Probamos la Aprilia RSV4 1100 Factory 2019 y Tuono V4 1100 Factory en el Circuito de Imola

El Aprilia Racers Days es un evento organizado por la propia Aprilia para los sus clientes y seguidores más destacados. Este año 2019 se ha celebrado en el Circuito de Imola, donde nos hemos trasladado para probar la nueva Aprilia RSV4 1100 Factory y Tuono V4 1100 Factory.


El Aprilia Racers Days 2019 se ha celebrado en el Circuito de Imola, un trazado legendario ya no solo por los acontecimientos que ha vivido, sino por la complejidad y la particularidad de su trazado. Nosotros, MOTORBIKE MAGAZINE, hemos asistido a este evento preparado por Aprilia para sus clientes más importantes, y nos hemos subido a la nueva Aprilia RSV4 1100 Factory y Tuono V4 1100 Factory.

En este evento compartiremos pista junto a clientes fanáticos de la marca, así como personalidades importantes de la marca de Noale; desde Massimo Rívola (CEO de Aprilia) hasta a Andrea Ianone.

La pista: El Circuito de Imola. Para el que no lo conozca mucho, daremos una breve clase de historia y orografía. El Circuito de Imola albergó el Campeonato del Mundo de Velocidad (lo que ahora es MotoGP) hasta los años 90, donde la creciente cifra de accidentes y las escasas condiciones de seguridad obligaron a retirar sus eventos en este trazado. Poco tiempo después, el exitoso piloto de Fórmula 1 Ayrton Senna perdía la vida en este circuito, en la curva Variante Tamburello. Para hacernos una idea de la peligrosidad de este trazado, sería como si mezclásemos el Circuito del Jarama con el Circuito de Nurburgring Nordschleife y lo acotáramos a 5 km. Subidas, bajadas ciegas, cambios de de apoyo en rasantes, ancho de pista estrecho y muros a menos de 10 metros. Esto es el Circuito de Imola.

A pesar de lo mencionado, hoy en día se sigue corriendo el Campeonato del Mundo de Superbikes WSBK, ofreciéndonos verdaderas imágenes como aquel “hachazo” de Marco Simoncelli a Max Biaggi, o el vertiginoso duelo de Toprak Razgatlıoğlu y Federico Caricasulo en SuperStock 600 año 2015.

Aprilia Racers Days 2019


Llegamos, y nos recibe Fabio, del departamento de marketing de Aprilia, que nos pone en situación explicándonos el evento, la importancia y la repercusión que tiene, para acto seguido mostrarnos las máquinas que pilotaríamos: La Tuono V4 1100 Factory 2019 y la RSV4 1100 Factory 2019. Lamentablemente una jornada no da para probar a fondo dos máquinas de tan alto rendimiento, pero si lo suficiente para poder compartir nuestra experiencia y recoger tres o cuatro pinceladas que con gusto compartiremos.

Pudimos rodar 4 tandas, las dos primeras con la Aprilia Tuono V4 1100 Factory 2019, para ir calentando, y las dos últimas con la Aprilia RSV4 1100 Factory 2019. 

Empezamos con la Aprilia Tuono V4 1100 Factory 2019. La nueva versión 2019 de la Tuono Factory incorpora una importantísima y novedosa mejora: las suspensiones semi-activas. Aprilia ha decidido equipar su versión más radical de la Tuono con las suspensiones electrónicas Smart EC 2.0. Estas nuevas suspensiones electrónicas tienen principalmente dos modos de trabajo:

  • Modo semi-activo: el que entendemos por automático, donde el sistema electrónico de la suspensión va ajustando el hidráulico a tiempo real adaptándose a las circunstancias del firme.
  • Modo manual: el de toda la vida, manual aunque predefinido en tres reglajes: Track, Sport, y Road. Cada uno de ellos ofrece un tarado del hidráulico fijo, pero diferente entre ellos. El más radical/duro sería el Track, y el más confortable el road.

Estos modos son ajustables desde su pantalla de instrumentación TFT a color de 4,3 pulgadas gracias al sistema OBTi (Objective Based Tuning Interface), que además te permite ajustes más finos de los mencionados, como la reacción del hidráulico en la fase final de su extensión o compresión. Otra diferencial visual que encontramos es su nueva decoración Superpole.

Llegó la hora, allí estaba la flota de Tuonos V4 1100 Factory, todas ellas listas en el box del Circuito de Imola, esperando para salir a pista.

Fabio nos comentó que, realmente para un nivel intermedio/intermedio alto, la Aprilia Tuono V4 1100 Factory era mejor respecto la RSV4 debido a cuestiones físicas. Cierto es que la Tuono V4 1100 Factory tiene menos potencia, pero tampoco resultan cortos sus 175 cv. Por otro lado te beneficias de una posición de conducción menos fatigada, menos estresante y más fácil. Evidentemente si nos adentramos a ritmos de carrera o si tenemos aspiraciones muy deportivas y sensacionales, la RSV4 es incomparable con la Tuono ... Mientras la Tuono V4 1100 Factory nos mostró gran capacidad de desempeño y el terreno donde muestra una poderosa ventaja.

Salimos a pista y lo primero que me impresiona es su posición de conducción: no es tan erguida como te cuentan o como te esperas tras comparar desde una posición racing (de semimanillares). La Tuono V4 1100 Factory lleva manillar, pero es un manillar muy deportivo, la posición de las estriberas igual, acompañan al manillar en una línea muy deportiva, así como la altura asiento y las distancias del triángulo ergonómico. Es como si hicieran una naked para circuito.

El cambio semi-automático es otro detalle que refleja el rasgo deportivo de esta super naked. Salimos a la recta y abrimos gas, la moto se levanta pero la electrónica la mantiene sin perder la vertical. Aminoramos y aterrizamos el tren delantero con suavidad. No hay ningún movimiento brusco y todo shimmie que podría aparecer ha sido mitigado por su amortiguador de dirección, también electrónico. No soy un fanático de los caballitos, básicamente porqué no soy experto en ellos... pero la docilidad que muestra la electrónica, trabajando en conjunto con el amortiguador de dirección, hace que sea muy fácil mantener y controlar cualquier caballito... voluntario o no.

El ajuste de las suspensiones electrónicas que decidimos configurar en la Aprilia Tuono V4 1100 Factory fue el modo automático semi-activo, para así poder descubrir como funciona incluso en circuito. El Circuito de Imola se trata de una pista antigua, con cambios de asfalto, variantes ciegas, rasantes con cambios de apoyo... en definitiva, un circuito muy difícil. En casos como este (similares en cierto modo a la carretera, donde el asfalto o el firme no es perfecto ni constante) debo reconocer que no pude ni supe encontrar fallo a la gestión del sistema semi-activo. Apreté a la Tuono en todos los momentos donde vi que podía hacerlo (no es precisamente fácil rodar rápido en un circuito tan complejo por primera vez) y no encontré reacción del muelle fuera de su sitio ni demandé un ajuste más suelto ni ... no. Todo perfecto. Es increíble como avanza la tecnología... muy por encima de nuestra curva de progresión como pilotos.

La Aprilia Tuono V4 1100 Factory es un arma básicamente, con un potencial inalcanzable para la calle, y con un rendimiento en circuito superior al de las superbikes de hace una década. Si yo me pude dar cuenta de esto rodando en un circuito tan complejo... ¿De qué sería capaz la nueva Tuono V4 1100 Factory en un circuito actual o no tan complejo?

Probamos la Aprilia RSV4 1100 Factory 2019

Tras las dos primeras tandas con la Tuono, llegó el momento de armarse de valor y encarar pista a los mandos de la bestia; la Aprilia RSV4 1100 Factory 2019. Pero antes de entrar en faena, vamos a dar un breve repaso a la moto, qué es, qué novedad trae, y qué supone respecto el modelo de 1000 cc.

La Aprilia RSV4 1100 Factory 2019 es una versión mejorada y potenciada al extremo de la ya conocida Aprilia RSV4 RF. Ahora monta el motor de 1.078 cc que proviene de la Tuono, pero optimizado para rendir los 217 cv de potencia máxima. De este modo se sitúa en la liga de los +215 cv que copan ya algunas SBK del mercado. Respecto al modelo RF de 1.000 cc no encontramos muchas diferencias más allá del motor y del sistema de frenado, que ahora implementa las nuevas pinzas Brembo Stylema. Se trata de una pinza de freno que evoluciona de la conocida M50 (utilizada en la Tuono V4 1100 Factory y en la RSV4 1000 RF) con un sistema de ventilación mejorado y con una considerable reducción de peso. La electrónica sigue siendo la misma que podemos encontrar en la RSV4 1000 RF aunque adaptada a la nueva potencia, así como todo el sistema APRC (Aprilia Performance Ride Control), pero con la adición del ABS en curva.

Fuera del ámbito mecánico sí encontramos otras novedades bastante más vistosas, como el nuevo carenado en fibra con los prominentes aletines laterales o las toberas de refrigeración para los frenos delanteros.

Acabamos de entrar a boxes de probar la Aprilia Tuono V4 1100 Factory, con la que hemos disfrutado mucho desde el segundo giro y con la que hemos podido calentar para la batalla final: Aprilia RSV4 1100 Factory 2019.

Incido en darle esta narrativa tan sensacional porque la moto a la que nos vamos a subir es... una moto sensacional. Es de las máquinas de mayot rendimiento matriculable en todo el mundo, siendo la Aprilia más puntera que está homologada para la vía pública. Si ya nos parecía que corrían los 203 cv de la versión de 1.000 cc, ahora con 15 cv más es todo una bestia. Estamos ante una moto no apta para usuarios fuera de forma (física). No es una cuestión de fuerza, sino de fondo. Es una moto de altísimo rendimiento, la cual podemos llevar gracias a toda esa gestión electrónica, pero que deja de desplegar 217 cv y alcanzar velocidades superiores a los 300 km/h (y no está limitada)

Nos cerramos bien el casco, nos ajustamos los guantes, nos subimos a la Aprilia RSV4 1100 Factory y ... pedimos pista a torre control del Circuito de Imola para despegar.

Pista confirmada. Salimos. Gas a fondo. Dislocación de hombros. No, mentira, pero si salimos gas a fondo con el tren delantero buscando la vertical de manera fulgurante. Tras volver a la tierra empezamos a encarar las curvas. Realmente hay una diferencia muy grande en su conducción respecto la Tuono V4. Si bien es cierto que la posición es muy diferente, no cambia tanto ya que la Tuono es muy deportiva. Por otro lado si lo hacen las frenadas, inercias y la velocidad a la que llegas a las curvas. Realmente no es que tenga más inercia, sino que llegamos bastante más rápido a las curvas. Esto nos exige frenadas muy fuertes, que nos dan paso a un despliegue de 217 cv nada más salir de cada curva. Es una sesión de kárate. Esta moto está claramente por encima de las capacidades del usuario medio/alto, y es cuando empiezas a coger ritmo cuando debes poder estar (físicamente) a la altura de semejante repertorio de prestaciones.

Tomando como referencia el modelo anterior (RSV4 1000), vemos mucha diferencia en el motor. Corre bastante más. Quizá son solo 15 cv, pero se notan muchísimo. Y no solo en la parte alta del tacómetro, desde la zona intermedia ofrece bastante más par. Ahí radica el grueso de las diferencias. Realmente lo que notamos es el aumento de par motor, que a su vez nos exige más tanto al piloto como a los frenos. Es una Superbike con matrícula.

Otro punto donde he notado un aumento significativo es en la frenada. El poder de mordida ahora es bastante superior, sobre todo en la eficiencia de la presión en la maneta, traducido a la mordiente de la pinza. Tal es este aumento de mordida y sensibilidad, que debemos estar muy atentos a no clavar los frenos en ningún momento ni ponernos nerviosos. Este sistema de frenado es tan efectivo que requiere mucha suavidad y dosificación. Los nuevos frenos ofrecen mucha información si sabes gestionar bien tu presión sobre la maneta, ya que es bastante más sensible. Todo esto va ligado a las nuevas pinzas de freno Brembo Stylema.

Por otro lado, el paquete electrónico de Aprilia sigue siendo el mismo, aunque se ha adaptado a la nueva potencia de la moto (217 cv). A efectos prácticos funciona igual que en la RSV4 1000 anterior.

Respecto las novedades aerodinámicas en el carenado, los mencionados alerones laterales, temo reconocer que mi nivel o mi ritmo no fue el suficiente como para percibir mejora alguna. Imola es un trazado muy rápido en algunos puntos, pero dichos puntos son muy peligrosos y arriesgados por lo que tampoco rodamos a un nivel altísimo. Seguramente estos apéndices aerodinámicos tendrán su efecto en pistas donde la velocidad media sea mayor y nosotros busquemos arañar alguna décima a niveles muy altos. Como peculiaridad diré, que los alerones ofrecen un curioso ruido, fruto del zumbido del aire por encima de los 80-100 km/h.

Sin duda Aprilia nos ofreció una exhaustiva y divertida jornada de pruebas, con una de las mejores motos del mundo en uno de los trazados con más historia del mundo. El Aprilia Racers Days 2019 transmite una atmósfera única, donde además de moto italiana y circuito italiano, pudimos disfrutar de la compañía en pista de Andrea Iannone y todo el staff de la firma de Noale. Probar una Aprilia RSV4 1100 Factory en estas circunstancias realmente es una experiencia que te permite conocer el trasfondo de la marca y la personalidad de sus motos.