Andrea Dovizioso habla sobre cómo encajó el desembarco de Lorenzo en Ducati

El líder de MotoGP 2018, Andrea Dovizioso, describe cómo afrontó la llegada de Jorge Lorenzo como compañero de box, destaca que sigue siendo el mismo de siempre pese al gran salto de calidad que dio el año pasado y desvela cuáles son sus dos principales sueños.


Andrea Dovizioso llegará al GP de Argentina como líder de MotoGP 2018 después de su victoria en Qatar tras otro bonito duelo con Marc Márquez. A diferencia de los años anteriores, el vigente subcampeón de la categoría reina sí parte desde el inicio de año como uno de los grandes candidatos al título, y empezó a corroborarlo desde el primer momento. Se ha convertido en uno de los hombres de moda en MotoGP.

Dovi es otro desde 2017, año en el que destapó el tarro de las esencias con sus seis victorias y peleando hasta la última carrera por la corona de MotoGP, pero su esencia y sus valores se mantienen intactos: «Los pilotos u otros personajes del deporte que se hacen famosos, a menudo se sienten más importantes. Pero esto no es cierto, no es la realidad. Si un piloto piensa de forma diferente entonces puede mantener los pies en el suelo, se las apaña para seguir siendo humilde. Así, independientemente de lo que ocurra, siempre reacciona trabajando bien», comenta el piloto de Ducati en una entrevista con ‘Sky Sports’.

El piloto de Forli, que la pasada semana cumplió 32 años, se encuentra en un momento de plena madurez deportiva, una madurez que fuera de los circuitos ha sido una seña de identidad durante toda su trayectoria. El italiano se sincera sobre los deseos que tiene a corto plazo, tanto a nivel personal como profesional: «¿Mis sueños? Ser padre por segunda vez y ganar el Mundial», afirma el Campeón del Mundo de 125cc en 2004.

El gran salto de calidad de ‘DesmoDovi’ en MotoGP llegó en su décima temporada, en 2017, coincidiendo con la llegada de Jorge Lorenzo al garaje de Ducati. El #04 no esconde que la incorporación del piloto balear, que desembarcó en Ducati como potencial número uno de la marca, acabó siendo una motivación para él: «El inicio de la aventura de Lorenzo en Ducati fue positivo para mí, porque lo tomé como un desafío. Está claro que Ducati se centró más en él y no creía tanto en mí, pero mi fortaleza y la de mi equipo fue no dar importancia a esto. No hay duda de que Ducati nos puso a Lorenzo y a mí en el mismo plano a nivel técnico, esto era lo único que me interesaba».

Pese a que la importante apuesta de Ducati por Lorenzo y que al principio todos los focos apuntaban al balear, que llegaba a la firma italiana con un currículum excelso, Dovizioso se tomó con filosofía la pérdida de protagonismo dentro de su marca y acabó sacando lo mejor de sí mismo: «En una situación así te puedes comportar de dos formas diferentes: enfadarte y ponerte en contra, alzar la voz y atacar; o no darle importancia a esto, centrarte en ti mismo y tratar de dar el máximo. No soy un piloto que intente, incluso aunque pueda, crear problemas. Intento evitarlos», concluye el de Forli. Está de dulce y por primera vez lidera en MotoGP tras la primera carrera de la temporada.

Ahora llega para él el turno de Termas de Río Hondo, una pista en la que en 2016 fue arrollado por Iannone en la última curva cuando iba segundo, y en 2017 se fue al suelo por una carambola cuando circulaba fuera de la trazada y Aleix Espargaró se cayó, llevándole también al suelo. Le tocará cambiar la dinámica para reforzar que, a día de hoy, es la gran amenaza de Marc Márquez en MotoGP.