Álex Rins ha acudido a un evento en Madrid junto al piloto de F1, Carlos Sainz

En un evento celebrado en Madrid, Álex Rins ha analizado cómo fueron sus primeras sensaciones sobre la Suzuki de MotoGP y cómo se encuentra tras la lesión en la espalda que se produjo en Valencia.



En pleno parón invernal, para los pilotos del mundo del motor es tiempo de atender a los compromisos con algunos de sus patrocinadores, como ha sido este lunes en el caso de Álex Rins y Carlos Sainz, quienes han estado presentes en un evento de Estrella Galicia 0,0 en el centro comercial Moraleja Green.

Allí han atendido a los medios, además de disputar un curiosa carrera con coches de radiocontrol ganada por Rins. El piloto barcelonés volvió a la acción hace unos días después de un mes de inactividad tras la fractura que sufrió en dos vértebras durante los test de Valencia, en el que era su segundo día rodando con la Suzuki GSX-RR de MotoGP, lesión que le obligó a perderse las siguientes pruebas, programadas una semana después en Jerez.

Ya inmerso en su programa de entrenamientos y en el periodo de recuperación, Rins se muestra optimista de cara a lo que está por venir: «Ya estoy muy recuperado de la caída que sufrí en Valencia en mis primeros test con la MotoGP. Me he pasado todo este mes en casa con un corsé, pero ahora ya me encuentro más fuerte. De hecho, el jueves pasado ya me subí a la moto para entrenar y la espalda respondió bien. Ahora ya solo pienso en el próximo año, el salto a MotoGP supone un gran cambio en mi vida en general», confiesa el piloto de Suzuki.

Pese a vivir un 2016 complicado en Moto2, donde no ha podido cumplir el objetivo de ganar el título, el catalán afronta con muchas ganas su debut en la categoría reina, teniendo en cuenta que lo hace en un equipo oficial y con una moto que este año ha estado con asiduidad en los primeros puestos: «Todo piloto sueña con llegar a la categoría máxima y más de la mano de un equipo de fábrica».

Sobre su test con la Suzuki, destaca las sensaciones que tuvo a los mandos de una MotoGP: «En Valencia ya pude probar la Suzuki y la verdad que las sensaciones fueron increíbles. Me tomé ese test como adaptación, para ver cómo funcionaba todo, por lo que salí con muy poca electrónica en la moto y, aun así, noté un gran cambio respecto a la Moto2. El segundo día fue cuando me caí, que fue una pena porque me perdí el día entero de entreno, pero mi primer día a lomos de la MotoGP fue fantástico, noté unas sensaciones increíbles y, por el momento, me quedo con eso».