Dorna y los equipos privados han llegado a un acuerdo en Sachsenring

El promotor del campeonato ha cerrado la puerta a la entrada de nuevos equipos en el periodo de 2017 a 2021 y además aportará 2,2 millones de euros a las estructuras satélites, doblando así el apoyo económico que ofrecía a estos equipos. En cuanto sea posible contar con una 24ª moto en parrilla, ésta será para el equipo de Lucio Cecchinello, pero no esto no sucederá antes de 2018.


El pasado año, durante la celebración del GP de Holanda, Dorna anunció un nuevo reglamento que entraría en vigor a partir de 2017 y que tendría una validez de cinco temporadas, desde 2017 hasta 2021, ambas inclusive. Entre otros asuntos, esta norma mantenía que la parrilla de MotoGP iba a contar con un máximo de 24 motos y seis marcas -Yamaha, Honda, Ducati, Suzuki, Aprilia y KTM-, y que el promotor del campeonato aumentaría su ayuda a los equipos satélites. Todos estos detalles se han ido definiendo en mayor medida durante este último año; en Assen hubo una nueva reunión y este viernes en Sachsenring se ha hecho oficial el acuerdo definitivo entre Dorna, IRTA y los equipos satélites que forman parte del actual plantel de la categoría y que seguirán hasta 2021.

En busca de la sostenibilidad, Dorna ha decidido blindar las plazas de los siete equipos privados hasta 2021 tras llegar a un acuerdo con ellos, ofreciéndoles además una cantidad de 2,2 millones de euros. Precisamente esa suma de dinero es la que se impuso como precio máximo para que las fábricas alquilasen las motos a los equipos satélites, así que gracias a esta medida tendrán cubierto el presupuesto en esa área.

La plaza número 24 en la parrilla de MotoGP ha sido otro de los temas tratados en la rueda de prensa que ha ofrecido Carmelo Ezpeleta junto a IRTA y los máximos responsables de los siete equipos privados. La entrada de KTM el año que viene hará que sean 23 motos las que formen la alineación de MotoGP la temporada que viene, mientras que la 24ª -con la que se cerraría el cupo- será para el equipo de Lucio Cecchinello, aunque no antes de 2018. Bien es cierto que esta plaza adicional se llegó a abrir a las peticiones de otros equipos, pero la falta de implicación de las marcas para poner una nueva moto en pista frenó todo el proceso de cara a 2017 y finalmente esta moto acabará siendo para una de las escuderías que ya tiene presencia en MotoGP. Ante esta coyuntura, se esfuman todas las posibilidades para que el equipo de Sito Pons vuelva a la categoría reina.

Este acuerdo de exclusividad supondrá que no haya nuevos equipos en MotoGP durante los próximos cinco años, ni tampoco se ampliará la presencia de fábricas salvo que una de ellas entre junto a una estructura independiente, algo similar a lo que hizo Aprilia con el equipo de Fausto Gresini. «Si alguna otra marca quiere entrar en el campeonato, algo que honestamente no esperamos porque pensamos que con seis es suficiente, ellos deberán llegar a un acuerdo con alguno de los equipos», decía Ezpeleta al respecto.

 

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