Pedrosa, Stoner, Dovizioso y Lorenzo: una generación de oro

Con el 'hasta luego' de Andrea Dovizioso, que se tomará un año sabático en 2021, MotoGP perderá la temporada que viene al último exponente de una generación irrepetible.


Mientras Freddie Spencer hacía historia logrando el hito de ganar los títulos de 250cc y 500cc el mismo año, allá por 1985 empezaban a nacer los primeros componentes de una generación que acabaría formando una de las épocas doradas del motociclismo moderno.

Aquella época de mediados y finales de los 80, y casi toda la década de los 90, fueron años marcados por el fuerte dominio que ejercían los pilotos australianos y estadounidenses en la categoría reina del motociclismo. 'La Generación del 85' nació, creció y se aficionó al motociclismo dentro de ese contexto histórico, pero cuando empezaron a llegar a la élite el paradigma ya había cambiado por completo.

Dani Pedrosa (29/9/1985), Casey Stoner (16/10/1985), Andrea Dovizioso (23/3/1986) y Jorge Lorenzo (4/5/1987) comparten mucho más que una fecha de nacimiento cercana. Todos ellos tienen la etiqueta de Campeones del Mundo, tres de ellos poseen la de 'Leyendas de MotoGP' (Lorenzo, a la espera de ser condecorado), y los cuatro han llegado a compartir parrilla (y hasta equipo) y a jugarse títulos en todas las categorías del campeonato. Con diferentes logros y no exactamente al mismo ritmo, pero sus carreras deportivas fueron creciendo casi al unísono.

Ellos son los cuatro grandes exponentes de una generación que quedará siempre en la historia de este deporte y que, casi sin darnos cuenta, se ha ido apagando en los últimos años. Stoner, como buen 'alma libre', decidió dejarlo mucho antes que el resto y se fue en 2012 cuando nadie se lo esperaba. Pero Dani, Jorge y Andrea aguantaron más, hasta que empezaron a decir adiós (o hasta luego) de año en año: Pedrosa se retiró en 2018, Lorenzo en 2019 y Dovizioso, que mantiene viva la idea de volver, se tomará un año sabático tras este 2020.

 

Una generación irrepetible


Si cogemos los datos de los cuatro principales exponentes, queda fuera de toda duda por qué esta es y será una generación irrepetible: entre Dani, Casey, Andrea y Jorge suman la friolera de 11 títulos mundiales, 191 victorias y 497 podios. Sí, todo ello entre sólo cuatro pilotos. Bien es cierto que sólo dos de ellos, Stoner y Lorenzo, alcanzaron la cota más alta y se convirtieron en Campeones del Mundo de MotoGP, pero tanto Pedrosa como Dovizioso se quedaron cerca con tres subcampeonatos cada uno. De hecho, en los años en los que Pedrosa acabó segundo, el título se lo llevó uno de los pilotos de su generación. Siempre nos quedará también la duda de qué podría haber conseguido un coetáneo de Lorenzo, el malogrado Marco Simoncelli, que ya había sido campeón en 250cc (2008) y prometía hacer grandes cosas en MotoGP.

En la escalera hacia la élite, Pedrosa, el mayor de la 'Generación del 85', siempre fue un pequeño paso por delante: Dani fue el primero en llegar al Mundial en 2001, mientras que el resto lo hicieron en 2002. Fue el primero en ser campeón (2003) y el primero en subir a 250cc de forma natural (Stoner debutó directamente en 250cc en 2002, pero bajó a 125cc al año siguiente, para acabar subiendo de nuevo al 'cuarto de litro' en 2005). Con tres títulos bajo el brazo, Pedrosa subió a MotoGP en 2006 a la vez que Stoner, que aún no había ganado ninguno en ese momento. Pero como decimos, Casey siempre fue un 'alma libre' y el más diferente de todos. En 2008 llegaron a la clase reina tanto Lorenzo como Dovizioso, que se habían jugado entre ellos los títulos de 250cc los dos años anteriores, cayendo ambos en manos del balear.

Stoner, por delante de Pedrosa, Lorenzo y Dovizioso en el GP de Japón 2011. (Foto: Repsol Media)

Ya en MotoGP cambiaron las dinámicas. Los caminos de los cuatro se cruzaron con Valentino Rossi, al que primero Stoner y después Lorenzo consiguieron derrocar. Más tarde, y ya sin Casey en escena, dichos caminos se cruzaron también con otro genio del calibre de Marc Márquez, con el que sólo pudo Lorenzo en 2015. Pero la 'Generación del 85' siempre estaba ahí luchando por los títulos, y si no hubiese sido por la confluencia con el #46 primero y con el #93 después, se hubiesen llevado todos los campeonatos de la última década. Cuesta creer que ninguno de ellos esté ya en la parrilla del próximo año.

 

Dejarlo siempre cuesta


Para pilotos que han estado casi dos décadas en el Mundial y siempre acostumbrados al éxito, es realmente difícil saber cuándo es el momento de dejarlo. De hecho, es probable que a todos ellos les quedase aún mucho que ofrecer en el momento de su adiós (o hasta luego). Por eso, ninguno acabó de irse.

Desencantado con MotoGP y fiel a un carácter siempre peculiar, Stoner se marchó en 2012 con sólo 27 años, pero se tiró las temporadas siguientes ejerciendo de probador: primero con Honda, con quien se ofreció incluso a disputar alguna carrera en 2015 como sustituto de Pedrosa por su síndrome compartimental, y posteriormente con Ducati. Finalmente, aquejado de síndrome de fatiga crónica, el talento australiano se alejó de cualquier actividad que tuviese que ver con subirse a la moto.

Dani Pedrosa, el segundo en anunciar su retirada, vive ahora una plácida y productiva etapa como probador de KTM. Se fue tras 13 temporadas en el Repsol Honda y desembarcó en el proyecto austriaco en 2019. Desde entonces, se ha convertido en una pieza clave para el desarrollo de una marca que no deja de crecer y que, gracias a su llegada, empezó a crecer más rápido. No cierra la puerta incluso a poder hacer algún wild-card en 2021 si KTM se lo pide, pero desde el primer momento dejó claro que no volvería como piloto permanente.

Lo mismo quiso hacer Jorge Lorenzo, que empezó a ejercer la labor de probador en Yamaha, aunque dicha relación ha sido breve e improductiva, marcada entre otras cosas por la irrupción del Covid (tenía un wild card agendado en Montmeló) y por una dudosa gestión de la marca de los diapasones. Pese a esa retirada que anunció en Valencia 2019, Lorenzo siempre tuvo la puerta abierta a volver e incluso coqueteó con Ducati para regresar a la parrilla en 2021. No lo hará, pero se resiste a dejar del todo su vinculación a MotoGP y apunta a posible probador de Aprilia el próximo año.

De los cuatro, Andrea Dovizioso es el único que aún no ha anunciado su retirada. A sus 34 años, mantiene firmemente que lo suyo es un 'hasta luego' y que tratará de volver en 2022, siempre y cuando sea con un proyecto que le permita luchar por el título. Se tomará un año sabático, en el que en principio su única presencia en competición será en carreras regionales y nacionales en motocross, con la idea de volver después a MotoGP. Ha rechazado ser probador de marcas como Honda y Yamaha, entre otras cosas porque ninguna le garantizaba un sitio posterior en 2022: «Quiero ver qué pasa en 2022, porque todavía hay huecos que no están claros, así que veremos si todavía tenemos una oportunidad y si es interesante para mí», afirma. Dejarlo siempre cuesta y más cuando quizá no ha llegado el momento.

 

El empuje de la nueva hornada de MotoGP: «Esto es ley de vida»


Todo esto nos lleva hacia la nueva era de MotoGP. En un deporte en el que una victoria se puede decidir por una milésima (o ninguna, que se lo digan a Dovi y Lorenzo en Qatar 2004), no hay juez más certero que el tiempo.

Los años pasan y las nuevas generaciones llegan cada vez más preparadas y con más prisa, empujando a los que hasta hace "dos días" eran los protagonistas de la película. Sólo se mantiene uno que sobrepasa cualquier idea de relevo generacional, Valentino Rossi: «Yo soy mayor que Dovizioso, Pedrosa y Lorenzo, que son de una generación más joven que la mía, pero creo que cada uno tiene su historia, su motivación y su pasión. La edad es sólo un factor, pero no es el único. Hay muchas más cosas. Yo estoy contento por seguir compitiendo el año que viene y creo que puedo seguir siendo competitivo. Siempre es difícil, porque los pilotos jóvenes son cada vez más fuertes. Es un gran desafío, pero lo seguiré intentando», concede Valentino a MOTORBIKE MAGAZINE.

«Por desgracia, el segundo más mayor me ha abandonado, porque Crutchlow y Dovizioso se van, así que la diferencia será todavía más grande. Hay mucho cambio generacional en los últimos años, han llegado muchos pilotos, porque en los últimos años lo que ha cambiado es que todos suben a MotoGP pronto, lo antes posible. Sin embargo, en el motociclismo de hace años había pilotos que corrían siempre en las categorías más pequeñas o que trataban de llegar a MotoGP con más calma. Pero MotoGP es la F1 del motociclismo, es la categoría más importante, así que es normal que los pilotos jóvenes quieran llegar», añade Rossi al respecto del relevo generacional.

«La sensación es que nos estamos haciendo mayores», nos responde Andrea Dovizioso. «Los jóvenes están llegando y son muy fuertes. Los neumáticos han cambiado este año y eso no nos ha ayudado, pero en cualquier caso el nivel es bastante alto en MotoGP y todos los pilotos son muy rápidos. Cada año es más difícil que el anterior».

La nueva hornada de talentos de MotoGP tiene un denominador común: que quiere llegar a la categoría reina cuanto antes. Atrás, muy atrás quedaron esos tiempos de romanticismo con pilotos veteranos compartiendo parrilla con los jóvenes en las categorías pequeñas. Ahora todo es un embudo que conduce a MotoGP.

Tanto es así, que el año que viene sólo habrá tres treintañeros en toda la parrilla: Aleix Espargaró (31), Johann Zarco (30) y Danilo Petrucci (30). El resto (aparte de Rossi, claro, que empezará la temporada con 42 años) estarán comprendidos entre los 21 años que tendrá Lecuona al arrancar la temporada y los 29 de Pol Espargaró. Se dice pronto.

Por alusiones, le preguntamos a Aleix Espargaró qué se siente al ser el segundo piloto más mayor de la parrilla a pesar de tener 31 años: «Me gusta mucho. Voy a ser de los más mayores, aunque sí que es verdad que el mayor me lleva muchísima ventaja... Siempre he defendido a los pilotos más jóvenes y que el límite de edad de Moto3 está demasiado alto. Me encanta que las fábricas apuesten por pilotos jóvenes, es el futuro, sangre nueva y más espectáculo asegurado».

Las últimas retiradas han rejuvenecido la parrilla: «Al final han sido casos curiosos. Quizá el de Jorge fue el nivel más bajo en los dos últimos años, pero el de Dani seguía siendo alto, el de Dovi sigue siendo muy alto... Creo que sí que les quedaba carrera deportiva por delante. Pero los jóvenes vienen apretando fuerte y las fábricas saben que teniendo muchas motos se pueden arriesgar por pilotos más jóvenes, al menos la gran mayoría. A mí me gusta mucho que suba el talento de las categorías inferiores. El día que llegue alguien más rápido que yo con una Aprilia, no tendré problema de ponerme a trabajar para él en el equipo de test o en algún rol del estilo. Pero sigo pensando que 31 años no es tan mayor», añade Aleix a la pregunta de MOTORBIKE MAGAZINE.

El nexo de unión entre la 'Generación del 85' y la nueva hornada es otro piloto que trasciende de cualquier época y generación: Marc Márquez. Cuando empiece la próxima temporada tendrá 28 años y será uno de los más veteranos de parrilla, pero en su caso lleva desde 2013, casi de forma ininterrumpida, siendo el jefe de la categoría reina.

Márquez, un genio que trasciende más allá de generaciones; y Mir, el abanderado de la nueva hornada. (Foto: Repsol Media)

Su relevo en el palmarés lo ha tomado Joan Mir, que coge las riendas como abanderado de esta nueva generación nacida a finales de los 90: «Parece que sí estamos empujando. Esto es ley de vida. De todas maneras, yo creo que a Dovizioso aún le queda mucho por decir, es un piloto de los punteros, de los buenos y considero que se merece una moto de fábrica por todo lo que ha hecho. Es una pena que no esté el año que viene, no me lo esperaba. Poco a poco se van retirando y los que venían de abajo están ocupando las primeras posiciones en esta categoría. Es bonito ver también cómo va cambiando esto», nos dice el actual líder de MotoGP.

Los tiempos cambian y MotoGP no es una excepción. Llega el momento de decir adiós (o hasta luego) a una de las generaciones más brillantes de la historia y de prepararse para lo que viene. Será «que nos estamos haciendo mayores», como dice Dovi. Y no le falta razón, pero cómo hemos disfrutado por el camino con esta 'Generación del 85'.

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