El Dakar 2015 se puso al rojo vivo tras la disputa de la séptima etapa, una especial de 321 km entre Iquique y Uyuni. Joan Barreda sufrió una fuerte caída en la que rompió el manillar de su Honda, lo que le obligó a disputar gran parte de la especial conduciendo con una mano. Así las cosas, Marc Coma fue uno de los grandes beneficiados del día, recortando 5:59 al líder y apretando mucho la clasificación general; ahora Barreda sólo cuenta con 6:28 de ventaja sobre Coma y 10:59 sobre Paulo Gonçalves, el gran protagonista del día tras conseguir la victoria. Honda conseguía así su cuarto triunfo de etapa en lo que va de Rally.