Dani Pedrosa: todas sus lesiones en MotoGP

La fractura en el radio distal derecho que Dani Pedrosa sufrió tras la caída en Argentina le obligó a pasar por el quirófano y es duda para disputar el GP de Las Américas de MotoGP 2018. El piloto del Repsol Honda suma una lesión más a una lista que, desafortunadamente, no ha dejado de crecer desde que llegó a la categoría reina. Con esta ya son 10 temporadas en MotoGP con al menos una lesión.


Pocos pilotos en la historia del Mundial se han visto tan castigados por las lesiones como Dani Pedrosa. El piloto de Castellar del Vallés acumula un amplio listado de infortunios a sus espaldas a lo largo de su trayectoria mundialista -se fracturó los dos tobillos en 2003 tras ser campeón de 125cc-, pero especialmente desde que aterrizó en MotoGP allá por 2006.

Los números hablan por sí solos: Dani afronta su 13ª temporada en la clase reina y con esta ya son 10 en las que ha sufrido alguna lesión considerable. La última, la que se produjo tras su fea caída en Argentina, una fractura en el radio distal derecho provocada por un toque de Johann Zarco en la primera vuelta que acabó llevándole al suelo. Y es que ese es otro punto a tener muy en cuenta; de las lesiones de Dani, varias se han producido por incidentes en pista con otros pilotos en los que él se ha llevado la peor parte.

Las lesiones han hecho mucha mella en el menudo piloto español, que quizá por su envergadura -1,60 m y  51 kg, según los datos oficiales de la web de MotoGP- ha registrado un ratio demasiado alto entre caídas y lesiones. Porque precisamente Dani no es uno de los pilotos de la parrilla de MotoGP que más cae, ni mucho menos, pero pocos se pueden encontrar como él con un bagaje tan negativo en lo que se refiere a las consecuencias de las caídas.

La temporada de MotoGP 2018 acaba de comenzar y ya hay que unirla a la nómina de años con lesiones para Pedrosa desde que desembarcó en la categoría reina, pese a que aún no se sabe si este infortunio que le ha obligado a pasar por el quirófano le hará perderse el GP de Las Américas. Su intención será estar allí, pero dependerá de la evolución tras la intervención quirúrgica a la que fue sometido por el Dr. Xavier Mir.

Sólo seis temporadas completas, tres de ellas sin lesiones


Si tenemos en cuenta las 12 temporadas que han transcurrido desde que Pedrosa llegó a MotoGP (de 2006 a 2017, ambos inclusive), podemos contar que en sólo seis de ellas disputó todas las carreras: 2006, 2007, 2009, 2012, 2014 y 2017. ¿Quiere esto decir que esos seis cursos fueron limpios? Para nada.

En 2006 estuvo lesionado en Sepang tras fracturarse el dedo del pie y hacerse una herida que necesitó cinco puntos de sutura en la rodilla derecha en los entrenamientos. Corrió con la rodilla supurando sangre y subió al podio, pero disputó mermado físicamente las dos siguientes carreras, en las que ya no pudo repetir la gesta. En 2009 se rompió el radio distal izquierdo y sufrió una herida abierta en la rodilla durante la pretemporada, además de disputar con una lesión de cadera las carreras de Mugello y Montmeló. En 2014, otra de las temporadas en las que corrió en todas las citas, se vio obligado a someterse a una intervención de síndrome compartimental tras la carrera de Jerez, llegando con la operación recién hecha a Le Mans.

Es decir, que si sumamos que tanto en 2006, 2009 y 2014 se lesionó durante el año, pese a que no le hiciera perderse esto ninguna carrera, sólo quedan tres años realmente limpios para Pedrosa en este apartado: 2007, 2012 y 2017. Ahora, en su 13ª temporada, ha llegado una nueva lesión que aún no sabemos si le hará perderse la cita de Austin, pero que hace que este año tampoco sea inmaculado. Y con este son lesiones en 10 de 13; o, lo que es lo mismo, sólo el 23% de sus temporadas en MotoGP se han llevado a cabo sin incidencias en esta materia. Se dice pronto.

El calvario en su máximo exponente: las carreras de ausencia


Pero hay más. En las seis temporadas en las que se ha perdido al menos una carrera -2008, 2010, 2011, 2013, 2015 y 2016-, siempre ha sido por lesión. En 2008 sufrió un esguince en el tobillo derecho y una lesión en la mano izquierda tras caerse en Sachsenring bajo la lluvia, cuando lideraba la carrera y el campeonato. Se perdió la siguiente carrera, que era una semana después en Laguna Seca. Ese año tampoco lo había empezado en las mejores condiciones físicas, ya que se había roto la mano derecha en pretemporada y tuvo que ser operado.

En 2010, en pleno intento de remontar la desventaja con Jorge Lorenzo en la lucha por el título, sus esperanzas terminaron en los entrenamientos libres de Motegi. El acelerador de su Honda RC212V se quedó accionado y Dani tuvo que tirarse de la moto. Se rompió la clavícula izquierda y se perdió tres carreras -Japón, Australia y Malasia-.

2011 se llevó la palma, fue un auténtico tormento. Tras salvar los muebles en las dos primeras carreras, pasó por el quirófano tras el GP de España porque sufría una compresión en la arteria subclavia con la que perdía fuerza en el brazo izquierdo. Aun así, se recuperó a tiempo para correr en Estoril y ganar. Poco pudo hacer dos semanas después, cuando llegaba líder a Le Mans y en un toque con Marco Simoncelli acabó por los suelos, rompiéndose la clavícula derecha. Adiós a las carreras de Montmeló, Silverstone y Assen. Volvió en Mugello, pero aún sin estar del todo recuperado.

Dani Pedrosa - Motorbike MagazineTambién llegaba líder del Mundial a Sachsenring en 2013, y de nuevo el circuito alemán le arrebató esa posición. Sufrió un duro highside en la tercera sesión de entrenamientos libres y se fracturó nuevamente la clavícula izquierda. Se perdió esa carrera y llegó aún convaleciente a la siguiente, en Laguna Seca, donde sólo pudo luchar por ser quinto.

Peor fue todavía en 2015, cuando nada más acabar la primera carrera del año en Qatar, anunció que se retiraba temporalmente de la competición. Los problemas con el síndrome compartimental eran graves y, tras visitar a varios médicos y tener bastantes dudas sobre si podría recuperarse, la intervención del Doctor Villamor solucionó todo. Eso sí, el peaje que tuvo que pagar Pedrosa fue el de perderse las carreras de Austin, Argentina y Jerez.

Por último, en 2016 llegó una lesión más. Nuevamente una fractura de clavícula, esta vez la derecha, tras una fea caída en los entrenamientos libres en Motegi. Posteriormente se le detectaron otras dos lesiones: fractura de la cabeza del peroné derecho y del cuarto metatarso del pie derecho. No corrió en Japón, tampoco en Australia y Malasia. En total, sumando las seis temporadas mencionadas, el piloto del Repsol Honda se ha perdido nada más y nada menos que 14 carreras.

La duda está ahora en si podrá correr en Austin o si, por el contrario, hay que añadir MotoGP 2018 a los años en los que Dani Pedrosa ha estado ausente en alguna cita. El catalán ha pagado muy caras las ansias de Johann Zarco a la hora de adelantarle en la primera vuelta de Termas de Río Hondo y su fractura en el radio distal derecho se une a una lista que parece interminable. Las lesiones se vuelven a cruzar en su camino, el camino de un piloto que lleva nada menos que 16 años seguidos ganando al menos una carrera y al que sólo le falta el título de MotoGP para cerrar el círculo. Desafortunadamente, un cúmulo de factores no se lo han permitido y, entre ellos, las lesiones en momentos puntuales también han tenido mucho que ver.