Avintia Racing nos llevó a Andorra para disfrutar de una presentación a la que no le faltó de nada. Las Ducati Desmosedici de Barberá y Baz pasaron de surcar la nieve de Grandvalira a dejar la huella de sus neumáticos impregnada por las calles del principado en un completo evento en el que la estructura española reflejó las ganas y la ambición con las que afrontan este 2016.

La implantación del software único, uno de los cambios más notables en el reglamento de 2016, ha supuesto un soplo de aire fresco para el Avintia Racing. Las modificaciones permitirán a los equipos privados equiparar sus prestaciones con los oficiales y es por ello que la estructura española afronta una nueva era dentro de su andadura en MotoGP en la que confían en lograr los mejores resultados de su historia.

Las posiciones cosechadas en pretemporada no hicieron más que reafirmar estas suposiciones, y es que tanto Héctor Barberá como Loris Baz han demostrado que están a un óptimo nivel para luchar por ambiciosos objetivos esta temporada. El clima de optimismo e ilusión que se respira en Avintia se palpa en eventos como AndoRRacing, una espectacular puesta de largo del proyecto 2016 del equipo español a la que tuvimos el placer de acudir.

Presentación de altura

En los últimos años, la gran mayoría de puestas en escena han tenido lugar en recintos cerrados, aprovechando las instalaciones de un circuito o, como sucedió con Repsol Honda en 2015, destapando su nueva moto en una playa de Bali. En esta ocasión, Avintia consiguió rescatar parte del aroma del Wroooom de Ducati, ese evento anual en el que la marca de Borgo Panigale desvelaba sus nuevos colores bajo la nieve de Maddona di Campiglio.

Aun salvando las distancias con aquel despliegue de medios que hacía la firma boloñesa año tras año, la escudería de Raúl Romero puede apuntarse ya el primer tanto de 2016, porque a buen seguro organizaron la presentación más original del año. Nuestra llegada a Andorra estaba programada para el miércoles 24 de febrero, el día previo a todas las actividades de las que constaba el evento. El jueves nos desplazamos a Soldeu, donde la estación de Grandvalira esperaba para el plato fuerte de esta cita: la exposición bajo la nieve de las Desmosedici GP14.2 de Avintia Racing para 2016.

Este plato fuerte llegaba tras una noche intensa para el equipo, que subió las motos hasta los 2.500 metros de altura en una grúa calzada con orugas. Ya con todo preparado, Loris Baz y Héctor Barberá cobraron protagonismo en un acto que contó con Rubén Xaus como maestro de ceremonias. No se lo quiso perder ni Paolo Ciabatti, Director Deportivo de Ducati Corse, que dos días antes había estado en Bolonia para la puesta de largo del equipo oficial de la marca.

Fue Baz el primero en aparecer en escena y lo hizo de una forma espectacular; sobre su Ducati calzando neumáticos con clavos -¡más de 1.000!- que le permitieron surcar la nieve hasta llegar al escenario. Poco después llegó Héctor Barberá en moto de nieve para destapar acto seguido la Desmosedici que tan buenas expectativas ha despertado. Y es que, pese a tratarse de una moto de 2014, la electrónica unificada ha propiciado que con este prototipo se pueda pensar en medirse con las MotoGP más desarrolladas de la parrilla. El piloto valenciano vivirá su cuarta temporada en las filas del equipo, mientras que el joven Loris Baz llega este año para reemplazar a su compatriota Mike Di Meglio.

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De la nieve a las calles

El proyecto 2016 veía la luz mientras no dejaban de caer los copos en Soldeu, pero aún quedaba una segunda parte. El equipo cargó las motos para emprender un rápido descenso en la estación de esquí de Grandvalira donde, por cierto, se encontraban entrenando los mejores esquiadores del planeta para preparar la Copa del Mundo que comenzaba allí dos días después.

En una jornada cargada de actividad y de entrevistas, a los dos pilotos aún les quedaba un escenario más donde lucirse. Ambos tomaron las calles del principado para ponerse a los mandos de sus Ducati en una exhibición que hizo las delicias del público. Todo ello, escoltados por el piloto de DTM Dani Juncadella y su Mercedes AMG-GT a modo de Safety Car.

Una firma de autógrafos puso el colofón a una magnífica presentación de un equipo que desprende ilusión antes de que se dé el pistoletazo de salida de una nueva temporada. Tanto Raúl Romero –propietario del equipo– como Antonio Martín –Presidente del Grupo Avintia– reflejaban esta sensación en la puesta de largo. El título Open de 2015 fue un perfecto aperitivo y, probablemente, ha llegado el momento para hacerse notar dentro de la parrilla de MotoGP gracias al nuevo reglamento. Desde luego que fuera de pista ya lo consiguieron con un acertado evento que se convirtió en toda una declaración de intenciones y que demostró que en este 2016 Avintia Racing va a por todas.