Está corriendo en Francia con otra lesión y sin noticias sobre su futuro

Sin haberse recuperado al cien por cien de su lesión en la mano derecha que se produjo en Argentina, con bastante dolor en la cadera tras la caída de Jerez y sin novedades sobre su futuro mientras se siguen anunciando renovaciones en la parrilla de MotoGP, el primer tercio de temporada se le está complicando mucho más de la cuenta a Dani Pedrosa.


Una vez más, Dani Pedrosa afronta un Gran Premio con problemas físicos. Ya le pasó en Austin y Jerez, donde todavía arrastraba la fractura en el radio distal derecho que se produjo en Argentina y que le hizo pasar por el quirófano; y sin estar plenamente recuperado de ello -aunque sí en un alto porcentaje-, hay que sumarle la lesión en la cadera que le produjo la caída de Jerez y que parece que ha empeorado tras los test que hizo allí y en Mugello. Así pues, el de Le Mans será un fin de semana para ir a contracorriente y amarrar el máximo de puntos posibles. «No he tenido buenas sensaciones. Después de los dos test que hice tras la caída se me ha hinchado mucho la cadera y tengo mucho líquido. Me dolía bastante, tenía presión y me costaba estar cómodo encima de la moto con el mono puesto», decía Dani tras las dos primeras sesiones de entrenamientos libres en Le Mans.

Después de ser 15º en el FP1, el piloto de Honda escaló al final de la jornada hasta la octava posición. Pedrosa sacaba una lectura positiva de la progresión hecha durante el primer día y se ponía los deberes para este sábado: «Lo bueno es que he ido de menos a más y al final del día me he encontrado un poco mejor a pesar del dolor, y he podido rodar un poco más cómodo. Intentaremos mejorar para el sábado este aspecto y también la puesta a punto de la moto; entender qué neumático podemos usar y qué reglajes poner para ese neumático, porque parece que por las condiciones del tiempo se pueden usar varios neumáticos. Hay que entender sobre todo eso e intentar coger un poco de ritmo».

Sin embargo, el dolor en la cadera puede ser un importante escollo para este fin de semana. Mientras que Márquez se asentó con relativa facilidad en las primeras posiciones, Pedrosa no pudo ni acercarse, un claro indicativo sobre los problemas físicos. La situación se torció aún más tras la tercera sesión de libres, en la que sufrió una leve caída y se vio relegado a pasar por la Q1. ¿Podría ser esta lesión aún más incómoda que correr recién operado en Austin? Él tampoco lo tiene claro: «La verdad es que no lo sé. El problema de esto es que necesita reposo, y no dando reposo… No sé cuánto va a durar. Ahora mismo es un poco sin saber. Hemos estado con el Dr. Charte para valorar si hay que hacer algo o no, y de momento me ha dicho que no. Vamos a ver qué tal paso el fin de semana y vamos a ver qué pasa después», decía ayer en Le Mans.

En una entrevista publicada por el diario AS este sábado, Pedrosa escarba más entre los constantes contratiempos que le han surgido desde que empezó el año y la forma en la que los encara: «Sobre todo lo he pensado cuando he encarrilado momentos en los que salgo de una y me meto en otra, como ahora. Me caí en el test de Qatar y me hice daño en la mano izquierda, saliéndome un bulto en un hueso. Tuve que correr la primera carrera con eso ahí y, cuando ya me estaba curando de esto, el otro brazo, y todo arrastrando lo de la rodilla desde invierno, en los test, porque me caí con la de motocross. Eso de la rodilla me impidió ir mucho en bici y eso, pero cuando ya me estoy recuperando y puedo empezar a entrenar más en el gimnasio, me pasa lo de Jerez y ahora no puedo entrenar tampoco como quisiera. Cuando pasa algo así tan seguido, paro un momento y me digo: “Espera. ¿Qué estoy haciendo mal y por qué me pasa todo a mí?”», expone el #26.

Su futuro, en el aire


MotoGP se marchará de Le Mans al menos con tres renovaciones más (Rins con Suzuki, Aleix Espargaró con Aprilia y Dovizioso con Ducati) y con más de media parrilla de 2019 ya definida, pero sigue sin haber noticias claras sobre Dani Pedrosa. Por el momento, sólo hay rumores sobre si seguirá o no en HRC. Es cierto que la renovación de Dovizioso con Ducati y el fichaje de Zarco por KTM han resuelto las incógnitas sobre las dos principales amenazas al asiento de Dani, pero siguen sin conocerse más detalles mientras de fondo continúan sonando nombres como el de Joan Mir como posible sustituto. El salto del mallorquín a la categoría reina en 2019 cada vez coge más color (él mismo ya admitió hace unos meses en Motorbike Magazine que le gustaría poder dar el salto en 2019) y Honda es una de las marcas que está siguiendo con lupa su proyección en Moto2. Una progresión que más pronto que tarde podría traducirse en podios y victorias en la categoría intermedia.

Pedrosa se muestra esquivo cada vez que se le pregunta por su futuro y ya ha dejado claro que sólo hablará de ello cuando haya algo concretado. Somos ya varios los que le hemos preguntado al respecto en las últimas semanas, pero no suelta prenda; de momento, no hay novedades. Lo más lógico es pensar que continuará en Honda, al menos un año más, pero no se puede descartar nada. La resolución de este caso va a ser una de las más largas de este periodo de fichajes. Seguiremos esperando a ello.

Entre tanto, Pedrosa no deja de acumular contratiempos en un inicio de 2018 que ha está siendo bastante más difícil de lo que se preveía tras su buena pretemporada y teniendo en cuenta el salto cualitativo de la RC213V de esta temporada. Después de cuatro carreras, el de Honda sólo ha podido sumar 18 puntos, acumula dos caídas y dos lesiones, y se encuentra mermado físicamente en Le Mans, por lo que un buen resultado en estas condiciones se antoja complicado. Jugarse una renovación en esta tesitura, encadenando imprevisto tras imprevisto sin ni siquiera haber cometido un error, no debe ser algo fácil de afrontar. A Dani Pedrosa se le acumulan los problemas.