Entrevista a Jose G. Maroto, responsable de comunicación del Avintia Racing

Si eres un fiel aficionado al motociclismo y a las revistas especializadas de este deporte, a buen seguro conoces el nombre de José G. Maroto, uno de los periodistas más consagrados en el Mundial de MotoGP. Fue el enviado especial de la revista Motociclismo al Mundial de MotoGP desde 2004 hasta 2014 y, por tanto, el encargado de nutrir las páginas reservadas al campeonato en una de las revistas de referencia a nivel internacional.

Después de once temporadas cubriendo exhaustivamente el Mundial de MotoGP, José G. Maroto se ha pasado al otro lado y ha comenzado este año una nueva etapa como responsable de comunicación del Avintia Racing. El “Oso”, como le conocemos los compañeros de la prensa, ha pasado de recorrer los entresijos del paddock a centrarse exclusivamente en todo lo que rodea a este equipo de MotoGP en el que ahora es una pieza más de su engranaje. Jose nos abrió las puertas del box de su equipo, donde pudimos charlar junto a él sobre su nueva labor dentro de las carreras y el gran papel que está haciendo el Avintia Racing esta temporada, en especial Héctor Barberá.

 

Eres uno de los periodistas con más experiencia dentro del paddock del Mundial de MotoGP, ya que llevas cubriendo el campeonato desde 2004. Pero todo arrancó unos años antes. Cuéntanos cómo fueron tus inicios en esta profesión.

«Empecé en la revista Motociclismo, donde entré como becario en 1999 después de acabar la carrera. Allí hice un poco de todo; desde Moto Flash, por la tarde me iba a hacer el archivo, colocar las diapositivas, también coordiné algún número de La Moto cuando Mariano Herranz estuvo unos meses de baja tras algún accidente, hice alguna prueba… en definitiva, toqué todos los palos. Al año siguiente de entrar, en el 2000, empecé a tener algún contacto con el Mundial porque traducía los comunicados de Marlboro de inglés a español, también empecé a hacer algún comunicado al equipo de D´Antin y también comencé a ir a algún Gran Premio. Coincidió que a finales de 2003 Manuel Pecino y Jaime Olivares se fueron a Solo Moto y en Motociclismo me propusieron hacer el Mundial y no lo dudé ni un momento».

Y así hasta 2014…
«Sí, de 2004 a 2014, la verdad es que fue un placer. Los primeros años resultaron muy fáciles, ya que iba a todas las carreras con Juan Pedro de la Torre, Pepe Burgaleta, Dennis Noyes, y con ellos al lado era muy sencillo aprender. Aprendí lo mejor de cada uno y poco a poco me fui haciendo un hueco en el Mundial».

«Trabajo en el mismo sitio, en el Mundial de MotoGP, pero no tiene nada que ver»

Este año ha comenzado tu etapa como responsable de comunicación del Avintia Racing. Después de 11 temporadas cubriendo el campeonato para la revista Motociclismo ahora trabajas para un equipo de MotoGP, un trabajo muy diferente. ¿Cómo es ahora un día normal en las carreras?
«Trabajo en el mismo sitio, en el Mundial de MotoGP, pero no tiene nada que ver. Con la revista tenía que estar pendiente de todo lo que pasaba durante el fin de semana con cualquier equipo y en cualquier momento, y ahora sólo tengo que estar pendiente de lo que hagan mis dos pilotos e intentar que el nombre de Avintia y el nombre del equipo aparezcan en el mayor número de sitios posibles. Es diferente y he tenido que aprender cosas nuevas. Cosas distintas pero que después de tantos años haciendo otro trabajo, lo coges con ganas y es otra motivación».

¿Y cómo es ahora tu vida entre cada Gran Premio?
«Ha cambiado todo totalmente, porque antes vivía en Madrid y ahora vivo en Ibiza. Mi vida ha cambiado por completo y la verdad es que no me puedo quejar. Si digo que va peor, miento. Estoy muy contento y ojalá sigan acompañando los resultados, que así también es más fácil trabajar».

Y también habrá cambiado tu forma de vivir las carreras…
«Por supuesto, no tiene nada que ver. De hecho, en Qatar, en las horas previas a que empezase la carrera estaba de los nervios. Me tuvo hasta que tranquilizar Barberá y recordarme que el que se tenía que subir a la moto era él».

¿Qué destacarías del equipo Avintia y de su forma de trabajar?
«Es un equipo muy humano. Todo el mundo se lleva muy bien y se trabaja muy a gusto. No es como una fábrica, en la que todo es más serio y todo tiene que ser supervisado. Aquí hay más libertad para trabajar y para que se te ocurran cosas, aunque sea siempre intentando gastar lo menos posible».

Como comentabas antes, los resultados están acompañando al Avintia Racing. Héctor Barberá ha empezado muy fuerte la temporada, mientras que a Di Meglio le está costando un poco más. ¿Hasta dónde piensas que puede llegar el equipo esta temporada? Tal y como ha empezado la temporada, el título de piloto Open parece factible.
«Por supuesto, el objetivo es ese. Héctor lo lleva bien enfilado, así que ojalá siga así lo que queda de temporada y que a final de temporada podamos recoger el premio como mejor piloto Open. Es el máximo objetivo al que podemos aspirar. Puestos a pedir, que salga una carrera como la del año pasado en Phillip Island, en la que acabó quinto, que puede suceder si fallan algunos pilotos. La de Le Mans fue una buena ocasión para coger puntos pero no salió como pensábamos, y aun así sumamos un punto más respecto al siguiente clasificado Open. El problema de la subcategoría Open es que se suman pocos puntos y la diferencia con los siguientes son muy reducidas, entonces a la mínima que pinches y el siguiente clasificado lo haga bien, se da la vuelta a la tortilla. Por eso es muy importante terminar todas las carreras y estar siempre ahí».

Entrevista a Jose G. Maroto - Motorbike Magazine

Desde que Barberá recibió la Ducati a finales del año pasado le vemos disfrutando mucho más, volviendo a sentirse piloto. ¿Cómo ha sido ese cambio de Héctor?
«Sí sí, sin duda, está mucho más motivado. Hay que tener en cuenta que en las últimas temporadas ha tenido que llevar motos que eran experimentos; motos de serie adaptadas para correr contra las MotoGP. Ahora la base que tiene es la de una moto de carreras de verdad y esto para un piloto es un peso importante. Y además, él fuera de los circuitos se está preparando mejor que nunca y está haciendo un buen trabajo».

¿Ha recuperado la motivación que tenía años atrás?
«Héctor tiene talento. En sus primeros años en el Mundial corría contra pilotos como Lorenzo, Pedrosa o Stoner y les ganaba carreras. Por H o por B no ha seguido los mismos pasos, pero el talento está ahí, y con un poco más de trabajo los resultados pueden llegar».

Al haberlo vivido siempre desde el otro lado de la barrera, conoces a la perfección todas las necesidades de los periodistas. ¿Consideras que antes de ser jefe de prensa es necesario haber tenido una experiencia previa en este mundo?
«Yo creo que es importante. Porque al final la relación que tengo con todos los periodistas es de amistad; he convivido con ellos, nos hemos echado cables cuando hacía falta… conozco la forma de trabajar de la gente y por eso intento desde el otro lado facilitar las cosas al máximo. A todo lo que me pidan, siempre que esté en mi mano y se pueda hacer, no pongo ninguna pega».

Después de tantos años en las carreras, ¿no te pica el gusanillo de opinar sobre lo que está siendo esta temporada?
«Pues hay momentos en los que sí y otros en los que no. En los últimos años en Motociclismo había mucho trabajo y después de tantas temporadas escribiendo acabas algo saturado, pero es cierto que también hay momentos en los que te apetece dar tu opinión. Pero ahora estoy en otra posición en la que no te puedes mojar tanto».

Entrevista a Jose G. Maroto - Motorbike MagazineSabemos que además de ser periodista especializado en el Mundial, eres un gran aficionado a la moto, sobre todo a las deportivas. Cuéntanos de dónde te viene tu afición al mundo de la moto.
«Cuando tenía 5 años heredé una Cota 25 que tenía mi hermano, ya que siempre he ido heredando sus motos. A mi padre siempre le gustaban mucho las motos, siempre tenía, y a mí siempre me gustaron desde pequeño. De hecho, yo realmente estudié Periodismo para ver si podía trabajar en este mundo. Si no estaría haciendo otra cosa».

Antes de empezar en esta profesión, supongo que habría expilotos que para ti eran ídolos y que con el paso de los años se habrán convertido incluso en amigos.
«Depende del piloto, pero lo cierto es que sí, que con algunos pilotos la relación se puede considerar de amistad y es algo que no podía ni soñar cuando era pequeño. De hecho Kevin Schwantz me sigue dando mucho respeto porque era mi ídolo de pequeño y cada vez que quedo con él y le veo aún me impone».

Llevas más de una década trabajando en el Mundial, cogiendo aviones, estando muchos días fuera de casa… ¿Te imaginas a día de hoy una vida fuera de las carreras?
«La verdad es que no. Es lo que te gusta y mientras te siga gustando, es lo más importante en este tipo de trabajo, porque al final pasas muchos días fuera de casa y si estuvieras haciendo algo que no te gusta se haría más complicado».

Una de las novedades del Avintia Racing esta temporada es el original cómic que lanzáis después de cada Gran Premio. ¿Cómo surge la idea de hacerlo?
«Durante el invierno pensando en cosas nuevas que hacer, una de ellas fue la del cómic. Al principio intenté hacerlo dibujándolo yo, y con el lápiz es muy fácil, pero cuando te pones enfrente de la tableta o con el ordenador, con las capas y demás… se complica mucho. Buscando diferentes programas encontré algunos con los que se puede hacer un cómic que es una forma divertida de ver las carreras y que de momento está gustando. Y además es barato porque lo hago yo todo (Risas)».

¿Qué anécdota contarías de tus 11 años como enviado especial al Mundial de MotoGP?
«Hay muchas, pero recuerdo una en mi primer año haciendo el Mundial -2004- en Qatar, cuando el equipo de Rossi limpió su posición en la parrilla de salida y mandaron a Valentino a la última posición. Estábamos en pleno cierre y Jaime Olivares me dijo: “Que sepas que tengo la foto de los mecánicos de Valentino Rossi limpiando la parrilla” y se fue al aeropuerto porque se volvía para Madrid. Se lo comenté a Dennis Noyes y me respondió: “Si Solo Moto tiene la foto, nosotros también tenemos que tenerla”. Se puso a buscar por todo el circuito una escoba y al final lo único que encontró fue una fregona. Cogimos a los fotógrafos de Gold and Goose y le hicieron una foto desenfocada como si estuviera barriendo, y tenía una camiseta amarilla. Al final terminé por convencer a Dennis de que no teníamos la foto y que nos teníamos que aguantar, y que no podíamos publicar eso porque era evidente que era un montaje y estaba mal hecho. Me hizo caso y no salió nada en Motociclismo, pero lo gracioso es que al final la foto salió publicada en alguna web británica que decían que tenían la prueba de los mecánicos de Biaggi –que también fue sancionado– limpiando la parrilla».

Por último, ¿de dónde viene el sobrenombre de “Oso” con el que se te conoce en el paddock del Mundial?
«Eso es cosa de Pepe Burgaleta, que le pone motes a todo el mundo».

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