¿Quién tiene la culpa?

La moto va acelerando y el pasajero se cae. Éste denuncia al conductor y reclama los daños causados por, supuestamente, haber realizado una aceleración inadecuada. ¿Quién tiene la culpa?


Ir en moto requiere de cierta habilidad, no sólo para el propio conductor que lleva el vehículo sino también para el pasajero. No se trata de pasar un curso, pero sí que la persona que se sube de 'paquete' debe prestar especial atención a dónde agarrarse y estar familiarizado con la dinámica de la moto, como las inclinaciones, las aceleraciones, las frenadas y el resto de inercias que se producen y que obligan a los ocupantes de una moto a adoptar ciertas posturas y precauciones adicionales en marcha.

¿Pero qué ocurre si el pasajero se cae de la moto? ¿De quién es la culpa? Es lo que se ha intentado dirimir en una disputa judicial entre un conductor y una pasajera que se fue al suelo yendo en moto. La demandante relata que «debido a un movimiento brusco del vehículo, causado por una repentina aceleración, salió despedida hacia atrás, cayó a la carretera e impactó de forma violenta contra el asfalto» por lo que reclamaba una indemnización al conductor y a su aseguradora cuantificada en más de 43.500 €.

La Audiencia Provincial de Cádiz ha desestimado esta demanda en una sentencia en la que detallan que no se ha probado que hubiera un acelerón sorpresivo, sino que se produjo una aceleración cambiando de marcha con el consecuente y evidente impulso, más si estamos hablando de una moto de gran cilindrada.

Y he aquí una de las principales cuestiones. En el texto se advierte de que es el propio pasajero el que debe cuidarse, utilizando adecuadamente las estriberas y agarrarse a asideros y otros elementos de sujeción o al cuerpo del piloto, además de mantener el cuerpo acompasado a las circunstancias de la circulación.

Para adquirir esta serie de habilidades o costumbres, se necesita cierta experiencia. Y, de hecho, se acredita que esta pasajera era veterana y con experiencia en ir como pasajera en moto, por lo que conocía sobradamente el previsible comportamiento de una moto acelerando tras salir de una rotonda como es esta ocasión.

En este caso, por tanto, la culpa de haberse caído ha quedado atribuida únicamente a la pasajera eximiendo al conductor de cualquier responsabilidad.

Sólo nos queda preguntarnos... ¿y si se hubiera probado que hubo un acelerón inadecuado u otra conducta de conducción que habría influido directamente en la caída? ¿Seguiría recayendo la responsabilidad total en el pasajero?

Sentencia completa

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