piloto, está hecho en fibra de carbono.

Las suspensiones corren a cargo de Öhlins y en el tren delantero utiliza una horquilla derivada de la Superleggera V4. Los frenos están equipados por Brembo, con un sofisticado sistema; por si fuera poco, ofrece la posibilidad de montar un freno trasero opciones en el semimanillar izquierdo.

Minucioso programa de pruebas


Para desarrollar la nueva Ducati de MotoE no sólo se ha tenido en cuenta el apartado técnico, sino que evidentemente ha sido necesario ponerla en pista con un equipo de pruebas diseñado para la ocasión. Con Marco Palmerini a la cabeza, el Test Team de Ducati Corse siguió la misma dinámica que en MotoGP y ha ido probando la V21L en diferentes circuitos con Michele Pirro, Alex De Angelis y Chaz Davies. Junto a ellos se ha hecho también un trabajo muy minucioso en la electrónica para llevarlo a un nivel similar al que tienen en competición, además de intentar conseguir una respuesta al acelerador lo más parecida posible a las motos de combustión.

Para todo ello, además de contar con tres experimentados pilotos en su programa de pruebas, Ducati ha utilizado toda su experiencia en MotoGP y ha tratado de absorber todos los conocimientos posibles de su vinculación al Grupo Volkswagen.

 

Ducati saca pecho


Tras exhibir todo el trabajo de estos meses, la plana mayor de Ducati en este proyecto expresó su satisfacción por lo que están consiguiendo, empezando por Claudio Domenicali, CEO de Ducati, que incluso pilotó la MotoE: «Hace unas semanas tuve la extraordinaria oportunidad de montar la Ducati MotoE en el circuito e inmediatamente advertí que estaba viviendo un momento histórico. El mundo atraviesa un momento complejo y la sostenibilidad es un elemento que todas las personas y compañías deben considerar como prioritario si queremos preservar el delicado equilibrio del planeta. Como Ducati, hemos captado esta necesidad y fuimos en busca de un desafío que nos permitiera contribuir al objetivo común de reducir las emisiones de CO₂ y, a la vez, mantener los principios con nuestro ADN vinculado a las carreras. Acordamos con determinación desarrollar la moto de carreras eléctrica de mayor rendimiento que la tecnología actual permite y usar este proyecto como un laboratorio en el que construir nuestro futuro. El resultado que hemos alcanzado es sorprendente. En cuanto me senté en la moto, aprecié la calidad del trabajo hecho por el equipo y cuando volví a boxes sentí un profundo orgullo por lo que una vez más pudimos lograr».

Esto añadía al respecto Vincenzo De Silvio, Director de Ducati I+D: «Para Ducati, tener la oportunidad de ser proveedores de la Copa del Mundo FIM MotoE no sólo es una aventura tecnológicamente emocionante, sino también la mejor manera de interpretar los desafíos del nuevo milenio. La competición representa el terreno ideal en el que desarrollar tecnologías innovadoras que luego se transferirán a las motos de serie. En este momento, los desafíos más importantes en este campo siguen siendo los relacionados con el tamaño, autonomía de las baterías y la disponibilidad de las redes de carga. La experiencia de Ducati en la Copa del Mundo FIM MotoE será un apoyo fundamental para la I+D de productos, junto con la evolución fisiológica de la tecnología y la química. Ayudar a crecer la experiencia interna de la compañía ya es fundamental hoy en día para estar listos cuando llegue el momento de poner en producción la primera Ducati eléctrica de calle».

Y otra de las 'patas' del proyecto, Roberto Canè, Director eMobility de Ducati, comentaba: «Recuerdo perfectamente el nacimiento del proyecto MotoE y cada fase de la composición del equipo de trabajo, con la implicación de los colegas de Ducati Corse y la búsqueda de contactos en el Grupo Volkswagen que nos pudieran sugerir cómo desarrollar este proyecto. Para hacer esta moto hemos seguido el mismo procedimiento que habitualmente cumplimos para una moto de serie. Comenzamos definiendo el diseño de la moto y, en paralelo, la oficina técnica comenzó a diseñar los diferentes componentes del vehículo. Las instrucciones iniciales eran crear una moto de carreras que respetara las características mínimas de rendimiento impuesta por Dorna. Como consecuencia, este proyecto ha enamorado y está enamorando a todo el equipo implicado y nos impulsa a crear una moto con mejores características que las inicialmente requeridas por la organización».

 

[Galería] Así es la Ducati V21L de MotoE


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