Ducati se pone al frente del campeonato motos eléctricas en 2023: así es su proyecto

Después de cuatro temporadas siendo suministrador único de las motos eléctricas de MotoE, Energica pondrá fin a esa aventura al término del curso 2022. Ducati dio la campanada tras anunciar que cogería su relevo de 2023 a 2026. Estos son los planes de la marca de Borgo Panigale en su nuevo proyecto de movilidad eléctrica.


El pasado 21 de octubre, en el arranque oficial del GP de Emilia Romagna, Ducati y Dorna sorprendieron a propios y extraños con su último anuncio: la marca de Borgo Panigale será el suministrador único de la Copa del Mundo de MotoE desde 2023 hasta 2026.

Dos días antes se había anunciado que el actual proveedor, que no es otro que la marca italiana Energica, pondría fin a su andadura después de la temporada 2022 tras haber sido la marca presente en las primeras cuatro temporadas de la historia de MotoE. En ese periplo, que transcurrirá desde 2019 hasta 2022, la categoría no ha dejado de evolucionar de la mano de una Energica EGO Corsa que tampoco ha dejado de hacerlo.

Pero la sorpresa definitiva la dio Ducati, cuya llegada a MotoE se anunció oficialmente en una rueda de prensa en la que estuvieron tanto Claudio Domenicali (CEO de la marca) como Carmelo Ezpeleta (Consejero Delegado de Dorna). En dicha comparecencia se desvelaron algunas de las líneas maestras de este nuevo proyecto, si bien es cierto que aún quedan bastantes detalles por salir a la luz.

Al terminar 2022, MotoE pondrá fin a un periodo de cuatro temporadas con Energica como suministrador.

Si por algo pilló de imprevisto el anuncio de Ducati fue porque la marca italiana se había mantenido hasta el momento en la retaguardia con la movilidad eléctrica. Sí que es cierto que en 2018 presentaron un primer concept de moto eléctrica, bautizado como Ducati Zero, y que por aquel entonces Claudio Domenicali llegó a indicar que «el futuro es eléctrico», pero tras esa declaración de intenciones los de Bolonia entraron en 'modo hibernación' con la movilidad eléctrica. Al menos, de puertas hacia fuera...

De hecho, las palabras más recientes al respecto invitaban a pensar en un mayor letargo en el desarrollo de su propia eléctrica, ya que Domenicali aseguraba que Ducati aún se mostraba algo reticente a progresar en este nicho de mercado por el rendimiento de las baterías en la actualidad. «En este momento la principal complejidad para fabricar motos eléctricas con prestaciones y autonomía altas reside en la batería», expuso el CEO de Ducati meses atrás. Con la llegada a MotoE como proveedor único, el giro de guión es importante.

Imagen de la Ducati Zero, el concept lanzado en 2018

 

¿En la retaguardia o pura estrategia?


Al contrario que ocurrió con Energica (o con las otras marcas que entraron en el 'casting' para ser el primer suministrador de MotoE), los de Borgo Panigale no tenían ningún bagaje previo con las monturas eléctricas (más allá del concept mencionado anteriormente), mientras que esos otros fabricantes sí que partían desde una posición avanzada.

Tal y como reconoció Carmelo Ezpeleta, una vez supieron que finalizaría en 2022 la relación con Energica, en Dorna se pusieron manos a la obra para hablar con diferentes fabricantes «algunos de ellos con presencia en este paddock y otros que no», dijo el CEO de Dorna. Finalmente la marca elegida fue Ducati, que pasa del inmovilismo con las eléctricas (repetimos: al menos, de puertas hacia fuera) a convertirse en el referente de la competición más importante que existe a día de hoy con estas motos.

La estrategia seguida por Ducati se asemeja a episodios anteriores en su historia reciente. En Borgo Panigale no acostumbran a enseñar sus cartas de forma descarada, sino que las van escondiendo para luego sorprender a los ducatistas. Ya en su día parecía difícil imaginar una superbike de Borgo Panigale con motor de 4 cilindros, o más aún que ese mismo propulsor acabase sirviendo de base para equipar a las Multistrada V4. Son sólo algunos ejemplos de cómo han sabido "jugar al despiste" para después acabar sacando conceptos inconcebibles en la filosofía de la marca. Y todo apunta a que con las motos eléctricas sucederá lo mismo, la sorpresa ya está en camino.

A diferencia de Energica, se podría decir que la firma italiana empezará la casa por el tejado; es decir, no arrancarán con modelos de producción para luego desarrollar motos eléctricas de carreras, sino que se lanzarán en primer lugar a la competición y desde ahí desarrollarán más adelante modelos de producción. El banco de pruebas es excelente, ni más ni menos que la actual élite de la competición de eléctricas, y Domenicalli tiene claro que esta nueva aventura «marcará un antes y un después en Ducati».

«Hemos llegado a un acuerdo con Dorna para ser el suministrador único de MotoE de 2023 a 2026. Es un paso importante para nosotros, porque seguiremos haciendo lo mismo que en el pasado con la tecnología que llegará a las dos ruedas en el futuro, también para las motos de producción. En Ducati todo es rendimiento, por eso decidimos entrar en la movilidad eléctrica desde lo más alto. No hay mejor modo que hacerlo en competición para aprender y coger experiencia. Todo el mundo coincide en que nuestro motor en MotoGP es uno de los más rápidos, o el que más, así que queremos trasladar esa experiencia y tecnología a la propulsión eléctrica», expresó el CEO de Ducati.

 

Las líneas maestras del proyecto


No cabe duda de que si Ducati encara un desafío de tal magnitud es con garantías de éxito y de sentar sus propias bases en la movilidad eléctrica. Es evidente que los de Bolonia no llegan para pegarse un tiro en el pie ni para emborronar su afamada historia en competición, sino que buscarán dar un nuevo impulso a la Copa del Mundo de MotoE, donde Energica ha dejado el listón alto en sus tres temporadas (a falta de la cuarta).

En Borgo Panigale se han dedicado a llevar en secreto un nuevo proyecto en el que ya están trabajando y que tiene como ambicioso objetivo mejorar lo presente poniendo toda la carne en el asador.

Sus dos principales objetivos y los primeros en la hoja de ruta están claros: motos mucho más ligeras (la Energica EGO Corsa rondaba los 260 kg) y baterías con una mayor autonomía. Y ya están en ello: «Hemos hecho ya algunas pruebas y experimentos para tratar de comprender cuándo era el momento adecuado. En las motos el problema principal es el peso, por eso en nuestro programa queremos hacer la moto lo más ligera posible», explica Domenicali como uno de los puntos principales con los que convencieron a Dorna.

«El mayor desafío es hacer una moto que no sea muy pesada pero que tenga una buena autonomía», recalca el CEO ducatista. «Las baterías son el combustible de una moto eléctrica y en términos de peso en bastante alto, así que ese es el reto principal. Debemos entender cómo hacer el mejor uso de la energía teniendo en cuenta la regeneración de la misma, la eficiencia de los inversores y, sobre todo, la química».

Sobre esto, Ducati cuenta con dos importantes bazas para evolucionar: su dilatada experiencia de casi dos décadas en MotoGP, donde son el adalid de la innovación, y el potencial y ventajas que les otorga formar parte del Grupo Volkswagen, de donde pueden extraer importantes dosis de conocimiento sobre la movilidad eléctrica: «Algunas marcas del Grupo están más cerca de nosotros que otras. El Grupo cuenta con un centro de excelencia para baterías y estamos debatiendo muy de cerca con ellos, pero ese centro está relacionado principalmente con los coches de producción en serie, principalmente VW y Audi. Así que también estamos trabajando muy de cerca con las marcas más deportivas como Porsche y Lamborghini», dice Domenicali.

Ducati tratará de aprovechar su dilatada experiencia en MotoGP para el desarrollo de su MotoE.

Por el momento, Ducati no desveló todo el secreto. Anunciaron el proyecto, pero no mostraron ni el más mínimo detalle de la moto eléctrica en la que están trabajando. En este sentido, el 2022 se antoja como un año primordial, ya que será cuando lleven a cabo todas las pruebas y el desarrollo de este prototipo antes de que en 2023 monopolice la parrilla de MotoE: «Utilizaremos el 2022 para terminar todo el desarrollo de la moto, también en pista, para llegar en 2023 con un proyecto probado que cumpla también con todas las importantes reglas de seguridad. Queremos alcanzar el rendimiento que Dorna nos ha pedido».

«Eso depende de hacer una moto lo más ligera posible. También queremos aprovechar todo el aprendizaje y el conocimiento que tenemos de MotoGP, especialmente con el software, para hacer una moto de alto rendimiento», añade. Ducati quiere anticiparse en esa carrera constante de evolución de las baterías para estar lo más preparada posible en esta nueva etapa.

Y sí, todo ello bajo la supervisión de Gigi Dall'Igna y de Ducati Corse, el departamento de carreras, que será quien se encargue del desarrollo y mantenimiento de esta nueva etapa en la Copa del Mundo de MotoE: «Será una moto completamente de carreras, desarrollada el departamento de competición, con Gigi Dall'Igna y todo su equipo».

Gigi Dall'Igna y Ducati Corse (el departamento de competición) estarán al frente del proyecto.

 

Una Ducati MotoE de producción... pero no antes de 2025


Una vez den a luz el ambicioso proyecto de convertirse en proveedor único de MotoE, será cuando Ducati se ponga manos a la obra para sacar un modelo de calle basado en esta moto eléctrica de competición (estrategia inversa a la de Energica). Eso sí, para ello habrá que ser pacientes, puesto que no está en los planes de la marca que dicho modelo de producción llegue antes de 2025: «Aún estamos definiendo cómo será la moto de carreras y el año que viene será cuando hablemos de todos sus detalles técnicos, así como de la batería que utilicemos y demás», comenzó diciendo Domenicali.

El modelo de producción dependerá de la evolución de las baterías en los próximos años y su llegada al mercado aún tiene mucho por afinar, ya que está prevista entre 2025 y 2030: «Nuestra idea es hacer una versión de producción, pero aún no hay fijada ninguna fecha, ya que no sabemos cuándo será el momento en el que las baterías sean lo suficientemente buenas. Aún debemos trabajar en ello para seguir con el desarrollo. No será antes de 2025, pero en mi opinión podría ser antes de 2030», zanjaba el máximo responsable de Ducati.

Empieza una nueva era para Ducati, pero también para la movilidad eléctrica con la implicación total en este sector de una de las grandes marcas de las dos ruedas. Y cómo no, arranca una nueva era para MotoE con una de las marcas más importantes del mundo de la competición siendo el suministrador único de la categoría.

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