«No me gusta la lluvia, pero creo que soy más rápido que Quartararo y Bagnaia en agua»

Aleix Espargaró, que llega a Tailandia a 25 puntos del liderato, cree que una carrera en lluvia puede ser buena para agitar el Mundial. «Por un lado no tengo nada de ganas de que llueva, no me gusta nada la lluvia, pero por otro lado pienso que le vendría bien al campeonato».


Después de quedarse sin puntos por primera vez en lo que va de temporada, Aleix Espargaró ya ha hecho 'reset' sobre lo que ocurrió el pasado fin de semana en Motegi. Uno de sus ingenieros electrónicos dejó activado por error un mapa de ahorro de gasolina antes de la vuelta de calentamiento, por lo que Aleix tuvo que pasar por boxes, cambiar de moto y hacer toda la carrera con la segunda moto tras salir desde el pit lane. Aun así, llega a Tailandia a 25 puntos del liderato y con firmes posibilidades de luchar por el título.

Preguntado por cómo ha sido el reencuentro con su equipo tras el error del pasado domingo de uno de sus electrónicos, Aleix desvelaba que ha tratado de 'hacer piña': «Bien, bien. El lunes me los llevé a todos a un sitio muy bonito en Tokio a cenar. Traté de normalizarlo todo. Ellos sentían como mucha vergüenza, estaban muy tristes y es lo que yo no quería. Es un error, punto. Seguimos»

El piloto de Aprilia no se aventura a decir si Buriram es un buen circuito para la RS-GP o no, ya que ha cambiado mucho la película desde la última vez que compitieron allí en 2019: «No sé si me gusta o no este circuito, y no sé cómo se le va a dar a la Aprilia, porque es una pista un poco peculiar. Tengo pocos recuerdos de cuando hemos estado aquí, porque hace muchísimo que no rodamos. Es la única pista que me siembra bastantes dudas y más después del tiempo que parece que va a haber. Vamos a ir entrenamiento a entrenamiento», decía sobre su planteamiento del fin de semana.

aleix espargaro carrera japon motogp

Foto: Jesús Robledo

Aleix da por hecho que necesitarán el primer entrenamiento para poner la moto a punto y que, por tanto, tendrá que ser paciente: «Siempre soy positivo, pero aquí ya sé que la moto no va a funcionar bien en el primer entrenamiento. Habrá que tener paciencia. Pero en Japón me sorprendí, porque nunca habíamos sido rápidos con la Aprilia en seco. Siempre había sido uno de nuestros circuitos más difíciles, pero fui muy rápido, rodé cuarto el primer entrenamiento en seco, en la misma décima que el primero. Soy positivo, pero sé que tengo que estar tranquilo, porque en el primer entrenamiento no va a funcionar muy bien la cosa».

Sobre las previsiones de lluvia que hay para este fin de semana, por un lado reconoce que no le gustan esas condiciones, pero afirma que puede ser bueno para el campeonato: «Es curioso, porque por un lado no tengo nada de ganas de que llueva, no me gusta nada la lluvia, pero por otro lado pienso que le vendría bien al campeonato. Tengo poco que perder por un lado, y por otro creo que soy más rápido que Quartararo y Bagnaia en agua, y sería bueno para el campeonato una carrera en lluvia. No sé qué es lo mejor».

«Sacaremos el paraguas, nos pondremos la visera transparente... En la situación en la que estoy ahora en el campeonato; cuanto más follón, mejor», añadía respecto a esas previsiones.

Y dentro de ese follón, también puede jugar un papel importante Enea Bastianini, que de momento no ha tenido órdenes de equipo de Ducati y se ha mostrado más como un rival que como un escudero de Bagnaia: «No sé cómo valorarlo. Cada uno lucha por lo que lucha. Es cierto que no es fácil la situación de Ducati, ya no sólo porque acabe tercero, es que puede ser Campeón del Mundo. Entonces, frenar a un tío que puede ser campeón... Tiene que ser complicado de gestionar para Ducati», remataba Aleix.