10 cosas que comprobar antes de poner la moto en marcha

Si en invierno has tenido la moto parada durante un largo tiempo, quizá la inactividad le ha pasado factura a algunos de sus componentes y es importante revisar varias cosas antes de volver a circular con ella.


Si durante los meses de invierno prefieres dejar la moto en casa hibernando y no usarla hasta que vuelve el buen tiempo, no olvides que has de echarle un buen ojo antes de volver a ponerla en marcha. Las motos están hechas para ser usadas y la inactividad puede pasar factura a algunos de sus componentes, por lo que si la tuya lleva un tiempo parada te recomendamos que tengas en cuenta unos cuantos consejos para que siempre esté en perfecto estado de salud, y tu seguridad no se vea comprometida.

Los neumáticos, la cadena, los frenos, los líquidos, las luces o la propia gasolina se pueden ver afectados si no usamos la moto. Aunque antes que todos los demás, la batería será probablemente la más afectada si no tomaste medidas para que se mantuviera en buen estado mientras que no la utilizabas. Siguiendo estos 10 consejos podrás repasar elementos de vital importancia para tu moto y así volver a disfrutar de ella cuanto antes, sabiendo que nada va a fallar.

La batería


En cuanto dejamos la moto parada, la batería es lo primero que sufre las consecuencias. Si no mueves la moto el alternador no la recarga, y si no se recarga se queda sin energía. Y si se queda sin carga durante mucho tiempo… mal asunto, puede perder la capacidad de volver a cargarse, y morir. Por lo que la tendremos que sustituir y cambiarla por una nueva. Si durante el tiempo que ha estado parada has utilizado un cargador o mantenedor de baterías lo más probable es que siga en plena forma, pero si no… ten en cuenta que posiblemente haya perdido tanto su carga como su capacidad de cargarse. 

La goma de los neumáticos


A los neumáticos hay que prestarle también una especial atención. Aquí va a depender mucho de cómo y dónde dejaste la moto parada, pues si fue en un garaje cerrado, con una temperatura controlada, lejos de la lluvia, el sol y demás condiciones climáticas, estarán mucho mejor que si tu moto ha tenido que pasar el invierno en la calle. Todo esto, y la falta de uso puede hacer que la goma se vea afectada, pudiendo mostrar incluso pequeñas grietas o cristalización, lo que lleva a la pérdida de agarre. Además, si el tiempo de reposo ha sido prolongado y la moto ha estado apoyando su peso sobre los neumáticos, tal y como pasa cuando dejamos la moto sobre la pata lateral, la estructura del neumático puede sufrir deformaciones, lo que conlleva directamente una falta de estabilidad y seguridad cuando circulamos con ella. Echa un ojo y confirma que todo esté bien. 

La presión de los neumáticos


Otro básico, y que quizá no haga falta ni recordártelo, es tener en cuenta la presión del aire de los neumáticos. Esto es algo que debemos hacer rutinariamente, pero si hace tiempo que no usamos la moto lo más probable es que la presión del aire haya disminuido. Más aún si la moto estaba apoyada sobre las ruedas. Procura llenar los neumáticos cuanto antes para que puedas circular con ella con todas las garantías de seguridad, y que los neumáticos no sufran más de lo que ya habrán podido sufrir. 

El estado de la cadena


Esta es otra de esas cosas que cuando usas la moto seguramente no pases por alto, si es que llevas el mantenimiento de la moto como es debido. Ahora, tras un largo periodo de tiempo de inactividad, es momento de revisar que tiene la tensión adecuada y que está bien engrasada. Quizá sea un buen momento para limpiarla en condiciones y volver a lubricarla a fondo para que vuelva a estar en perfectas condiciones de uso. Si ves que la cadena tiene demasiada holgura lateral, que hay daños en los dientes de piñón o plato, o que los tensores han llegado hasta su fin, puede ser momento de cambiar el kit de arrastre. 

Las luces


No es que la inactividad puede pasarle factura al alumbrado de nuestra moto, pero si hace tiempo que no la usas, también hace tiempo que no revisas su alumbrado. Y si hay algo que falla, ya sea en las luces delanteras, en los pilotos traseros o en los indicadores intermitentes, este es el momento de comprobarlo, y no cuando cuando de noche te lleves una desagradable sorpresa. Si la iluminación de tu moto es LED lo más probable es que no encuentres problemas en este sentido, pero si es de bombillas incandescentes es mejor prestarle una especial atención para que todo funcione como debe.

Las pastillas de freno


¿Cuánto fue la última vez que comprobaste cómo estaban las pastillas de freno de tu moto? ¿Cuando la dejaste parada? ¿O mucho antes? Si la moto ha estado parada a la intemperie es posible que su material se haya podido ver afectado, al menos su capa exterior, que es la que tiene que entrar en contacto con los discos para llevar a cabo la frenada. No sería raro que se pudieran haber cristalizado un poco, por lo que es conveniente que cuando te pongas en marcha durante los primeros metros hagas pequeñas y suaves frenadas para ir depurando esa capa exterior e ir mejorando la capacidad de fricción.

La gasolina


La gasolina es un elemento que, con el tiempo, se puede desnaturalizar y ver alteradas sus propiedades, por lo que si tu moto lleva varios meses parada y con gasolina dentro, lo mejor que puedes hacer es sustituir esa gasolina por una nueva para evitar posibles problemas en la cámara de combustión del motor. Teniendo en cuenta el precio de la gasolina es probable que no te apetezca nada desechar ni una sola gota, pero esto es algo que tu moto te agradecerá. 

El aceite del motor


El aceite del motor es recomendable cambiarlo una vez al año, independientemente de los kilómetros que recorras con tu moto, porque el tiempo puede hacer que sus propiedades se vean alteradas y no lleve a cabo su función lubricante como es debido. El motor y muchas de sus juntas está pensado para que el aceite ejerza una constante lubricación, de manera que todo está siempre engrasado. En el momento que el aceite pasa mucho tiempo en reposo y no se mueve por esas zonas que hay que lubricar, algunas juntas se pueden resecar y agrietar si ya tienen cierta edad, así que no está de más prestar atención a posibles fugas los días posteriores a poner la moto en marcha. 

Otros líquidos: tanto el refrigerante como el de frenos


Si la inactividad no ha sido de muchos meses, sino más bien de un invierno corto como los que tenemos últimamente, lo más probable es que ni el líquido refrigerante ni el líquido de frenos se hayan visto afectados. Pero cuando pones la moto en marcha tras un parón invernal siempre es importante comprobar que los niveles se encuentran donde deben. El tiempo puede hacer por ejemplo que el circuito de los frenos pierda presión y que notes una pérdida de resistencia en la maneta o en el pedal trasero. Si es así, actúa varias veces sobre ellos para que vuelve la presión adecuada, y después vuelve a mirar el nivel del líquido en los depósitos, por si hubiera variado.

La ITV


¿Es posible que la ITV te tocase justo cuando tenías moto parada, y ahora se te haya pasado la fecha? Compruébalo, porque si es así es conveniente que la pases cuanto antes. Recuerda que pasar la ITV con retraso conlleva un recargo económico y, ahora que has revisado todo lo mencionado con anterioridad, tendrás la moto lista para que apruebe con nota su próxima Inspección Técnica de Vehículos.

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