El campeón de la Rookies Cup hará su debut mundialista en Qatar

Bo: «Ajo me quita presión, me dice que este año es para aprender»

Holanda, uno de los países con más tradición sobre dos ruedas, lleva más de dos décadas sumida en una profunda crisis deportiva en el motociclismo. El himno más antiguo del mundo, Het Wilhelmus, lleva más de 25 años sin sonar en los GP´s. Más de 42 que no ven a un compatriota campeón. Bo Bendsneyder será en 2016 el único holandés en la parrilla del mundial, respaldado por KTM, Aki Ajo y su estructura, una auténtica fábrica de campeones.

Bo, un chaval de 17 años de Rotterdam (4 de marzo de 1999) tiene una agenda muy apretada en febrero. Aún peor para marzo. Toca trabajar, y empaqueta la ropa que una fábrica de Mattighoffen le ha dado para cruzar Europa, desde los Países Bajos hasta la costa mediterránea, Cheste. Con 1800 kilómetros a las espaldas, tres días después le esperan otros 600 hasta la costa atlántica, Jerez. Deja familia, estudios y amigos atrás, pero nada de esto pesa si haces lo que amas.

Bo fue el ganador de la Red Bull Rookies Cup en la pasada temporada, campeonato que comparte escenarios con MotoGP y que junto con el FIM CEV, donde también ha participado, suponen la puerta de entrada más directa al mundial. Bad Bo, como se hace llamar, sorprendió ganando las seis primeras carreras de manera consecutiva y con diferencia, en un certamen en que la igualdad mecánica es absoluta. Terminó ganando ocho de las 13 posibles, con números que nadie antes ha alcanzado y un título que ningún holandés ha levantado. Esta actuación, unida al potencial mostrado en el mundial junior de Moto3, donde ya sabe lo que es pisar el podio, le ha valido el salto al mayor circo de la velocidad siendo el primer holandés pilotando de manera oficial para una fábrica desde que Wilco Zeelenberg lo hiciese para Suzuki y su 250cc en 1992.


Bo Speaks - Motorbike Magazine¿Echas a alguien de menos en Holanda ahora mismo?

«No, no. Tengo novia en Holanda, y llevo algo más de cinco días en España, pero no estoy echando de menos nada de allí».

¿Tu mayor apoyo en tu carrera?

«Mi padre, sin duda».

¿Cuál es tu mayor inspiración en la vida?

«Siempre pienso en que me gustaría ser campeón de MotoGP».

¿Ser holandés supone un peso añadido sobre tus hombros?

«Al principio sí. Pero ahora mismo realmente no. Solo al principio cuando estás nervioso, aún has llegado a Moto3… pero ya no».

¿La sensación ahora mismo es de: «lo conseguí»?

«Sí, pero también de que hay mucho trabajo por hacer. Esto es solo el principio de mi carrera».

¿Dirías que todos estos sacrificios han merecido la pena?

«Sí, la mayoría de las veces sí».

DE ROTTERDAM A JEREZ

Ahí está Bo, relajado en el restaurante de la X1 del trazado gaditano, tal y como acordamos. Recibir a la prensa es una de las cosas a las que se tendrá que habituar, aunque no se le ve nuevo en esto. Es un día más de test privado en Jerez, el segundo, y la cuarta vez que trabaja con su nuevo equipo, el Red Bull KTM Ajo, después de haberlo hecho en dos ocasiones en noviembre –Jerez y Cheste-, y también en el Ricardo Tormo a principios de febrero. Aunque luce el sol, el fuerte viento hace que sea peligroso rodar, y nos aclara que tienen diez días de pretemporada, por lo que agotarían uno si deciden salir a pista aunque sea para diez minutos.

Arropado por cuatro personas, su grupo parece un rara avis dentro del paddock, al igual que podría serlo Bo. Por el restaurante no dejan de pasar compañeros de trabajo, desde toda la plantilla del Leopard Racing o el Drive M7 Sic, hasta la propia estructura de Aki Ajo, con Johann Zarco, Brad Binder y todo su personal dispuestos a reponer fuerzas en el buffet en horario típico centroeuropeo. Cinco personas, ahora contando a Bo, que pasan desapercibidas para todo el tránsito, y responden al nombre de Steven, su padre; su primo, también Steven; Marco, amigo de la familia; y Barry, que podría encajar con el papel de asesor deportivo.

Bo & Barry -Motorbike Magazine

Barry siempre trabajando mano a mano con Bo. Este año, su labor de coaching pasará a un segundo plano

Este último, Barry Veneman, ex piloto de 500cc -terminó su carrera en 2011 en WSBK-, es la cabeza visible del duro trabajo que la Federación Holandesa de Motociclismo –KNMV- está llevando a cabo desde los últimos años, y buena prueba de ello son pilotos como Scott Deroue, aunque belga Livio Loi, o el propio Bo. Quizás se nos venga a la mente Michael Van der Mark, y ni de lejos son infravalorados los logros del campeón del mundo de Supersport en 2014. Pero «al igual que aquí, nosotros establecemos una clara diferencia entre ambos campeonatos. En Holanda vemos a las motos de serie como una segunda división, y realmente el nombre de VD Mark no suena tanto. Bo sí que suena, y la gente quiere verle ganar», puntualiza Marco.

Certámenes de promoción como la Copa Molenaar, puesta en marcha por Arie Molenaar en 2009 utilizando la Honda NSF100 –equivalente a las Metrakit en España-, o la Copa Moriwaki, donde los niños dejan el karting para subirse a una 250cc cuatro tiempos –especificaciones de Moto3-, son buena prueba del interés de la Federación por incentivar este deporte. Bo ganó ambas con 12 años, prueba inequívoca de cuánto se le fue de las manos a Steven el tema de las motos.  «Yo no montaba en moto, salvo una 50cc de calle. No estaba interesado en este deporte. Bo no lo vio en mí, su afición a este deporte es pura coincidencia. Su primera moto fue una minimoto, le compré una de China por 200 euros más o menos y lo monté por primera vez cuando tenía cinco años. Conocía a algunos, como Valentino Rossi, y nos sonaban algunos holandeses de antes como Jack Middelburg, pero poco más; no sabía ni qué categorías había. Realmente no sabemos de donde le viene la afición. Normalmente los padres tienen algo que ver, o son ex pilotos… en mi familia nadie tiene relación con ese mundo. Es simplemente cosa suya. Al principio no veía muchas carreras, empezó a seguirlas cuando tenía 12 años creo… Simplemente se montó en una moto y le gustó, y también por el hecho de que era una diversión entre amigos».

Viendo el talento de Bo y aconsejado por los amigos que iba haciendo mientras se divertían en el nacional de minimotos, Steven decidió dar algunos pasos más y Bo pudo disfrutar de una Blata –marca checa-, para más tarde subirse a una Pasini –marca del padre de Mattia-, una moto que ha supuesto uno de los primeros pasos para buena parte de la parrilla del mundial hoy en día. «Cuando empezamos era solo diversión. La gente que lo vió comenzó a decirme que tenía talento y debería aspirar a más con él… pensé: es solo para divertirnos, no sé por qué tengo que ir más lejos con esto. Nos decían que la china no era buena moto, la teníamos que cambiar. Él tenía seis años y todo era demasiado caro, pero decidí comprar una mejor. Cambiamos a una Pasini de cuatro tiempos cuando tenía ocho o nueve años. Tienes que tener una buena moto y una buena puesta a punto, y yo no sabía nada de motos, solo me importaba que Bo se divirtiese. Fue mejorando pero nunca llegó a ser campeón en minimotos, entre otras cosas porque siempre quería competir con los mayores. Él ganaba con los de su edad, siete años, pero decía que le parecía fácil, así que corría con los mayores, Livio Loi, Scott Deroure, chicos que eran más rápidos y mayores. Nos llevábamos bien, nos ayudábamos entre nosotros, y Bo creció con ellos. Bo aprendía y yo aprendía también».

«Yo no montaba en moto, no estaba interesado en este deporte. Bo no lo vio en mí. Realmente no sabemos de dónde le viene la afición. Simplemente se montó en una moto y le gustó»

Bo Molenaar Champ - Motorbike Magazine

Sirviéndose de su apodo Bad Boy, Bo celebró su victoria en la Molenaar vestido de Batman. ¡Bat Boy Bo!

En 2009 Steven decidió inscribir a Bo en la preselección de la Copa Molenaar, y Bo fue seleccionado. «Pasó de las minimotos a una moto grande, tenía que cambiar de marcha, por lo que eso ya suponía un gran cambio. Tampoco podíamos ajustar las motos, y además era como la Rookies Cup: hay 25 motos, y cada día te puede tocar una diferente. Todo el mundo tenía la misma moto, así que ganaba el mejor, el piloto marcaba la diferencia». Tras un año de aprendizaje, un segundo siguiendo la estela de Livio Loi le sirvió para que, a la tercera, Bo diese un primer golpe sobre la mesa. «En 2011, su tercer año en la Molenaar también empezamos con la Copa Moriwaki. Ahí también estaba Livio. Me dije a mí mismo que probaríamos. Le dije que fuera poco a poco, y en los test comprobamos que además de ir rápido iba muy fino. Así que le dije, puedes correr en la Moriwaki pero también con la Molenaar; era su tercer año y le dije que ya tenía que ser campeón. Las carreras se pisaban, coincidían en los mismos fines de semana, y aunque nuestra prioridad era la Molenaar, acabó perdiéndose unas cinco carreras. Aún así fue campeón, lo ganó todo en la Molenaar. En la Moriwaki le dije que se lo tomara con calma, sin presión. Livio y otro piloto más siempre estaban delante, y en la última carrera, Bo estaba tercero en la general. El piloto que iba primero intentó un interior muy justo que lo dejó muy atrás en el grupo. Livio también tuvo problemas y al final Bo ganó la copa. Doble título».

European Junior Cup. Este campeonato fue el salto al panorama internacional para Bo. Tras ganar la Molenaar y la Moriwaki, Bo repitió título en 2013 en esta última, además de ganar la por entonces nueva Copa Yamaha -125cc 4t-. Al mismo tiempo llegó la primera oportunidad fuera del ámbito nacional.  «Honda me llamó. Ese año disputamos el final del campeonato alemán ADAC con el Dutch Racing Team –misma estructura que le albergó en el FIM CEV-, y me llamaron por si Bo quería correr como wild-card en la European Junior Cup. Mucha gente me decía que no lo hiciese, porque la moto era de 500cc, es muy pesada, aún era un niño pequeño… pero decidimos correr, porque era Assen, y el lo conocía muy bien, aunque ni siquiera habíamos visto la moto nunca antes».

Bo EJC - Motorbike Magazine

Bo impresionó a todos en la EJC. Tras su victoria en Nürburgring su padre, como siempre, lo esperaba en el parque cerrado

El viernes llovía en La Catedral, pero Bo llegó al box con buenas sensaciones tras su primera toma de contacto. El sábado, soleado, el invitado se mantuvo primero durante todo el clasificatorio hasta perder la pole en los últimos minutos. El domingo ganó por delante de Augusto Fernández. «Bo me dijo que quería correr el campeonato entero, pero no era nuestro objetivo. Era divertido y la moto iba muy bien, pero sería lógico si luego quisieses pasar a Supersport; nosotros queríamos Moto3. Está WSBK y MotoGP. Teníamos que elegir. Y decidimos quedarnos con MotoGP. Nuestro objetivo era ir a la RedBull Rookies. A la EJC tuvimos que decirle, gracias, pero adiós. Me siguieron llamando. Me pidieron que le dejara correr en Nürburgring y acepté. Todo el mundo quería verle después de su victoria en Assen. No había corrido nunca allí, era la segunda vez que se subía a la moto, y ganó de nuevo».

2013 fue su primera vez en la preselección, sin éxito, entró Loi. En 2014 fue seleccionado tras haber sido el más rápido de los aspirantes, y ya ganó en Assen, mientras que también debutaba en el FIM CEV, con un sexto puesto en Navarra como mejor resultado. En 2015 la Historia nunca contada de Bo termina, para dar paso a algo de sobras conocido: arrasó en la Rookies Cup a la vez que se estrenó en el podio del mundial junior de Moto3 en LeMans. «Viene de la nada» afirma Steven; de pilotar una minimoto en los barrios de Rotterdam a Jerez, uno de los circuitos más representativos de la élite de este deporte. Y siendo el protagonista, rodeado de paneles y profesionales a su servicio de una de las multinacionales con más peso dentro del mundo de la moto.

Parece que en tu carrera nada más que ha habido éxito, pero también los habrá habido malos

«Sí. Hace dos o tres años tuve una caída y me partí la muñeca derecha. Me perdí algunas carreras de la Rookies Cup y tenía carreras dobles en la misma semana por lo que si estás dos semanas en casa te pierdes cuatro. Fue muy difícil para mí quedarme en casa viendo las carreras. Esa es la parte más difícil de esto. Era mi primer año en la Rookies y la primera lesión de mi carrera”.

En 2013 fuiste a la EJC y ganaste, en la Rookies Cup no tardastes en estar entre los mejores, también en el CEV… ¿lo esperabas o fue una sorpresa?

«No fue una sorpresa. Porque antes, cuando corría en minimotos, Honda NSF 100, y también competía en Europa con pilotos españoles, italianos… ya veía que era competitivo frente a ellos, tanto con las minimotos como con la Moriwaki después, así que sabía que iba a ser competitivo en el siguiente nivel».

¿El mejor momento de tu carrera hasta ahora?

«Hasta ahora ha sido Misano. Cuando fui campeón de la Rookies».

Bo Champ - Motorbike Magazine

¿2015 fue la temporada en la que te distes cuenta de que podías convertirte en profesional?

«En 2014 llegué a la Rookies, pero 2015 ha sido el año del título y lo que me ha dado el pase al equipo de fábrica, y esto me ha hecho pensar de que puedo llegar a lo más alto».

¿Cuáles dirías que son tus puntos fuertes como piloto?

«Creo que las curvas rápidas. Soy verdaderamente rápido en las curvas de alta velocidad, porque en Holanda tenemos unos pocos circuitos como Assen, circuitos muy rápidos. La mayoría de las veces los pilotos holandeses son más rápidos que el resto en las curvas rápidas».

HOLANDA, TERRITORIO HOSTIL

  • Bo Bendsneyder, único holandés presente en MotoGP 2016
  • Última victoria de un piloto holandés: Hans Spaan – Brno 90` (125cc)
  • Último podio de un piloto holandés: Wilco Zeelenberg -3ro Assen 94` (250cc) / Loek Bodelier – 3ro Assen 94` (125cc)
  • Último campeón holandés: Henk Van Kessel, 1974 (50cc). Antes: Jan de Vries, 73`y 71`(50cc)
  • Ganadores en la máxima categoría: Jack Middelburg (x2) -última en 1981- / Wil Hartog (x4) -última en 1980- / Boet Van Dulmen (79`)

Ausentes Scott Deroure, Bryan Schouten o Jasper Iwema, los últimos pilotos holandeses en el mundial, ahora la única representación será Bo. Hablando con ellos de la situación, todos coinciden en que el mayor problema es el clima, «en Holanda siempre está lloviendo», restándole importancia a los circuitos, ya que mientras que aquí tenemos Jerez, allí tienen Assen, ambos con la máxima homologación. Pero si el tiempo no lo permite…«en  invierno veo a todos los chicos, como Jorge Martin, pilotando sus motos y entrenando mientras que nosotros estamos en Holanda esperando y esperando, por lo que estamos uno, dos o quizás tres pasos por detrás», comenta Steven. La alternativa ha sido pasar todo el invierno entrenando en un karting, huyendo del agua y las bajas temperaturas. Bo Bendsneyder es de la nueva escuela. Un nuevo modus operandis por parte de la Federación Holandesa con una nueva generación de pilotos. Y Holanda tiene muchas esperanzas puestas en ella para conseguir su objetivo de volver a estar en la élite de un deporte al que aportan una de las aficiones más fuertes y tradicionales.

DE ROOKIE A FACTORY RIDER

Por su inexperiencia y desconocimiento en la materia, Steven no le ha exigido nunca a Bo más de lo que él demostraba en la pista. El buen hacer del chaval han sido siempre los que han demandado un cambio de marcha. Por esa razón, siempre que su hijo está en la pista él está tranquilo. «El peligro en este deporte siempre está ahí. Ha habido momentos, cuando ha tenido accidentes siendo pequeño, que me he preguntado: ¿estoy haciendo lo correcto?, y por supuesto son momentos difíciles. Pero en los últimos años no he tenido ese problema en mi cabeza, porque Bo es mayor, tiene más experiencia, y sabe exactamente lo que está haciendo. Tienes que ser realista sobre el nivel de tu hijo, porque si no tiene talento realmente, mejor no lo presiones».

Bendsneyder Jerez - Motorbike MagazineComo todo aquel que tiene intereses en este deporte, Steven sabe que la presión es una de las peores enemigas. Y ahora que deja la Rookies Cup para ser piloto KTM en el mundial de Moto3, viene mucha presión… «Sí que ahora estamos en el siguiente nivel, en el mejor equipo que hay, hemos hecho un gran esfuerzo para llegar aquí. Y Bo sabe todo esto. Pero también sabe cómo utilizar esa presión». Aunque tanto él como Bo se esfuerzan en dejar claro que el salto entre ambos roles no es tan grande. «Ha sido algo progresivo durante estos años. Hizo la Rookies Cup y ya se ha familiarizado con algunas cosas, también ha corrido el CEV, así que los viajes no van a ser un gran cambio, aunque por supuesto tenemos que ir a Argentina, Malasia… todo eso es nuevo. En cuanto al método de trabajo, siempre ha estado entrenando físicamente a un alto nivel, y eso seguirá siendo así. Ahora estamos en el nivel más alto, pero ha llegado paso a paso, no de manera drástica».

«Ahora Bo tiene que cambiar su estilo de pilotaje. Tiene que aprender a frenar más tarde e ir directo al ápice de la curva. Hasta ahora siempre ha sido muy rápido en el paso por curva»

Aunque sí afirman un cambio en cuanto a pilotaje. Una de las primeras cosas de las que se percataron en el box de Ajo fue que el joven holandés tiene cambiar su estilo encima de la moto. La KTM RC250 del mundial es más efectiva cuando afronta el ápice de la curva con agresividad, acortando al máximo el tiempo de frenado y aprovechando la aceleración, algo opuesto a su estilo de paso por curva. «Ahora tengo que aprender a ser rápido en las curvas lentas, a frenar más tarde… tengo que cambiar mi estilo de pilotaje», comenta Bo. «Vamos poco a poco, y en los test de Valencia ya empezamos con ello. No estamos ahí todavía, pero terminaremos por tener un buen estilo sobre la moto».

¿Cómo ha sido el cambio de rookie a profesional de este deporte?

«Es genial. Algunas veces tienes muchos compromisos, pero de momento no he estado muy ocupado. Muchas veces me gusta, otras veces no, pero en la mayoría de los casos disfruto de lo que hago».

¿Qué cambios has experimentado en tu trabajo ahora que eres piloto KTM oficial?

«No ha habido ninguno. En lo deportivo sigue siendo lo mismo. A decir verdad entreno más duro, pero no hay un gran cambio realmente. Ahora sí que hay un montón de gente trabajando para ti, mucha más gente de KTM en el box, es genial esto. Me escuchan atentamente, y han cambiado algo en el asiento de la moto porque soy más alto que la mayoría de pilotos. Trabajan muy duro para la fábrica y estoy muy contento con ellos».

Lo normal es que ahora sientas mucha más presión…

«Mmm… realmente no. Porque el equipo no me ha metido presión en realidad. Me dicen que esté tranquilo y que vaya poco a poco. Que mejore poco a poco. El año que viene tendré mucha más presión. Este año es más un año de aprendizaje, y el que viene tendré que apretar más, pero de momento tengo que aprender muchas cosas».

¿Qué es lo que más te ha impresionado de una KTM a otra?

«Es una moto diferente. La de la Rookies es una moto estándar, más lenta que la moto de fábrica. La suspensión de la de fábrica es mucho mejor, el motor también… todo es nuevo. Es una moto completamente diferente y nueva».

¿Cómo ha ido el primer test del año?

«Nos fue bien en Valencia. El tiempo no estuvo tan bien, hacía mucho viento, también hacía un poco de frío. Era el primer test, y ha servido como la primera toma de contacto, para sentir la moto, aclarar mi posición en ella. Fue bien, pero ahora estamos aquí –en Jerez– y habrá que ver en dónde podemos mejorar».

 

DE BENDSNEIJDER SR. A AKI AJO

Aunque parezca sistemático el paso de los ganadores de la Rookies Cup al equipo oficial KTM –pensad en Kornfeil o Hanika-, al menos esta vez se confirma la convicción de Ajo. Una de las más altas barreras a sortear para que Bo entrase en el equipo, además de tener que conquistar el título de la Rookies Cup, era el propio hecho, inevitable, de que fuese debutante. Aki Ajo y KTM solo querían dos pilotos para esta campaña, y este es el año de Binder. Dejar al sudafricano con solo una referencia en el box, y este además en su primera temporada, no era el mejor de los planes que rondaban la mente del finlandés. Aún así. el propio Ajo ha visto todas las carreras de Bo, y terminó pidiendo expresamente que entrase en su estructura a pesar de su condición de rookie. «Ahora entramos en un equipo de Aki. Y están relajados. Nosotros pensamos en un primer momento que quizás estarían metiéndonos presión, pero nada de eso. Saben cómo trabajar con pilotos jóvenes, nos dicen que tranquilos, que vayamos poco a poco, paso a paso».

Bo & Steven - Motorbike MagazineSi hasta el año pasado para Bo su padre era la referencia, Steven ahora pasa voluntariamente a un segundo plano para dejar trabajar a Aki Ajo y su equipo. «Es un placer entrar en equipos así, sobre todo para un padre. Yo solo actúo como padre. Estoy aquí por él, y me permiten tener protagonismo, pero yo nunca discuto con el equipo. Creo que Bo tiene que trabajar con estos tipos, no conmigo. Es un trabajo, él viene aquí, trabaja, y por la noche nos vamos al hotel y es mi hijo. Barry le da muchos consejos, también técnicos, pero en KTM hay gente que lo guía. Nosotros siempre evitamos interrumpirlos, siempre mantenemos la distancia. Ellos son los profesionales. Tienen muchos campeonatos ganados, no podemos discutirle nada».

En tan solo 15 días Bo hará su debut en el mundial de Moto3, y consumirá el primero de los 38 Grandes Premios que Ajo le tiene reservado en la categoría. «Bo es un piloto alto. Mucha gente nos proponía que fuese directamente a Moto2, y nosotros no creíamos que fuese el paso adecuado. Queríamos ir a Moto3 pero solo en un buen equipo, uno de los mejores. Lo hicimos, y Ajo nos dice que tenemos dos años. Este año es para aprender, el siguiente tenemos que dar un paso adelante, y ya veremos. Creo que si tenemos dos temporadas buenas en Moto3, daremos el salto a Moto2. Y también tendremos un buen apoyo en Moto2, porque Ajo también está en esa categoría». Un metro y 80 centímetros que suponen todo un lastre para Bo en la categoría pequeña, pero por el contrario su peso (63 Kg.) no está entre los peores. Con mono completo se presenta similar al de Hanika, por encima del que obtuvo Jack Miller pero por debajo de Niklas Ajo.

«Bo es un piloto alto y nos propusieron ir directamente a Moto2. Ajo dice que tenemos dos años. Si tenemos dos buenas temporadas en Moto3, daremos el salto»

En tan solo 15 días Bo hará su debut en en el mundial de Moto3. En la parrilla de Qatar habrá diez pilotos nuevos que también afrontan su primer año en la élite del motociclismo, algo que le tranquiliza. Ya sabe lo que es correr contra todos ellos. Será el enésimo holandés en alinearse en una parrilla, pero tras más de cuatro décadas ¿conseguirá ser el tercero en proclamarse campeón?

¿Cómo es trabajar con Ajo?

«Es genial, porque ha llevado a un montón de grandes pilotos. Hace nada Luis Salom, ahora es el mánager de Maverick Viñales y Jack Miller, y es genial pilotar para él. Es un tipo genial, es muy calmado y muy tranquilo».

¿Qué es lo primero que te dijo?

«Lo primero fue… lo más importante fue quitarme presión, me dijo, “este año es para aprender, tomátelo todo poco a poco».

¿Qué resultado te haría salir satisfecho de Qatar?

«Entrar en los puntos. Sería estupendo estar en los puntos en Qatar. Quizás sea difícil y no logre colarme pero más o menos hacia la mitad de la temporada lo consigamos, y lo prefiero así, todo paso a paso».

¿Cuánto tiempo estimas que te hará falta para estar con ellos?

«No creo que llegue pronto. Puede que al final del campeonato quizás, pero ahora mismo es solo aprender. Porque hay muchos circuitos aún que no me conozco y los demás pilotos ya han estado allí tres o cuatro años antes. Es realmente difícil, pero ya veremos».