Las cámaras de tráfico anti ruido ya son una realidad en Francia

Francia se une a Suiza con nuevas cámaras de tráfico sensibles a los niveles de ruido que generan los vehículos. El objetivo es sancionar a todo aquel que exceda los límites legales y reducir los decibelios que se generan por culpa de sistemas de escape ilegales.


La DGT es pionera en muchos aspectos, la mayoría de ellos con un fuerte impacto recaudatorio, pero no siempre lleva la delantera. En Francia ya han empezado a probar nuevas cámaras de tráfico con detectores de ruido para sancionar a los usuarios más ruidosos. Estas nuevas cámaras se están probando a las afueras de Paris, en Villeneuve-le-Roi y en Saint-Forget, zona frecuentada por moteros durante los fines de semana.

El objetivo de estas nuevas cámaras de ruido no es otro que el de buscar a infractores y denunciarlos, así como reducir las emisiones acústicas en esas zonas. El uso de escapes ilegales y/o ruidosos son el foco principal de estas nuevas medidas. La instalación de estas nuevas cámaras de ruido se apoyan en las declaraciones del secretario de transporte, que defiende la gravedad de la contaminación acústica:

«La contaminación acústica hace que la vida de las personas en las comunidades de Gran Bretaña sea una miseria absoluta y tiene graves impactos en la salud»

Estas cámaras de tráfico sensibles al ruido funcionan mediante varias cámaras de imagen y cuatro micrófonos para medir el nivel de decibelios cada décima de segundo. De este modo se puede determinar la ubicación del infractor de ruido, gracias a la estela acústica que registran las cuatro cámaras. Este sistema ha sido diseñado y creado por la empresa Bruitparif, y se pondría en funcionamiento con las cámaras CCTV de la policía para así poder emitir las sanciones automáticamente. De este modo se podrá sancionar al infractor de manera más precisa y cuantificada, evitando la libre interpretación del policía cuando realiza un control.

En Suiza por ejemplo ya emplean sistemas de sanción para infractores de ruido, pero su sistema es algo diferente, consta de un solo micrófono pero que determina los valores registrados gracias a la tecnología infrarroja.

Es cuestión de tiempo que estos sistemas de sanción acústica lleguen a España o que la DGT decida inventar sus propios sistemas, buscando la sanción de los usuarios ruidosos.