Dentro de un Gran Premio y de la efervescencia que se vive en el paddock del Mundial de MotoGP durante esas cuatro jornadas, en cada una de las citas del calendario se esconden momentos que a veces pasan desapercibidos a los ojos del público, pero que guardan bonitas historias detrás. Este es el caso de algo que sucedió en MotorLand Aragón durante el jueves, el día previo a que comiencen los entrenamientos libres, jornada que suele conocerse como el ‘Media Day’.


Allí, Dani Pedrosa recibió una visita muy especial, la de Samuele, un niño italiano de 11 años que sufre una grave enfermedad hematológica. Este pequeño es un auténtico apasionado del mundo del motor y gracias al motociclismo encontró un referente que le mantiene pegado a la pantalla carrera tras carrera. Siempre ha tenido ese ídolo, que no es otro que Dani Pedrosa. El afán y determinación del #26 para superar cada una de las lesiones que ha sufrido a lo largo de su trayectoria ha sido una inspiración para Samuele, que lucha día tras día para hacer frente a esta grave enfermedad.

Su ilusión era conocer al piloto del Repsol Honda, algo que pudo conseguir durante el GP de Aragón. Para ello fue fundamental el trabajo de Make-A-Wish, una organización que desde hace casi cuatro décadas tiene la emotiva labor de hacer realidad las ilusiones de niños que sufren enfermedades graves, con tal de aportar una tremenda dosis emocional a todos ellos gracias a experiencias que, a buen seguro, nunca olvidarán. Junto a las familias y a los propios niños construyen todas estas ilusiones y buscan los medios necesarios para cumplirlas.

Make-A-Wish, que nació en 1980, cuenta con delegación en varios países. Esto fue clave para que la gran sincronización entre las fundaciones de Italia y España consiguiera hacer realidad el sueño de Samuele en MotorLand Aragón. Para ello contaron con la inestimable ayuda de Héctor Martín, jefe de comunicación de HRC, que accedió a hacer todo lo posible; y, por supuesto, con la colaboración de Dani Pedrosa.

El pasado 21 de septiembre se convirtió en la fecha elegida para el encuentro entre Dani y Samuele, que no quiso ir con las manos vacías al conocer en persona a su ídolo. Le entregó un dibujo hecho por él para, de paso, felicitar a Dani por su 32º cumpleaños, que sería ocho días después. De ese vídeo que grabó para Pedrosa en el que se despedía con un “Spero di vederti presto, Dani!” -“¡Espero verte pronto, Dani!”-, a tenerlo delante. Según nos cuentan desde Make-A-Wish, tanto Samuele como su familia sólo podían agradecer la oportunidad de haber vivido esta experiencia: «Dani y su equipo convirtieron ese día en el más feliz en la vida del pequeño Samuele», nos comentan.

¿Y qué supuso para Dani Pedrosa el encuentro? La misma jornada en la que tuvo lugar subió varias fotos a sus redes sociales, y al día siguiente atendió a MOTORBIKE MAGAZINE para comentarnos cómo fue ese encuentro: «Fue muy especial. Siempre tengo visitas así y te recuerdan muchas cosas. A veces es muy fácil perder la percepción y a lo mejor quedarte únicamente con tus problemas, como si el mundo estuviera contra ti o todo te pasara a ti, y sólo te fijas en lo tuyo. Pero cuando tienes la oportunidad de estar tan expuesto, ves la ilusión en sus ojos por estar contigo, ves que olvida todo lo que lleva encima y tus problemas se hacen infinitamente pequeños al lado. Ves cómo el carácter, la ilusión y, sobre todo, la actitud con la que lleva sus problemas, te superan. Te quedas sin palabras con esa fuerza que demuestran».

Como él mismo nos apunta, no es la primera vez que Dani recibe este tipo de visitas. La más conocida es la de Dillon Chapman, otro pequeño campeón que lleva casi toda su vida luchando contra una neurofribromatosis y que conoció a su ídolo allá por 2009. Desde entonces, todos los años se ven en el GP de Gran Bretaña. “Amigo de Dani Pedrosa”, se puede leer en la descripción de Dillon en sus redes sociales, inundadas de imágenes de Dani, así como de otros pilotos de MotoGP. Precisamente, también fue Make-A-Wish, por medio de su delegación británica, la que hizo realidad este deseo.

Un pequeño gesto, una visita, unos minutos que pueden colmar de energía y esperanzas a estos niños, pero que también suponen un importante componente emocional para los ídolos, tal y como nos destaca Pedrosa: «Yo creo que de cara hacia fuera sí que puede parecer que somos nosotros los que hacemos un pequeño gesto y cambiamos algo a ellos, pero desde mi punto de vista es totalmente al revés. Con un pequeño gesto de ellos, con su mirada o el brillo en los ojos, es a ti al que te cambia». Pequeños héroes anónimos y ejemplos de superación, como es el caso Samuele, que conocen a grandes iconos del deporte como Dani. Una experiencia inolvidable, además para ambas partes. Como decíamos, en muchas ocasiones el paddock de MotoGP esconde bonitas historias que van mucho más allá de lo que sucede en pista.