Motos históricas de BMW

Modelos como la BMW R 75/5, la R 90 S, la K1 o la última BMW R nineT Racer son ejemplos del gran legado de la marca alemana en el mundo del motociclismo deportivo. En esta ocasión, hacemos un repaso por las motos sport más icónicas de BMW Motorrad.


bmw-logo-avionesLa historia de BMW es uno de esos apasionantes viajes que empiezan de una forma y acaban de otra totalmente inesperada pero no sin pasar por momentos dulces y otros realmente difíciles. En este caso, la Bayerische Motoren Werke comenzó su andadura fabricando motores de avión, pero el final de la I Guerra Mundial obligó a la firma a dejar de lado el aire (tenían prohibido fabricar productos bélicos o derivados) y tuvo que dedicarse a otros quehaceres como los automóviles y las motocicletas, algo que, desde luego, parecía tener futuro.

Después de un siglo de vida, queremos echar la vista atrás al legado de la marca bávara en su departamento de Motorrad (motos), pero centrándonos en esos modelos más deportivos que han sido, por una cosa o por otra, un icono para los amantes de BMW y sus motos. En su mayoría vas a ver modelos con motor boxer, todo un símbolo de BMW Motorrad, pero no hemos querido dejar otros modelos como la K1 que han supuesto un antes y un después en el devenir de su historia.

De toda esa experiencia, BMW ha sorprendido en los últimos años con máquinas de una tecnología realmente avanzadas y con unas prestaciones de gran nivel. Sin embargo, también ha llegado una nueva familia de estilo retro para celebrar este camino que se alarga ya casi una centuria. Todo empezó en 2014 con la primera BMW R nineT, una saga que ha ido creciendo y que de momento se ha culminado con la BMW R nineT Racer, máxima expresión del homenaje a la historia de la marca alemana.

Acompáñanos a este viaje por los modelos sport más icónicos de BMW Motorrad con un lado más sport:

BMW R 32 (1923): La primera moto BMW


Tras la Primera Guerra Mundial, la industria alemana sufrió un duro revés en el Tratado de Versalles, por lo que BMW, que había fabricado motores de avión (de ahí la hélice del logotipo), decidió diversificar su producción en otros sectores, como los coches y las motos. Aunque desde 1919 ya había suministrado algunos motores de moto para otras marcas (como la Victoria KR1 o la Bayerische Flugzeugwerke Helios), fue en 1923 cuando se lanza la primera moto bajo la marca BMW.

La BMW R 32 presentada en 1923 montaba un motor denominado M2B33, una evolución del anterior M2B15 utilizado por la Helios que corrió a cargo del ingeniero Max Friz. Tiene una cilindrada de 494 cc, pero lo sorprendente era la disposición transversal de sus dos cilindros. Nacía el mítico motor bóxer. Con este nuevo motor, la BMW R 32, de 123 kg, rendía 8,5 cv de potencia y alcanzaba una nada desdeñable velocidad máxima de 95 km/h. El esquema de motor, con sus correspondientes mejoras y actualizaciones, es exactamente el mismo que el utilizado en algunos de los modelos actuales de la marca como la exitosa BMW R 1200 GS.

Además, la R 32 supuso otros avances ya que el motor y la caja de cambios (de tres marchas) se pudo unificar formando una sola unidad y para la transmisión final decidieron prescindir de la cadena y utilizar el eje cardan para transmitir la tracción al engranaje cónico, también un sistema que se sigue utilizando hoy.

 

BMW RS 255 Kompressor (1939): Una victoria histórica en el TT de la Isla de Man


La victoria de Georg Meier en el TT de la Isla de Man de 1939 a lomos de la BMW RS 255 Kompressor fue histórica. La carrera se llevaba disputando desde 1907, pero no fue hasta ese año cuando el alemán rompió el maleficio y se convirtió en el primer piloto no británico en alzarse con la victoria en el Tourist Trophy con un tiempo de 2 horas, 57 minutos y 19 segundos, 2 minutos por delante de su compañero de BMW, Jock West.

Este hito de la competición coincidió con la BMW RS 255 Kompressor, una moto adelantada a su tiempo y que, como su nombre sugiere, contaba con un motor sobrealimentado. BMW ya había experiementado con este tipo de motores desde mediados de los años 20. En 1937 la moto de carreras ya había recibido la suspensión trasera, por lo que su manejabilidad había dado un paso de gigante. Por su parte, el propulsor bicilíndrico tipo boxer contaba con un sistema de sobrealimentación de la marca suiza Zoller ubicado en la parte frontal del motor que llegaba a casi duplicar su potencia original. Tanto es así que en 1938 Georg Meier ya había empezado a ganar carreras europeas y nacionales de Alemania, aunque en la Isla de Man una caída de Karl Gall y unos fallos mecánicos en la moto de Meier le impidieron al equipo acabar la mítica ronda. En 1939 la historia fue diferente. Georg Meier fue dominando la carrera y batiendo récords por vuelta y acabó los siete giros al trazado de 60 km con una victoria absolutamente trascendental en la historia del motociclismo.

BMW R 75/5 1969


A finales de los años sesenta, BMW lanzó una nueva gama de 500, 600 y 750 cc de cilindrada cuyas denominaciones respectivas fueron R 50/5, R 60/5 y R 75/5. Contaba con horquilla telescópica, un gran avance. También destacaba el arranque eléctrico, el cigüeñal y generador de biela de tres fases o la posibilidad de elegir entre otros colores aparte del negro y el blanco (plata, azul, verde y rojo). La BMW R 75/5 era el buque insignia de la familia, con 50 cv de potencia y una velocidad máxima de 175 km/h. A pesar de no contar con discos de freno, el carisma de su gran motor y su estética fueron claves para que se convirtiera en un gran éxito comercial. Además, fue la evidencia y la antesala de lo bien preparada que llegaba la marca alemana a la década de los setenta, donde hubo un enorme boom de la moto.

BMW R90S, la primera superbike de la marca bávara


Sin duda, la BMW R 90 S es una de las motos más icónicas de la historia de BMW. Equipada con un motor bóxer con cinco marchas y casi 900 cc (fue la primera BMW por encima de los «siete y medio»); con sus 67 cv alcanzaba 200 km/h de velocidad máxima y lograba acelerar de 0 a 100 km/h en menos de 5 segundos. Para mejorar la seguridad, se le instalaron dos discos de freno delante y un amortiguador de dirección. Además, estéticamente es un símbolo gracias a sus líneas y a su reconocible pintura de doble tono.

La BMW R 90 S es considerada por muchos como la primera superbike de la marca bávara. De hecho ganó la primera carrera del AMA Superbike de la historia en Daytona en 1976 con Steve McLaughlin, seguida por otra R 90 S pilotada por Reg Pridmore.

 

BMW K1: Ejercicio de tecnología y aerodinámica


La BMW K1 llega en el año 1988 con una estética muy llamativa y el objetivo de cambiar la imagen de la marca en los usuarios y el público en general ya que parecía haberse ‘encasillado’ como motos únicamente de bicilíndricos transversales. La BMW K1, con su motor longitudinal de cuatro cilindros, es la única de esta selección que no tiene motor bóxer, pero creemos que por lo que supuso en el ámbito más deportivo de BMW, merece estar en esta lista.

Se trata de una moto con una clara vertiente sport, pero con unas prestaciones nunca vistas hasta ese momento en una moto de BMW. De hecho, estaba pensada para poder rodar por carretera a velocidades por encima de los 240 km/h gracias a los 100 cv de potencia (limitación en Alemania por aquel entonces) y a un gran trabajo de aerodinámica (de ahí su particular guardabarros delantero cubriendo gran parte de la rueda) con una estructura de carenado de siete piezas de fibra de vidrio y un coeficiente aerodinámico de 0,34, el mejor en una moto de serie en el año 1988. También fue un buen lienzo donde hacer un gran despliegue tecnológico con cuatro válvulas por cilindro, electrónica aplicada al motor o el ABS (opcional). El basculante es el monobrazo Paralever y los frenos contaban con pinzas de cuatro pistones.

A pesar del gran despliegue que hizo la marca con la BMW K1, no fue una moto con mucho éxito comercial ni en su funcionamiento. Su motor no era lo suficientemente potente como para ofrecer un rendimiento deportivo para una moto tan pesada y que incluso se calentaba demasiado por ese diseño futurístico. Aun así, se trata de una de las motos más recordadas de finales de los ochenta.

 

BMW HP2 Sport, la pre-superbike


A finales de los noventa, salió la BMW R 1100 S, una sport-tourer con un bicilíndrico de casi 100 cv con un carácter bastante deportivo, el primer boxer en alcanzar esas cifras. Después se mejoraron su peso y su potencia con la BMW R 1200 S. Con especial cariño se recuerdan las versiones Sport y Boxer Cup Edition. Sin embargo, no eran tan puramente deportivas.

Pero antes de dar el salto al segmento de las SBK con la superdeportiva BMW S 1000 RR, hay que recordar la BMW HP2 Sport. La firma quiso aprovechar su motor boxer de 1170 cc para lanzar la HP2 Sport, una espectacular deportiva a la que BMW que apretó el motor para que rindiera nada menos que 128 cv para sólo 178 kg (en seco) gracias a la utilización de fibra de carbono en el asiento monoplaza. También contaba con un cambio rápido, suspensiones Öhlins, frenos Brembo monobloque de carreras, partes del carenado en fibra de carbono… En fin, la moto más deportiva de la historia de BMW que había ideado hasta ese año 2008 y un modelo que a día de hoy está considerado como una bonita pieza de historia de la marca.

 

BMW R nineT: Mirada al pasado


Será por moda o por buen gusto, pero las marcas llevan unos años lanzando nuevos modelos con una estética que nos traslada 40 años atrás. En el caso de BMW, en 2014 presentó la BMW R nineT, siendo la primera marca en lanzar un modelo que apostaba por la tendencia retro. Con la R Nine T, BMW hacía valer su herencia de marca, recuperaba el espíritu clásico de algunos de sus modelos y rendía un bonito homenaje a la BMW R 90 S. Y ya podemos decir que fue un gran acierto; pusieron en el mercado una moto realmente bella, con unas prestaciones muy buenas y unos componentes de gran calidad.

 

BMW R nineT Racer


En 2017, una de las novedades en la familia ‘heritage’ es la BMW R nineT Racer, una vuelta de tuerca al estilo retro, con una vertiente cafe-racer muy clara gracias al semicarenado, semimanillares, asiento monoplaza y estriberas retrasadas. Se le ha querido dar un toque mucho más clásico con unas suspensiones y frenos convencionales (no horquillas invertidas y frenos radiales como en la nineT normal), lo cual también hace que además sea más económica que su hermana la nineT ‘a secas’.

Sin duda alguna, esta nineT Racer puede ser considerada como un culmen estético de la ola vintage en BMW y el mejor homenaje a esa línea de modelos deportivos que siempre ha permanecido en la historia de BMW.

BMW R nineT Racer 2017

Motor1.170 ccPotencia110 cv
Peso220 kgPrecio14.400 €
La BMW R nineT Racer es la versión más café-racer de la familia vintage de la marca alemana. Semicarenado, semimanillares, asiento monoplaza y estriberas retrasadas son sólo algunas de sus cualidades más auténticas y atractivas de esta espectacular interpretación de lo que sería la BMW R90S de nuestros días.
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