Aleix acabó a menos de cinco segundos del podio en MotorLand Aragón

Sexto, el primero de los "mortales" y por delante de uno de los tres candidatos al título. Así acabó Aleix Espargaró el GP de Aragón 2017, una de sus mejores carreras en MotoGP, que le sirvió para dejar claro que Aprilia y él están preparados para luchar por algún top 5 y que el primer podio de la marca italiana ya no es una simple quimera.



Allá por noviembre de 2016, cuando Aleix Espargaró se subió por primera vez a la Aprilia, aquello pareció amor a primera vista. El piloto de Granollers se sintió cómodo de inmediato a los mandos de la RS-GP y desde el primer momento destacó al chasis de la firma de Noale como su gran punto fuerte, y a la falta de potencia como el más débil. De un plumazo, había dejado atrás los problemas con el tren delantero que acusaba con la Suzuki y había encontrado una moto que se adapta muy bien a su estilo de pilotaje.

Desde entonces han pasado diez meses y 14 Grandes Premios, tiempo de sobra para que hayan cambiado muchas cosas, aunque los puntos fuertes y débiles en los que incide Aleix siguen siendo muy similares y, entre medias, apareció otra gran debilidad de la Aprilia: la fiabilidad. Varias roturas de motor evitaron a Aleix sumar buenos resultados en trazados como Le Mans o Montmeló, carreras en las que aspiraba a estar entre los seis primeros pero que supusieron dos ceros en el casillero: «En muchas carreras hemos estado delante. En Le Mans, cuando se rompió el motor, éramos sextos. En Barcelona también iba quinto o sexto cuando se rompió, en Argentina también cuando me caí con Dovizioso... Creo que estamos haciendo un buen año, pero no tenemos muchos puntos por los problemas que hemos tenido con el motor», alegaba Aleix.

Aleix Espargaro MotoGP 2017 GP Aragon_03

Tras algunos altibajos, un fin de semana lesionado en Silverstone y una caída bajo la lluvia de Misano, el mayor de los Espargaró se sacó de la manga una de sus mejores actuaciones en MotoGP. Acabó sexto en MotorLand Aragón, por delante de Andrea Dovizioso, a poco más de un segundo de las dos Yamaha oficiales, a menos de cinco del podio y a sólo 6.9 del ganador de la carrera. 

Aleix igualó su mejor resultado del año, conseguido en Qatar y, por ende, el mejor resultado de Aprilia en su historia en MotoGP, demostrando que cada vez están más cerca: «Ha habido varias carreras este año en las que teníamos este ritmo, no sólo en esta. Por fin ha salido y estoy muy contento. Durante la carrera iba guardando un poco, pensaba que los pilotos con la goma trasera blanda como Lorenzo y Viñales perderían tanto como Dovizioso, pero no ha sido así y no he podido luchar al final hasta la cuarta plaza con las Yamaha, se me han escapado tres o cuatro décimas, así que estoy satisfecho».

Ya lo había hecho anteriormente durante el fin de semana en Aragón, pero Aleix Espargaró volvió a destacar el potencial del chasis de la RS-GP, el que para él es el mejor que ha probado en la categoría reina, e incidió nuevamente en que la potencia es lo que falta para aspirar a resultados aún mejores. Declaraciones que van en la línea a lo que ya comentaba en noviembre, pese a que la moto ha seguido mejorando en todos estos meses: «Yo no sé si lo probaran los demás si sería el mejor chasis de la parrilla, pero para mí es el mejor. No sé si sabré más o sabré menos, pero en Aprilia han seguido muchísimo mis indicaciones y hemos conseguido un chasis muy competitivo. Puedo frenar muy tarde, el paso por curva es espectacular e iba mucho más rápido que ellos entrando en curva, y para mí es muy importante sentir el tren delantero. Con esta moto me divierto mucho. Falta motor para estar más cerca del podio», comentó, e indagó después: «Sigue faltando aceleración, sobre todo desde parado es donde más sufrimos, y hay que seguir trabajando».

NombreAleix Espargaró
Dorsal41
PaísEspaña
MotoAprilia RS-GP 2017
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De una quimera a una posibilidad real


Cuando Aprilia desembarcó de nuevo en MotoGP hace dos años, lo hicieron con la etiqueta de 'farolillo rojo' tatuada. El gran trabajo que consiguió hacer Álvaro Bautista junto a los ingenieros de Noale, así como Stefan Bradl, sirvió para que la marca italiana fuese dando firmes pasos adelante que se empezaron a vislumbrar en 2016. Sin embargo, aún quedaba un largo camino por recorrer si se querían aspirar a metas como hacer algún top 5 o incluso pelear por subir al podio, un camino que cada vez se está acortando más.

De hecho, el propio Aleix pensó en esa posibilidad antes de la carrera de Aragón, aunque la atípica elección de las gomas y el rendimiento de los Michelin le quitaron la idea de la cabeza: «Después del warm up tenía la sensación incluso de que podríamos luchar por el podio. Cuando he visto la lista de los Michelin en la parrilla aún me he convencido más, con muchos pilotos de los delante usando la goma blanda. Pero lo de Michelin es una caja de sorpresas; el piloto que ha ganado lo ha hecho con una goma dura y ha luchado con otro con la goma blanda, con la moto de más potencia del campeonato. Es difícil de entender».

"¿Con esta moto es posible pelear por el podio en lo que queda de temporada?", le cuestionó un periodista italiano. Y Aleix, sin querer vender humo, dejó claro que lo vislumbra como una posibilidad real para 2018 y algo más inesperada para este año: «El podio estaba a tres o cuatro segundos. No estamos lejos, quizá el próximo año optamos a luchar por el podio, y este año quizá en Australia si hacemos un buen fin de semana lo podemos intentar». El panorama ha cambiado mucho dentro de la firma italiana y lo que hace sólo dos años era una completa quimera, ahora es un objetivo que no está tan lejos, ni mucho menos.

Aleix Espargaro MotoGP 2017 GP Aragon_04

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