Iannone y Rins, los elegidos para intentar seguir la buena senda de Suzuki en MotoGP

Un día después de su presentación oficial en MotoGP, Suzuki pone toda la carne en el asador en el comienzo de 2017 en Sepang. Tras una gran toma de contacto de Iannone en Valencia y a la espera de que Rins disponga de más tiempo para adaptarse a la MotoGP, la marca japonesa aspira a destacar en estos entrenamientos de pretemporada, sobre todo con el #29.




Tras un excelente 2016 con cuatro podios y una victoria junto a Maverick Viñales, Suzuki renueva por completo su proyecto este año con dos nuevos pilotos, Andrea Iannone y Álex Rins, que ocuparán los puestos de Viñales y Aleix Espargaró. La renovada dupla de Hamamatsu pondrá la nueva GSX-RR en pista sólo 24 horas después de la presentación oficial del equipo, que tuvo lugar en Sepang.

Allí, tanto Iannone como Rins comparecieron por primera vez como compañeros de equipo portando ya en su equipación en color azul del Suzuki ECSTAR que brilló con fuerza en varias ocasiones durante la pasada temporada. La escuadra que encabeza Davide Brivio tiene una difícil papeleta, ya que sus pilotos tienen que adaptarse prácticamente desde cero a una moto nueva para ellos, con el extra de que para Rins es el primer año en MotoGP.

Sin embargo, el año pasado quedó claro que la GSX-RR es una de las monturas más competitivas de MotoGP y que tiene nivel para pelear por posiciones destacadas. De hecho, el propio Iannone ya demostró en sus dos jornadas de entrenamientos en Valencia que la adaptación a ella fue llevadera acabando cuarto. En Sepang podrá demostrar si las buenas sensaciones de Valencia fueron flor de un día o, sin embargo, si puede ser una de las sorpresas de este 2017. El italiano también la probó durante una jornada en Jerez, pero Suzuki decidió guardarse días de test privados para el futuro, ya que este año no cuentan con concesiones que les permitan realizar entrenamientos privados ilimitados como sí sucedía en 2015 y 2016.

En el caso de Rins, el español llega algo más “verde” a estos entrenamientos de pretemporada en Malasia. El debutante en MotoGP pagó la novatada en su segundo día de pruebas en Valencia, sufriendo una fuerte caída en la que se fracturó dos vértebras. Por tanto, ha pasado buena parte del invierno en el dique seco y en su casillero sólo acumula una jornada de entrenamientos completa con la Suzuki GSX-RR. Así las cosas, los test de Sepang se presentan como una oportunidad para coger rodaje y seguir adaptándose a la MotoGP.

Suzuki GSX-RR 2017

Si nos ceñimos a las conclusiones de Iannone en Valencia, la Suzuki GSX-RR es una moto competitiva. El italiano reconoció que quedó sorprendido con su nueva moto, sobre todo en lo que a nivel de chasis se refiere, destacando que la aceleración es una de las partes en las que más han de mejorar. El salto adelante de Suzuki en 2016 con respecto a 2015 -año en el que volvieron a MotoGP- fue espectacular, aunque aún faltan algunos detalles por pulir para estar con mayor regularidad plantando cara a las otras dos gigantes japonesas y a Ducati.

La base es muy buena y, con la experiencia de Iannone y la gran capacidad de adaptación de Rins, es posible que Suzuki ni siquiera acuse que sus dos pilotos no tengan experiencia con la moto.