La administración de Donald Trump decide sobre un nuevo arancel para las motos europeas

El nuevo gobierno de los Estados Unidos, liderado por Donald Trump, tiene que decidir sobre una medida para aplicar un arancel del 100% a las motos europeas de entre 51 y 500 cc que podría funcionar a partir del mes de marzo. Esta medida supondría un fuerte varapalo para las marcas europeas.


La irrupción en la Casa Blanca de Donald Trump está dando muchos titulares, chascarrillos e incluso graciosos memes que bombardean las redes sociales. Sin embargo, las medidas que está planteando el nuevo presidente de los Estados Unidos no suenan a broma y muchos sectores están preocupados por sus consecuencias. En el mundo de la moto, también.

Donald-Trump-BikeLa Asociación Europea de Fabricantes de Motocicletas (ACEM, en inglés) y su filial española, ANESDOR, ha emitido un comunicado mostrando su preocupación por la decisión tomada por el Representante de Comercio de los EEUU (organismo dependiente del gobierno) de considerar la aplicación un impuesto adicional del 100% sobre las motos europeas de entre 51 cc y 500 cc a partir del próximo mes de marzo.

Esta medida, que actualmente está en fase estudio y ya fue propuesta por la anterior administración de Obama, ha supuesto la apertura de un procedimiento de la sección 301 de la Ley de Comercio de los Estados Unidos, una decisión que parece más bien una represalia contra las restricciones de la Unión Europea a las importaciones de carne vacuna tratada con hormonas.

Ahora, una vez que ha entrado en funcionamiento el gobierno de Donald Trump, la decisión la tendrá que tomar Robert Lighhizer, el nuevo Representante de Comercio de los Estados Unidos designado por Trump. Conocidas las proclamas proteccionistas del controvertido presidente, parece que esta medida está en la línea con sus políticas y de ahí que las marcas europeas estén alertando sobre esta posibilidad.

La ACEM avisa de que el nuevo arancel a la moto europea no sólo afectaría a las empresas europeas de motos sino que también produciría efectos negativos en las pequeñas y medianas empresas americanas que se dedican a la distribución, los talleres y los proveedores y podría suponer la destrucción de cientos de trabajos.


El secretario general de ACEM, Antonio Perlot, declara: «No hay justificación para esta medida y el sector de la motocicleta no debería estar involucrado en disputas comerciales de productos alimenticios. La ACEM, como representante de los fabricantes en Europa, está siguiendo de cerca el procedimiento y ha presentado sus observaciones a la USTR para obtener una exclusión de las motos europeas de esta lista de productos sujetos a los aranceles.

Deberíamos buscar nuevas oportunidades para promover el comercio transatlántico y aumentar la prosperidad a ambos lados del Atlántico en vez de crear barreras artificiales que perjudiquen a las empresas europeas, reducen las opciones de elegir de los americanos y dañan el mercado laboral de los EEUU.

Las medidas unilaterales como ésta no favorecen una resolución del problema de la carne. La ACEM llama a la USTR a reconsiderar la medida y cuenta con el apoyo de la Comisión Europea para garantizar la competencia en el mercado estadounidense en condiciones justas y no sean obstaculizadas por barreras comerciales artificiales y contraproducentes.»