Pol Espargaró continúa hospitalizado

Aleix Espargaró ha hablado sobre el accidente que su hermano Pol sufrió la semana pasada en Brno y que todavía le mantiene ingresado en Barcelona. El piloto de Granollers asegura que Polyccio se encuentra mejor, aunque los primeros días tras la caída han sido muy complicados para él.


Pol Espargaró continúa en el Hospital Universitari Dexeus de Barcelona recuperándose de la grave caída que sufrió el pasado domingo en el warm up del GP de la República Checa. El piloto de Granollers se fue al suelo en la curva 3, sufriendo un violento impacto contra el suelo en el que se fracturó la clavícula izquierda y en el que se dañó la médula espinal.

La caída fue más grave de lo que parecía en un primer momento y el menor de los Espargaró ha vivido un auténtico calvario en los días posteriores al accidente. Tras un primer chequeo en un hospital en Brno, fue trasladado a Barcelona, donde continúa ingresado y poco a poco ha ido recuperándose, aunque esta primera semana ha sido bastante dura para el piloto de KTM. Su hermano Aleix ha explicado en los micrófonos de Movistar MotoGP la situación y cómo está siendo la evolución de ‘Polyccio’, que finalmente no tendrá que pasar por quirófano para operarse de la fractura de clavícula:

«La verdad es que nos asustamos bastante, porque la lesión fue más grave de lo que parecía y la afectación a la médula espinal ha sido bastante grande. Los médicos le han dicho que ha tenido mucha suerte, porque realmente podría haber sido muy, muy grave. Hasta ayer casi no le podíamos ni tocar los brazos ni las manos, porque tenía muchas rampas y le dolían muchísimo. Ayer le cambiaron la medicación y hoy ha sido el primer día que ha podido coger cosas con las manos sin tener rampas, sin que le dieran calambres. Está contento, mejor, pero ha pasado bastante dolor. Creo que tendrá que estar unos días más en el hospital ingresado y luego cuando vaya a casa tendrá que estar en la cama unos días más, porque tiene que bajar la inflamación de la médula. Por suerte ha quedado en un susto, pero ha sido una caída fea», explicaba Aleix.

El de Aprilia añadía que las primeras jornadas fueron especialmente duras anímicamente para su hermano, que tenía dificultades incluso para coger cosas con las manos: «En los dos primeros días le vi bastante hundido, porque dice que en la caída se asustó muchísimo y no se notaba ni los brazos ni las piernas tras el impacto en la médula espinal. Hasta el martes por la noche no podía coger nada, le ponían la medicación por la vía y lloraba porque se le acalambraban las manos y los brazos. Ha estado muy chafado, pero esta mañana he hablado con él y estaba mucho mejor de ánimos, ha podido dormir toda la noche y parece que ya puede coger cosas con las manos. Irá mejorando».

Pol se pierde la cita de casa para KTM, una carrera en la que tenían muchas esperanzas por lograr un buen resultado, pero tras la dureza de la caída las carreras han pasado ahora a un segundo plano. Espargaró se enfrenta a una larga y delicada recuperación: «También era un Gran Premio importante para Pol. Austria es la carrera de casa y la KTM es una moto que acelera mucho, así que tenía ilusión por venir aquí y hacerlo bien. Pero ha entendido que es totalmente secundario y que esta vez no es una clavícula, no es una mano rota, no es un pie. Yo diría que es lo más delicado de nuestro cuerpo, así que creo que se lo tomará con calma y creo que volverá cuando esté perfectamente».