Visitamos el centro de desarrollo de Continental en Hannover para poner a prueba los nuevos ContiRoadAttack 3 y asistir al ContiRidingSchool

¿Te has preguntado cómo nace un neumático? ¿Cómo se consigue que cada vez sean más seguros y fiables? Uno de los factores clave en el desarrollo de un neumático es llevar a cabo un exhaustivo proceso de pruebas. Continental es una de las marcas mejor consideradas del sector con una excelente oferta de neumáticos para todos los usos. Uno de los recién llegados es el nuevo ContiRoadAttack 3, su buque insignia en cuanto a neumáticos para uso fuera de circuitos. Hemos tenido el privilegio de recibir la invitación para realizar un un viaje ‘express’ a Wietze en Alemania, donde pudimos realizar una exclusiva visita al laboratorio particular de Continental y llevar al límite los “RoadAttack” como hacen sus probadores de fábrica.


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Contidrom: El laboratorio de Continental desde 1967


Todos conocemos a Continental por su actividad como fabricantes de neumáticos. Desde su fundación en 1871, Continental ha estado ligada al caucho y sus aplicaciones en ámbitos industriales, y por supuesto, en automoción. Pero hoy en día la actividad de la corporación va mucho más allá. Tanto es así que su área de neumáticos, siendo mayoritaria, solo ocupa un 26% del total de su facturación. Hoy en día, Continental se ha convertido en el mayor proveedor del mundo en el sector de la automoción.

Una de las piezas clave en su crecimiento ha sido su compromiso con la investigación y desarrollo para ofrecer siempre los mejores productos. Inaugurado hace ya 51 años, el denominado Contidrom es el principal centro de pruebas de neumáticos de Continental AG. Se trata de unas instalaciones compuesta por diferentes zonas de pruebas entre las que destacan un circuito de 3,8 km, una pista de pruebas en mojado de 1,8 km y por supuesto, el gran óvalo de 2,8 km que forma parte del complejo desde su inauguración. La última incorporación a este enorme complejo han sido las instalaciones de pruebas denominadas AIBA (Automatic Indoor Braking Analyzer), un edificio destinado a realizar y analizar pruebas de frenado automatizadas. En él, controlan absolutamente todos los factores para poder hacer las pruebas más exhaustivas: temperatura, humedad, tipo de asfalto, superficie mojada, con hielo… Un sistema automatizado hace que dos coches puedan estar las 24 horas del día sin descanso realizando este tipo de pruebas.

Conociendo el ContiRoadAttack 3


Desde luego si lo piensas bien, los neumáticos son una de las piezas vitales en cualquier vehículo. Nos mantienen en contacto con la superficie sea cual sea su estado, por tanto, son de los elementos que afectan más directamente a la seguridad en la conducción. Todo esto se complica si hablamos de motos. La superficie de contacto de un neumático de moto con el suelo no es mayor que el de una tarjeta de visita y ha de ser óptima a pesar de los cambios de inclinación.

En este sentido, Continental ha hecho un trabajo exquisito con los nuevos RoadAttack. Este neumático concretamente se presentó hace poco más de un año en Mallorca y os hablamos de todas sus particularidades, pero atendiendo al desarrollo, cabe destacar que nos encontramos ante un neumático evolucionado de su versión anterior, en el que se ha ganado sobre todo en su comportamiento en mojado. Además, se ha trabajado también en la manejabilidad, durabilidad y en cómo gana temperatura.

Uno de los aspectos que más me han llamado la atención de la “clase teórica” es que, en su gama para moto, Continental tiene muy en cuenta las sensaciones a la hora de desarrollar un neumático. No tiene sentido hacer un neumático más seguro que no dé seguridad al piloto, ¿verdad?

ContiRidingSchool


Todas las actividades de nuestra visita a las instalaciones de Continental estaban englobadas en lo que denominan ContiRidingSchool. Se trata de una de sus iniciativas para promover la seguridad con un objetivo claro que llaman “Vision Zero”, es decir, cero accidentes. Se trata de una jornada de aprendizaje dividida en diferentes estadios en los que se repasan los elementos básicos de seguridad en la conducción de motos.

Antes de empezar, asistimos a una demostración del funcionamiento de un chaleco-airbag desarrollado por Continental, que los asistentes podían usar para realizar las actividades en el centro. Para empezar, nos subimos a una Kawasaki ER6-N equipada con barras laterales que limitan la inclinación, en nuestro caso, a 55 grados nada menos. El objetivo de este ejercicio es comprobar de manera segura la inclinación que se puede llegar a alcanzar con los ContiRoadAttack 3. Empezamos a rodar sobre un ocho marcado con conos, aplicando unas “reglas básicas”: Mantener la mirada en la salida de la curva, gas constante, segunda marcha, mantener el peso con las piernas para no condicionar el giro con los brazos… Parece fácil, pero llegar al límite que nos habían marcado de 55° fue más difícil de lo esperado, sobre todo teniendo en cuenta que una de las curvas tenía una línea blanca pintada y la mitad exterior de cemento. Aun con todo, pude completar el ejercicio correctamente e incluso tocando con la rodilla, que dada la baja velocidad que desarrollábamos no fue tarea fácil.

Ya en este ejercicio pudimos comprobar la fiabilidad de los “RoadAttack” y la facilidad de manejo de la que nos habían hablado. De hecho, era mayor la barrera psicológica a la hora de entrar en la zona de menos agarre que el límite real de agarre de los neumáticos, que probé inclinando todo lo que pude sobre la línea de pintura hasta que conseguí que deslizaran levemente.

No había tenido ocasión de probar los neumáticos hasta ese momento, y de momento todo pintaba bastante bien. Pero no sabíamos lo que teníamos entre manos hasta que nos fuimos a rodar al circuito. De entre la gran oferta de monturas que teníamos a nuestra disposición (Yamaha MT-09, BMW R nineT, BMW S 1000 XR, Yamaha XSR900, Yamaha Tracer 700…) pude agenciarme una BMW S 1000 R, nuevecita y equipada con los ContiRoadAttack 3. Una moto que, aun estando orientada a un uso en carretera, sus prestaciones me permitirían sacar el máximo partido de los neumáticos en circuito. ¿Os he dicho que son neumáticos de carretera? Desde luego, no lo parecían.

Empezamos a enlazar curvas rápidamente y desde el primer momento el tacto que tienen es excepcional. Dan muchísima confianza y se nota lo rápido que ganan temperatura, especialmente en circuito donde sufren más “estrés” en curvas más largas durante más tiempo. Enseguida empezamos a rozar las deslizaderas de nuestro mono rodando a un ritmo muy generoso. Al poner en apuros estos “RoadAttack” se nota que sobrepasamos levemente su temperatura óptima, pero no por ello baja su rendimiento. Son unos neumáticos que te permiten mucho margen de error y no te dan ningún susto.

Al bajar de la moto sorprende ver cómo los neumáticos han tomado la textura típica de circuito, con una degradación más acusada de lo que conseguiríamos en carretera. Y aunque sea una absoluta tontería, a todos nos gusta tocar el neumático en caliente y comprobar que es un auténtico “chicle”, lo que nos da una confianza extra a la hora de volver a la acción.

Por último, asistimos a la tercera fase del curso, que se centra principalmente en dos ejercicios de habilidad. El primero consiste en realizar un circuito de conos prácticamente en ralentí y usando solo el freno trasero. Un absoluto ejercicio de equilibrio que recuerda en parte al del carné de conducir.

La segunda parte del circuito consistía en realizar frenadas de emergencia, que te da verdaderamente una “bofetada” de realidad si lo piensas fríamente. Me explico, el ejercicio trataba de poner en evidencia cómo aumenta exponencialmente la distancia de frenado sólo pasando de 30km/h a 50km/h. Parecerá ridículo, pero os animo a –en una zona aislada– tomar una referencia en el suelo, hacer el ejercicio de frenar yendo a cincuenta, y bajarte de la moto para ver realmente cuántos metros has recorrido. En nuestro caso, pudimos probar a realizar frenadas de emergencia en condiciones controladas, donde comprobamos la eficiencia del ABS en ese sentido.

Conclusiones


Me vuelvo de Alemania con muy buenas sensaciones, tanto con el rendimiento de sus productos como con su forma de plantearlos y desarrollarlos. Ciertamente Continental tiene muy buena fama entre otras cosas gracias a su gama para motos Trail pero, aunque no sean los más famosos, es evidente que su gama “Sport” y “Road” está ganando adeptos por momentos, no por su implicación en la alta competición, por patrocinar a los mejores equipos o ni siquiera por su imagen en los medios. Es algo mucho más simple: indiscutiblemente tienen un gran producto.