Si tienes un maxiscooter debes saber que, en muchas ocasiones, las operaciones mecánicas que reclaman son bastantes sencillas. Una de ellas es la de cambiar el tubo de escape, ya sea por que esté deteriorado o para mejorar la prestación de la moto, y por eso te proponemos leer este artículo antes de acudir directamente a tu taller. ¡Manos a la obra!


Cada vez son más los urbanitas y habitantes de pueblos que deciden dejar el coche aparcado para realizar sus recorridos diarios en motos pensadas para pequeños y medianos trayectos, como lo son los maxiscooters. Estos vehículos ofrecen una serie de ventajas que los hacen idóneos para usarlos diariamente de manera cómoda como pueden ser su bajo consumo, su velocidad y seguridad, su comodidad para aparcar y su precio.

Estas son algunas de las ventajas que han empujado a la gente a decantarse por este cómodo vehículo de uso cotidiano. Sin embargo, cuando uno se compra una moto es habitual que el comprador le vaya incluyendo con el tiempo mejoras (frenos para ganar una frenada más segura, suspensiones de mayor calidad, etc.). En muchas ocasiones ocurre que estas mejoras son operaciones mecánicas sencillas que podemos realizar en nuestra casa con las herramientas que tenemos a mano.

De hecho, este artículo va dirigido a todas aquellas personas que desean cambiar el tubo de escape de su maxiscooter. Los tubos de escape de modelos para maxiscooter, aunque puedan variar de uno a otro, el proceso para cambiarlo es el mismo. Por ello, a continuación le aconsejamos cómo cambiar su tubo de escape.

El cambio del tubo de escape es una operación habitual que se realiza cuando el tubo está deteriorado o cuando queremos ganar algo de prestación a nuestra moto para sacarle más rendimiento. Los pasos que le ofrecemos a continuación, son cuatro:

1. Quitar los muelles/tornillos del silencioso


Para comenzar, lo más importante es retirar los muelles del tubo de escape en caso de tenerlos, para poder soltar el tubo antiguo. Para ello, nos serviremos de un tiramuelles o, en su defecto, de un cable de freno de una moto antigua que tengamos por casa. Estos muelles no sólo están en la junta, muchas veces pueden encontrarse también en el chasis porque así el tubo gana mayor sujeción. Una vez retirados los muelles, nos centraremos en la bufanda/panza del escape o en el codo del catalizador.

 

2. Quitar los tornillos de la bufanda/panza/colector


La bufanda es la parte de la moto que conduce el humo y el carbono monóxido al tubo de escape para que la moto lo expulse. La bufanda se suele encontrar en la parte interior en el caso de un maxiscooter o justo debajo del silencioso final en el caso de muchos scooters de baja cilindrada. Esta suele estar sujetada en su parte final en un lateral de la moto, en la parte baja de la carrocería. Ésta suele estar sujeta por varios tornillos que retiraremos sirviéndonos de un destornillador o una llave de allen, ambas herramientas habituales accesibles, sólo hace falta tener el número adecuado. A continuación, seguiremos hacia el lateral trasero de la moto, a la placa portadora del silencioso final.

3. Retirar la placa portadora para acceder al silenciador


La placa portadora es una junta detrás de la cual podemos encontrar el tubo de escape y el silenciador. Lo primero que haremos, con el destornillador o la llave de allen será retirar los tornillos de la placa portadora. Posteriormente, una vez retirada la placa portadora, retiraremos los tornillos o muelles del silencioso para retirar el tubo de escape.

Una vez realizado esto, aprovecharemos para sustituir las juntas del nuevo tubo de escape y así asegurarnos de que no tenga fugas. Muchas veces, los mecánicos emplean un poco de silicona en la junta entre el tubo y el silenciador para sellarlo mejor. Una vez nos hayamos asegurado de que no tiene fugas, procederemos a colocar el nuevo tubo de escape en el lugar del anterior. Para asegurarnos de que este queda bien sujeto aconsejamos no apretar los tornillos del todo hasta estar seguros de que todo ha encajado bien y está donde debería. Y, una vez estemos seguros, ya le podemos dar el apriete final.

Habiendo colocado ya el tubo nos queda ensamblar con el colector/panza del mismo. Para ello aprovecharemos la junta de unión del colector/panza y del silencioso del escape original, para asegurarnos de que no falla. Otro detalle que hacen los mecánicos es aprovechar que tenemos la junta para limpiarla un poco, y que así encaje mejor y no se produzcan fugas como hemos mencionado anteriormente.

Del mismo modo, aprovecharemos las gomas del silencioso original para que sirvan, a modo de arandelas sobre las que colocar los tornillos, del nuevo silencioso. También es habitual poner un poco de silicona en esas gomas del silenciador para asegurarnos su correcto cierre.

4. Poner la placa portadora


Si hemos seguido todos estos pasos correctamente, ya debería estar listo su tubo de escape nuevo sin ningún problema: ya tienes tu nuevo tubo instalado en tu maxiscooter. Pero antes de salir a la carretera a disfrutar de tu moto conviene probar en parado la instalación. Para ello basta con arrancar la moto y asegurarse de que no hay fugas, esto es, de que el humo sale por donde debe salir y no por las juntas de la bufanda. Un truco recorrer el tubo de escape completo con un papel/folio (sin llegar a tocarlo), y donde se mueva más de lo normal, puede que haya una pequeña fuga.

En definitiva, como podemos ver, el cambio de un tubo de escape es una tarea sencilla que bien podemos realizar en nuestro garaje. Ya sea porque el tubo se ha averiado o porque deseas ganarle algo de prestación a tu maxiscooter, basta con elegir el tubo de escape que más se acerca a tus necesidades, un par de herramientas y algo de tiempo.

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