Troy Bayliss y su hijo Oliver, protagonistas en el Australian SBK

El regreso a la competición de Troy Bayliss se ha saldado con una segunda posición en la primera manga de las tres que el Australian SBK disputa este fin de semana en Phillip Island. Lo más llamativo es que su hijo, que participa en el mismo certamen pero en la categoría de Supersport 300, ha conseguido otros dos podios, ganando en una de sus carreras.


El motociclismo y los éxitos son dos cosas que van en el ADN de los Bayliss. A buen seguro que el 24 de febrero de 2018 se ha convertido ya en un día inolvidable para la familia, que como mínimo saldrá este fin de semana de Phillip Island con tres trofeos. Troy y su hijo Oliver son los culpables de ello.

De forma paralela con el inicio del Mundial de Superbike en suelo australiano, también está arrancando la temporada del Australian SBK, el certamen nacional que acoge el regreso a la competición del incombustible Troy Bayliss a sus 48 años. El mito del Mundial de SBK, donde ganó tres títulos, ha vuelto a competir en el campeonato de su país para intentar conseguir un éxito que aún no tiene en su palmarés. No retorna a la competición sólo para volver a subirse en una moto, sino para ser competitivo. Y vaya si lo es…

Pero Troy no es el único Bayliss representado en el certamen nacional. Su hijo Oliver, de 14 años, está empezando a seguir los pasos de su padre en el mundo de la competición y está participando dentro de la categoría de Supersport 300. Phillip Island acoge el primer fin de semana de carreras en el que ambos compiten de forma simultánea, y lo cierto es que las cosas no podían haber empezado mejor.

Ya en los entrenamientos de sus respectivas categorías quedó claro que tanto Troy en Superbike como Oliver en Supersport 300 optaban a grandes metas en el comienzo de la temporada. Cada uno de ellos ha de enfrentarse a tres mangas en Phillip Island y este sábado se han disputado las primeras carreras en un día que los Bayliss siempre recordarán.

Oliver brilla en Supersport 300; victoria y segundo puesto


Los pilotos de Supersport 300 son los que han inaugurado el Campeonato Australiano con dos bonitas mangas. En la primera de ellas, un grupo de cinco pilotos se han jugado la victoria hasta el final y Oliver Bayliss se ha llevado el gato al agua a los mandos de su Kawasaki Ninja 300.

En la segunda carrera, el hijo del mítico piloto australiano también ha luchado hasta el final, pero Tom Bramich le ha arrebatado el triunfo por sólo 20 milésimas. No obstante, el inicio de Bayliss ha sido estupendo, con 45 puntos de los primeros 50 posibles a falta de la carrera de mañana. Las satisfacciones en el seno de la familia australiana llegaban por partida doble con el pequeño Ollie.

‘Papá Troy’ pone la guinda


Pero aún faltaba el plato fuerte, el momento que esperaban todos los aficionados australianos presentes en Phillip Island: volver a ver en competición a un ídolo nacional como Troy Bayliss, triple Campeón del Mundo de Superbike y ganador del GP de Valencia 2006 en MotoGP.

A sus 48 años y peleando contra pilotos mucho más jóvenes que él, Bayliss consiguió dejar su sello obteniendo un hueco en la primera fila de parrilla. Su carrera arrancó con una mala salida, pero poco a poco fue remontando hasta alcanzar la segunda plaza antes de que la lluvia obligase a detener la carrera a seis vueltas del final.

La llegada de la lluvia fue tímida y esto propició un parón mínimo. Las condiciones mejoraron de inmediato y la carrera se pudo reanudar minutos después a seis vueltas. Una prueba al sprint, en seco, y con Bayliss dispuesto a demostrar por qué es una leyenda.

En esta ocasión no pudo escaparse el favorito y vigente campeón, Josh Waters, al que no le quedó más remedio que codearse en un grupo de cinco pilotos que se jugó la victoria hasta el final. Bayliss llegó a liderar la carrera y el que buscó la victoria con más determinación, pero finalmente se la quitó Troy Herfoss en la última vuelta. Pese a todo, Troy acababa en una maravillosa segunda posición, bastante meritoria a sus 48 años. Toda una declaración de intenciones de cara a poder pelear por el título del Australian SBK.

De esta manera, los Bayliss cerraban una jornada histórica. ‘Papá Troy’ conseguía la segunda posición en su primera carrera, mientras que Oliver era primero y segundo en las dos suyas. El día soñado por la familia. Mañana el padre disputará dos carreras y el hijo una. Quién sabe si todavía son capaces de mejorar lo que han logrado hoy. Con (los) Bayliss, todo es posible.