Aleix Espargaró cerró MotoGP 2017 con un sabor agridulce

Aunque el binomio Aleix Espargaró-Aprilia ha brillado en muchos momentos de la temporada, los abandonos han impedido que tanto el piloto catalán como la firma de Noale hayan podido firmar unos números más acordes con el nivel que han mostrado en MotoGP 2017.



Después de conseguir los mejores resultados de Aprilia en su nueva andadura en MotoGP con sendas sextas posiciones en Qatar y Aragón, además de brillar en otros Grandes Premios como el de Australia o Japón, y de dejarse ver en posiciones delanteras durante varias sesiones de entrenamientos a lo largo de la temporada, Aleix Espargaró no cerró el 2017 del todo contento contento.

El de Granollers, que ha sido claramente el mejor piloto de Aprilia -62 puntos por los 5 de Sam Lowes-, ha estado bastante lastrado por los múltiples abandonos que ha acumulado durante la temporada. Tres de ellos han llegado por roturas o diversos problemas en el motor, mientras que también ha sumado varias caídas en momentos puntuales e incluso se perdió el GP de Malasia por una doble fractura en la mano izquierda que se produjo en la carrera de Phillip Island.

Pese a las buenas sensaciones que ha dejado el catalán en muchos tramos del año, su posición final en la clasificación MotoGP 2017 fue la 15ª, un resultado discreto que no refleja el paso adelante que tanto él como Aprilia han dado juntos este año. De las 17 carreras que ha disputado, ha abandonado en ocho y en Austin no puntuó después de tener que entrar a cambiar el neumático delantero, porque se le destrozó en las primeras vueltas. En total, nueve carreras sin sumar puntos, un lastre muy grande.

Aleix, que se caracteriza por ser un piloto bastante transparente, no esconde el sabor agridulce que le deja esta temporada: «En líneas generales no estoy satisfecho, no puedo estarlo», concede a Motorbike Magazine. El #41 no está conforme con su resultado en el campeonato y se muestra autocrítico a la hora de analizar sus errores y los problemas técnicos de Aprilia que le han hecho acumular tantos abandonos: «Al final la posición en el campeonato es muy mala, aunque sí que es verdad que hemos puesto la Aprilia en unos niveles que no se conocían, y hemos luchado con las Yamaha, Honda y Ducati en muchas carreras, muy cerca de los de delante. Desgraciadamente, por culpa de los problemas de motor, por las caídas y por la lesión, hemos hecho nueve ceros, que es inadmisible en un campeonato».

No obstante, no se olvida de sacar una lectura positiva con los destellos que ha mostrado esta temporada junto con una RS-GP que no para de evolucionar: «Obviamente hay que sacar las conclusiones buenas y ser positivos; el nivel que hemos demostrado con la Aprilia ha sido alto, así que espero que el año que viene podamos ser más regulares».

Esa regularidad espera encontrarla en un 2018 en el que contará con una nueva versión de la RS-GP que no será muy diferente a la que ha llevado esta temporada. Habiendo conseguido una buena base, el objetivo de Aprilia es mejorar sobre ella para estar cada vez más cerca de las marcas punteras: «La idea no es hacer una moto nueva, es mantener la misma base de la RS-GP, pero sobre todo es muy importante que la moto pierda peso. Estamos bastantes kilos por encima del peso y es un problema grande. También tenemos que mejorar el motor. Básicamente, el objetivo es mejorar la base de esta moto, sería un error cambiarla mucho».

Finalmente, Aprilia terminó la temporada en el último puesto del ránking de marcas, siendo superada por KTM en Valencia, aunque la progresión es más que evidente y el próximo año aspiran a mucho más. Espargaró seguirá siendo la punta de lanza, aunque su compañero será el británico Scott Redding.