Circular sin el tapón de la válvula de aire del neumático es muy peligroso

¿Alguna vez te han robado o has perdido el tapón del neumático trasero? Pues que no te dé pereza volver a ponerle uno, aunque sea de plástico o no sea tan bonito. Aquí te explicamos el grave motivo por el que no debes circular sin el tapón del neumático.


Todos hemos tenido tapones de neumático (válvula del aire) que nos han desaparecido, hemos perdido o nos han robado. Y muchos de nosotros hemos llegado a circular sin ellos debido al hartazgo que supone reponerlos o a la pereza de comprar otros… para que en unas semanas otro gamberro nos los quite. Pero, ¿y si descubrimos el grave riesgo que supone circular sin tapón del neumático? seguramente nuestra pereza se desvanezca.

¿Y cual es el misterio que supone tan grave riesgo? Fácil: fuerza centrífuga.

El neumático trasero está sometido a mucha fuerza centrífuga (de ahí nacieron los neumáticos radiales), igual que el delantero, solo que el trasero cuenta con el estrés generado por ser el neumático motriz (el que recibe y traspasa la fuerza mecánica del motor).

Ahora, con esta información, debemos entender el simple sistema de una válvula de aire de un neumático. Sin dar muchos rodeos, se trata de una pequeña válvula que si la empujas dirección al neumático, es decir, en sentido radial, ésta se hunde permitiendo el paso de aire. Los manómetros o las boquillas de hinchado lo que hacen es empujar esta válvula hacia abajo para poder meter aire (o medirlo).

Esta válvula, sólo por la presión generada del aire dentro del neumático, tiende a salirse (la boquilla roscada lo impide), por lo que siempre estará “cerrada”. Entonces, ¿cuál es el problema de ir sin tapón? El tapón no solo es para evitar fugas por si la válvula no aísla correctamente, o que no se cuelen piedrecitas, agua o cualquier elemento físico que pueda dañarla. El tapón crea un vacio en el interior de la boca roscada e impide que la válvula se vea afectada por aspectos externos, y he aquí el quid de la cuestión: La gran tarea del tapón es evitar que ante fuertes aceleraciones o velocidades angulares muy elevadas (mucha velocidad), la fuerza centrífuga generada por la velocidad de la llanta (moto) sea superior a la fuerza que ejerce la presión de aire dentro del neumático: ¿Problema? que la válvula se meta hacia dentro por la fuerza centrífuga y perdamos toda la presión del neumático de golpe. La caída está asegurada, y que puedas contarlo, no tanto.

Conclusión: Circular sin tapones tiene más peligro que un indio detrás de un árbol. Ponle el tapón a tu neumático, y si te lo roban, se lo vuelves a poner. No lo discutas.