David Oliver, un auténtico ‘MacGyver’

El primer campeón de la historia del Trofeo Nacional de E-Trial no sólo tiene ese hito en sus manos, sino que además lo ha hecho con una moto de fabricación propia. Conoce aquí a David Oliver, el protagonista de esta historia.


Imagínate ser Ingeniero Eléctrico, un auténtico apasionado del trial y tener la oportunidad de unir tu oficio y tu afición para hacerte con un hueco en la historia del palmarés de la Real Federación Motociclista de España. Pues bien, esta historia existe y tiene un protagonista: David Oliver, el primer ganador del Trofeo Nacional de la categoría de E-Trial… ¡con una moto hecha por él mismo!

Oliver se proclamó campeón el pasado fin de semana en la localidad leonesa de Pobladura de Regueras, donde tuvo lugar la tercera cita de la temporada. La mayor peculiaridad de su caso es que fue él mismo quien creó su propia moto, un prototipo eléctrico con el que disputará el Mundial de E-Trial y con el que ya ha logrado el entorchado nacional, siendo el primer piloto de la historia en inscribir su nombre en esta categoría. «Cuando uno va a una competición así no espera ganar y menos con un prototipo que me he hecho yo. No sabes cómo van a ir las cosas por la fiabilidad que te pueda dar la moto, pero al final se han solventado todos los problemas y estoy contento», comenta en una entrevista publicada por el servicio de prensa de la RFME.

Por medio de su proyecto “ON Racing Trial-E”, David pudo dar vida a esta idea aunando dos pasiones. En cuestión de meses su propia moto eléctrica era una realidad y, aunque en un principio estaba sólo pensada para disputar el Mundial, apostó por participar también en España, algo que se ha saldado éxito.

El propio Oliver relata en su entrevista con la RFME cómo surgió la posibilidad de ir hacia delante con este proyecto. MotoStudent fue el germen de ello: «Hace dos años acabé la ingeniería eléctrica y en el último año de carrera participé con la Universidad de Castellón en el MotoStudent, que consiste en crear una moto de velocidad eléctrica. Como me gustaba la electricidad y el Trial siempre había tenido el gusanillo de hacer una moto eléctrica de esta disciplina. Cuando me salió la oportunidad de entrar en el proyecto del MotoStudent me involucré de lleno y en octubre del 2016, quedando terceros con la moto que habíamos hecho, ya tenía una base para hacer y crear la de Trial».

Y así fue cómo se ‘lanzó a la piscina’, no sin antes recabar aún más ideas para el proyecto: «Después de mi participación en MotoStudent fuimos en 2017 a Lourdes a ver el Mundial de Trial. Cogimos ideas, vimos las motos… ahí fue cuando empecé más en serio con todo el proceso».

Tomando como base sus conocimientos de ingeniería eléctrica y como piloto de trial, a la vez que investigaba en profundidad cómo adaptar todo ello a la hora de generar esta moto de cosecha propia, David fue dando forma a su prototipo: «Me centré en intentar simplificar las cosas al máximo. Parto de una moto de combustión de 300cc aprovechando el chasis, basculante, ruedas, suspensiones, la caja de cambios y el embrague. Digamos que la parte más mecánica de la moto lo reciclé de una vieja que tenía en casa y me centré en lo demás. Mucha investigación, buscar información por internet de motores eléctricos, batería, etc. hasta que mentalmente te haces una idea de lo que es mejor para la práctica del Trial porque hay mucha información para motos de Velocidad, de calle, de Motocross… pero las características que necesita el Trial, que es tan exigente, no encontraba nada. Así que hice mucha investigación y me guié por mis sensaciones al ser piloto de esta especialidad».

En su caso, ha conseguido una moto eléctrica con la que ha podido marcar la diferencia respecto a sus rivales, entre otras cosas, por el hecho de tener un embrague mecánico: «La mía tiene de particular que tiene 6 marchas y un embrague mecánico y el motor es más compacto y tiene más fuerza que potencia. Esto es lo que yo vi que en Trial es lo que da mejor resultado, tener más fuerza que potencia». «Por lo que he podido ver, el hecho de disponer de embrague mecánico parece que si es una ventaja, parece que da mejor rendimiento», sostiene.

Viendo los buenos resultados que está dando en competición este prototipo artesanal, Oliver no descarta ni siquiera que algún día acabe siendo un modelo de producción que se comercialice, aunque es consciente de las grandes dificultades que esto conlleva. Por el momento, se centra simplemente en competir con él: «Por la cabeza se pasan muchas cosas, pero hay una gran barrera entre hacer un prototipo y ver que da buen resultado a luego llevarlo a producción. Hay una gran barrera tanto económica como de producción, porque hay ciertas cosas que en un prototipo se pueden hacer pero en producción hay que llevarlas a cabo de otra forma. Pero no es que sea imposible. Es verdad que estamos centrados en el Mundial que es la próxima semana y queremos que el prototipo funcione bien, luego ya cuando pase el Campeonato del Mundo veremos si nos planteamos fabricarlo o no», explica.

El piloto de E-Trial expone que las principales dificultades de las motos eléctricas de su disciplina están más en el peso que en la autonomía: «La mía es un prototipo y ajustando los costes seguro que el peso se podría bajar. Por lo que se ha visto en las marcas con este tema, con más dinero y más tiempo pueden llegar a pesar lo mismo que las de combustión. La otra pega podría ser la autonomía pero para hacer recorridos largos, el Trial de aficionado de hacer rutas porque en carrera no es un problema. Yo con una sola batería, sin tener necesidad de cambiarla, puedo hacerla toda».

La falta de motos eléctricas en el mercado condiciona que esta categoría aún cuente con un bajo de nivel de participación -cuatro pilotos-, algo que se espera que varíe en los próximos años con las nuevas apuestas sostenibles de marcas como GasGas o Mecatecno. «Creo que es muy interesante, genera mucha expectación todo el tema de las nuevas tecnologías. Noto que mucha gente se acerca a mirar, tienen curiosidad y creo que esta categoría podría darle un aire fresco al Campeonato y ayudar a las marcas a que sigan evolucionando sus prototipos eléctricos», añade al respecto David sobre el interés que poco a poco van suscitando las eléctricas.

Por último, hablando sobre sus planes deportivos, los cuales ha de compaginar con su trabajo, el primer campeón del Trofeo Nacional de E-Trial prefiere ir paso a paso, con el Mundial como siguiente objetivo en mente: «De momento me voy a centrar en el Mundial y cuando termine imagino que sí que haré alguna prueba del Campeonato de España, pero la verdad es que no lo sé todavía porque ha sido un año muy intenso de trabajo. Compaginar el mío propio con luego llegar a casa y hacer otro trabajo, que era este con la moto… Ahora nos centramos en el Mundial, en verano a descansar y desconectar, y luego veremos pero seguro que el parón no es muy largo».