Incertidumbre sobre el futuro de Alta Motors

Alta Motors ha decidido cesar sus operaciones mientras buscan una solución a su futuro. Esta solución tendría que venir desde fuera en forma de inversión o incluso una adquisición completa.


Nos llegan malas noticias desde San Francisco. Parece ser que Alta Motors ha cesado su actividad. La marca de motos eléctricas 'para máquinas' y manda a sus empleados a casa mientras se mira al futuro con incertidumbre.

Según fuentes de los compañeros de Asphalt & Rubber, Alta Motors está reduciendo su actividad gradualmente mientras espera una adquisición o una inversión externa.

El contexto no era halagüeño. Alta Motors y Harley-Davidson rompieron su relación de colaboración (mientras H-D anunciaba la apertura de su propio departamento de I+D en movilidad eléctrica), por lo que Alta perdía la inversión que debía hacer la Company en su empresa, un gran balón de oxígeno para su futuro.

Desde entonces, Alta Motors ha estado en contacto con diferentes inversores, incluso con la posibilidad de una adquisición de la empresa al completo. Sin embargo, parece que las negociaciones no han llegado a buen puerto.

Con el cese de operaciones, Alta Motors cierra el grifo de gastos que arrastraba y puede centrarse ahora en buscar mejores caminos para su proyecto. Y todo esto ocurre en un buen año en el que han conseguido un crecimiento del 50%, con 1000 unidades vendidas en lo que llevamos de año y otras 300 pendientes de entregar. Además, hay que contar con los 70 distribuidores oficiales, sin duda un gran trabajo de inmersión en un mercado controlado por los motores de combustión.

Esperemos que el proyecto de Alta Motors siga adelante.