Aleix Espargaró completó una fantástica adaptación a la Aprilia RS-GP

En su debut con Aprilia, Espargaró se quedó a menos de un segundo del mejor tiempo de los test de pretemporada en Valencia. Mientras que los registros fueron más lentos en los test que en el Gran Premio, el de Granollers rodó un segundo más rápido que la mejor Aprilia -Bautista- en la última cita de la temporada 2016.




Aún es muy pronto para sacar conclusiones fiables sobre 2017, porque sólo han transcurrido dos días de pretemporada en los que han predominado los cambios y las pruebas. Muchos pilotos no realizaron un ataque certero a los tiempos, por lo que no sería correcto ceñirnos únicamente a la clasificación para analizar lo que pasó en estos entrenamientos en Valencia.

Sin embargo, los resultados de estas jornadas nos dejan sacar varias pinceladas en algunos casos concretos, como puede ser el de Aleix Espargaró. El de Granollers afronta el año que viene el difícil reto de conseguir buenos resultados con Aprilia, una marca que ha demostrado que aún está un paso por detrás del resto, pero que a su vez cuenta con una base cada vez más sólida gracias al encomiable trabajo que realizaron Bautista y Bradl en estos dos últimos años.

Aleix Espargaró y Sam Lowes serán los encargados de pilotar la RS-GP el próximo año, y en el caso de Aleix pudo establecer en Cheste una primera toma de contacto que fue bastante positiva. El catalán acabó bastante satisfecho con el rendimiento de la Aprilia y se adaptó bastante rápido a ella. Tanto es así, que se erigió en una de las grandes sorpresas de los test tras su novena posición a nueve décimas del tiempo de Viñales, realizando un mejor tiempo de 1:30.885, que era un segundo más rápido que el mejor registro de una Aprilia en el GP de Valencia.

Ya el martes, hablando ante los medios, Espargaró declaró que se había encontrado una moto mucho más competitiva que lo que se esperaba, y al día siguiente lo reafirmó: «Si firmé por Aprilia es porque tenía la sensación de que lo podíamos hacer bien, si no me hubiera ido a Superbike con una moto competitiva, esto estaba muy claro. Pero es cierto que no me esperaba una moto tan competitiva y tan estable. Se adapta mucho a mi estilo, puedo entrar frenando muy fuerte y el tren delantero nunca pierde estabilidad y eso es algo muy bueno. Cuanto más la fuerzas más gira, y lo hace mucho más de lo que yo esperaba».

Lo de Aleix Espargaró y Aprilia, marca para la que ya compitió en 250cc y con la CRT del Team Aspar, ha sido un flechazo en este nuevo proyecto que arranca como piloto oficial. Después de una temporada difícil con Suzuki, Aleix nos comentaba el domingo que se sentía «incompleto». Con la firma de Noale se ha encontrado muy cómodo encima de la moto, puesto que al manillar de la RS-GP han desaparecido todos los problemas que tenía con la Suzuki con el tren delantero: «Estoy contento. Lo extraño es que este año he sufrido mucho con el tren delantero; siempre que apretaba una vuelta la moto se movía mucho de delante, la carcasa de la goma delantera se colapsaba y no conseguía mejorar. Durante estos días no he tenido nunca esa sensación, nunca he ido cerca del límite. Es una moto muy estable y por más que tires cada vez gira mejor y nunca pierdes estabilidad. Me hubiera gustado apretar un poco más porque creo que podríamos haber rodado más rápido, pero era muy importante no caernos hoy porque tenemos tres días más en Jerez para recabar más información», declaraba.

Dentro de una semana afrontará en Jerez su segunda toma de contacto con la Aprilia, aunque tienen bastante claro en qué tres puntos han de mejorar: hacer una moto más ligera, más ágil y más potente en la fase de aceleración: «La idea de trabajo y de evolución es bastante clara. Tenemos que intentar adelgazar la RS-GP. Es muy importante que lleguemos a Qatar al límite del peso porque es una moto muy estable pero también tiene un poco de inercia, así que si conseguimos bajar estos kilos de más la moto va a girar un poco mejor. Hay que trabajar también en el motor, necesitamos muchísima más potencia abajo. Creo que la moto corre más de lo que parece; arriba el motor corre muchísimo, pero abajo falta que la potencia llegue antes. Y por último, hay que hacer también alguna prueba con algún chasis nuevo, intentar mover un poco el centro de gravedad de la moto para hacerla un poco más ágil», comentaba al respecto.

Aleix también afirma que ser la referencia del box «es una motivación. Me da la sensación de que confían muchísimo en mí», y destacó el buen clima que se vive en el seno del equipo Aprilia Gresini: «En el equipo están muy ilusionados. Creo que Aprilia nunca había estado tan cerca en la era de MotoGP, tiene una buena base y pienso que trabajando podemos hacer una mejor moto de lo que todo el mundo se piensa».

Por último, se marca los primeros objetivos y se pone toda la presión sobre sus hombros para que lo demostrado en los test de Valencia no sea flor de un día, sino una muestra de que el binomio Espargaró-Aprilia puede ser más fuerte de lo esperado: «Es pronto, pero obviamente el objetivo tiene que ser estar entre los diez primeros. Lo importante es que hemos estado mucho más cerca de otras fábricas de lo que esperábamos y eso ya es muchísimo para arrancar. Hay que ser optimistas. Yo me voy a poner toda la presión del mundo y aunque la moto no funcione, yo no voy a decir que estamos evolucionando y que hay que tener paciencia. Voy a intentar ser competitivo desde el primer día y viendo los resultados de hoy hay que ser optimistas». El nuevo proyecto ya está en marcha y aún queda mucho camino por recorrer, pero lo de Aleix Espargaró y Aprilia ha sido amor a primera vista.