El tetracampeón del mundo, Jorge Martínez Aspar, ya tiene su propia placa conmemorativa del paseo de la fama de Jerez, concedida como recordatorio a su gran carrera deportiva en el motociclismo.

Foto: Aspar Team

Jorge Martínez Aspar ya es el dueño de la sexta placa colocada en el paseo de la fama de Jerez, situada en la avenida Álvaro Domecq, menos de dos meses después de su inauguración con la placa de Ángel Nieto.

Es el tercer piloto en poseer una, después de Nieto y el italiano Giacomo Agostini. La tercera estrella fue para Paco Pacheco, principal valedor del circuito de Jerez, mientras que las dos siguientes serían para la Federación Internacional de Motociclismo y para la Real Federación Española de Motociclismo.

Manos Jorge Martínez Aspar - Motorbike Magazine

La placa de Aspar era cuestión de tiempo. Más allá de sus cuatro títulos mundiales -tres de 80cc (1986, 1987, 1988) y uno de 125cc (1988)-, el valenciano fue el último piloto en ganar en el circuito urbano de Merca Jerez, así como el primero en hacerlo en el circuito permanente.

El propio Aspar la ha descubierto junto a la alcaldesa de Jerez, María José García-Pelayo; antes de acudir al Consejo Regulador del Vino, donde ha impreso sus manos y ha firmado una bota en la Sala de Consejos.

Jorge Martínez Aspar Jerez - Motorbike Magazine«Es un honor para mí recibir una placa conmemorativa dedicada a mi trayectoria en la Avenida Álvaro Domecq de Jerez, junto a grandes campeones de la talla de Ángel Nieto o Giacomo Agostini. Jerez es mi segunda casa, en 1981, en la última carrera que se disputó en el circuito urbano de Merca Jerez, gané en la categoría de 50cc y fui segundo en la de 125cc. Y también gané la primera carrera de 80cc que se disputó en 1986 en el circuito permanente», recordó el español.

«Guardo muy buenos recuerdos de Jerez, por eso la considero mi segunda casa. Estoy muy feliz de ser reconocido aquí en Jerez. Por un lado me siento joven pero estas cosas, aunque gusten, te hacen darte cuenta de que te haces mayor. En su día se hablaba de que Assen era la catedral del motociclismo, y era cierto, pero considero que Jerez le ha quitado ese privilegio, por la afición, por el ambiente, y por el modo en que se viven las carreras aquí. Estoy muy satisfecho de formar parte de la historia de Jerez», reconoció Aspar.