Jorge Lorenzo ya viste de rojo; Ducati está en marcha para MotoGP 2017

El equipo oficial de Ducati ha presentado este viernes su proyecto para MotoGP 2017 con Jorge Lorenzo como gran atractivo de la puesta de largo. La firma italiana buscará el título con el balear y con Andrea Dovizioso, quienes ya conocen cómo es la nueva Desmosedici GP17, una moto que apenas presenta cambios estéticos respecto a 2016.



Ni siquiera habían pasado 24 horas de la presentación oficial del nuevo proyecto del Movistar Yamaha cuando desde el Auditorio de Borgo Panigale se preparaban para dar la réplica con otra esperada puesta de largo, la del equipo oficial de Ducati. Empieza una nueva era para la firma italiana con una meta clara: ser de nuevo campeones del mundo de MotoGP. El fichaje de Jorge Lorenzo le ha convertido en la piedra angular de la marca, ha colmado de motivación al proyecto y se ha convertido en el impulso necesario para que desde Bolonia vuelvan a soñar con el título.

Con las consignas claras, Ducati se decidía a plasmar todas estas ideas en la presentación oficial de cara a la temporada 2017. El evento había generado bastante expectación por el hecho de ver por primera vez a Jorge Lorenzo vestido de rojo y por comprobar cómo le sienta a la Desmosedici GP17, ya decorada del todo, el número 99 del pentacampeón español. Pero antes de que tanto Lorenzo como Dovizioso aparecieran en el escenario, era el turno de los “capos” de Ducati, personalidades como Claudio Domenicalli, Paolo Ciabatti, Davide Tardozzi y, cómo no, Gigi Dall’Igna, el padre de la nueva Desmosedici y el encargado de convertir a ésta en una moto ganadora. El ingeniero italiano no tardó en dejar toda una declaración de intenciones a la hora de hablar sobre Lorenzo, con quien ya llegó a la cima de 250cc en 2006 y 2007 junto a Aprilia: «El hecho de haber fichado a Lorenzo es para dejarnos a nosotros mismos sin excusas para no ganar», comentaba Dall’Igna.

Después llegaba el plato fuerte de la presentación, y en Ducati no quisieron escatimar en detalles. Con una gran presentación, la marca italiana ponía sobre el escenario las Desmosedici GP17 que llevarán Lorenzo y Dovizioso en 2017, motos que presentan una decoración muy similar a la del año pasado, sin alerones -prohibidos a partir de 2017- y con la incursión de Seat en el carenado de la moto como marca que pertenece al Grupo Volkswagen.

Tras las declaraciones de Dovizioso, que destacaba la fortaleza con la que acabaron la pasada temporada, era Jorge Lorenzo quien tomaba la palabra para reafirmar la alegría que reflejaba su rostro en el comienzo de una nueva etapa para él después de nueve temporadas en Yamaha: «Estoy más nervioso que en las carreras en este momento, porque es un día muy especial para mí. No me esperaba este recibimiento del equipo y de Ducati», empezaba Lorenzo, que añadía su buen feeling con la Ducati en las pruebas de Valencia y sus ambiciones para este año: «Las impresiones son muy positivas. Después de muchos años con otro equipo, fue un shock importante al inicio, pero me sorprendió la estabilidad de la moto y la agilidad a pesar de la gran potencia que tiene. Tenía una sonrisa debajo del casco cuando llegué al box. Cuando uno ha tenido la fortuna de ser Campeón del Mundo, uno no puede aspirar a otra cosa, aunque sabemos de la dificultad que existe para conseguirlo. Estoy muy orgulloso de pertenecer a esta familia. El apoyo ha sido grande y esto me da confianza para que podamos dar otro paso con esta Ducati», finalizaba Jorge.

Con las palabras del tricampeón de MotoGP terminaba el evento de presentación, una jornada para la historia en el que uno de los grandes campeones de las últimas décadas en la categoría reina iniciaba un apasionante proyecto. Desde Ducati tienen claro que ahora sí tienen todas las armas para luchar por el título. Su apuesta se intuye fácilmente: todo al rojo.