Beatriz aspira a entrar en la Red Bull Rookies Cup 2017

El motociclismo femenino de velocidad sigue creciendo y, tras los pasos de María Herrera, Elena Rosell o Ana Carrasco llegan otras grandes promesas como Beatriz Neila dispuestas a alcanzar grandes cotas. La madrileña se está jugando su pase a la Red Bull Rookies Cup 2017.



España se ha convertido en la gran cuna de pilotos de velocidad a nivel mundial. Basta con echar un vistazo a los éxitos de los últimos años y a la actual clasificación de MotoGP para comprender la magnitud de lo que se está logrando en nuestro país con la denominada como "Generación de Oro" del motociclismo nacional.

Pero además, las féminas de nuestro país también han conseguido posicionarse como las referentes cuando hablamos de velocidad. La presencia de chicas en las parrillas del Campeonato del Mundo se ha extendido en los últimos años gracias a casos como los de Elena Rosell, Ana Carrasco o María Herrera, quienes a su vez se han convertido en referentes de otras jóvenes pilotos que empiezan a forjar sus prometedoras trayectorias deportivas.

Una de ellas es Beatriz Neila, una piloto nacida hace 14 años en Arganda del Rey (Madrid), que poco a poco está dando pasos adelante en busca de un sueño: llegar al Mundial. Tan sólo basta con escucharla unos minutos para contagiarse de la ilusión que derrocha. «Empecé a montar a los 8 años. Mi padre siempre tenía motos y yo siempre quería montar. Le compraron una a mi hermano por su cumpleaños, yo también la probé y todos se sorprendieron porque la chica iba más rápida que el chico. Decidieron meternos a una escuela y desde ahí empezó todo», nos cuenta sobre sus inicios.

En los dos últimos años, Beatriz ha formado parte de la Copa Honda CBR300R -CBR250R hasta 2015-, una de las competiciones monomarca que se están convirtiendo en un magnífico trampolín para jóvenes talentos españoles. La primera temporada estuvo marcada por dos desafortunadas lesiones: «Empecé el año pasado con la Honda CBR250R. En la segunda carrera me había acostumbrado a la moto, pero me caí y me rompí la clavícula. Tuve un parón en el que me perdí una carrera, y después de recuperarme empecé a entrenar fuerte, teniendo la mala suerte de que volví a romper la clavícula, esta vez ya con operación y que necesitó un mayor tiempo de recuperación».

Romperse dos veces seguidas la clavícula a una edad tan temprana conlleva momentos difíciles para una deportista en plena progresión, pero la figura de Eva Molleja, psicóloga deportiva que ha trabajado también con pilotos de la talla de Tito Rabat, ha sido fundamental a la hora de superar las dificultades: «Gracias a ella he podido salir adelante, porque me quedé un poco estancada. Esa ayuda me permitió volver a coger mi sitio y me hizo olvidar que me había roto la clavícula. Se lo agradezco muchísimo. Ha sido como mi mano derecha», dice Beatriz.

El segundo año en este campeonato ha sido el de su consagración, dando un gran salto adelante pese a que la temporada tampoco ha estado exenta de lesiones en su clavícula izquierda. Ha acabado con asiduidad en posiciones destacadas, cerrando el año en la novena plaza tras perderse dos carreras. Pilotos como Eduard Melgar y Ferrán Hernández, campeón y subcampeón de este año, se han mostrado como dos fantásticas promesas del motociclismo español. Beatriz, tras un 2016 positivo en el que ha batido en algunas carreras a los primeros clasificados del campeonato, hace un gran balance: «Esta temporada cambiaba la cilindrada con la Honda CBR300R. Empecé el año muy bien y me adapté rápidamente a la moto. A medida que iban pasando las carreras cogía una experiencia que me hizo estar cada vez más arriba, en el grupo de cabeza y luego a mitad de temporada me volví a fracturar la clavícula -en Navarra- perdiéndome esa carrera al caerme durante el fin de semana. Me recuperé rápidamente y volví a tener la ayuda de Eva Molleja, y estuve de nuevo arriba. Este año he evolucionado un montón», nos destaca. Su actuación no ha pasado desapercibida.

Escogida para las pruebas de selección de la Red Bull Rookies Cup

De cara a 2017 se abre interesantes horizontes para ella. El primero es que ha sido escogida para las pruebas de selección de la Red Bull Rookies Cup, que se están celebrando esta semana en Guadix. Por el momento, ha conseguido pasar a la ronda final, a la que también ha pasado Paula Guixeras, con quien ha compartido pista en la Copa Honda CBR300R. El jueves se jugarán una plaza dentro de este certamen que, en el caso de conseguirla, significaría hacer historia siendo la primera fémina española en participar en este certamen. «Estoy muy ilusionada. Que me llamen después de lo que he pasado quiere decir que lo he hecho bien y que he evolucionado. Estoy preparada para dar gas y hacerlo lo mejor posible. Conseguir un puesto me daría mucha fuerza. Es la antesala al Mundial y estaría súper preparada», nos cuenta Beatriz.

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Mundial de Supersport 300, otra gran alternativa

Siguiendo la base de la copa monomarca en la que ha competido los dos últimos años, otra de las alternativas para el año que viene es el nuevo Mundial de Supersport 300, certamen que se convierte en una gran oportunidad para los pilotos más jóvenes y, por ende, para Beatriz: «Pienso que es un campeonato muy bueno para los jóvenes, para evolucionar. Con esas motos llevo dos años de experiencia y para mí estaría también muy bien estar en la primera temporada. En ese caso serías un referente para los pilotos que llegasen en 2018. Dejarse conocer en parte de Europa sería muy bueno».

Elena Rosell, Ana Carrasco y María Herrera han marcado su camino a seguir: «Son mis referentes y siempre las tengo en mente, por mi objetivo es llegar a donde han llegado ellas». Y además, Beatriz tiene claro quién es su ídolo: «Marc Márquez, una persona que siendo muy joven se subió a una MotoGP y ganó, y al que considero muy luchador».

Por último, la llegada de mujeres al motociclismo de velocidad es cada vez mayor, lo que ya de por sí es una gran noticia. Neila tiene claro que existe potencial y que incluso se puede pelear de tú a tú con ellos, algo que todas las féminas que llegan arriba empiezan a demostrar desde las categorías inferiores. «Es positivo que cada vez seamos más. Creo que podemos ser igual de rápidas que los hombres o llegar a ser más rápidas que ellos». Habrá que seguir sus pasos y los de todas las chicas que empiezan a destacar en el mundo del motociclismo. No lo decimos nosotros, lo dijo Coz hace unas décadas: Las chicas son guerreras.