La marca de los tres diapasones celebraba en 2015 su 60º aniversario en la competición y el bagaje fue prácticamente perfecto. Yamaha vivió una de las mejores temporadas de su historia con el título de MotoGP como cúspide de un castillo de éxitos gestado entre la velocidad y el off-road a nivel nacional, continental e internacional, en el que la nueva Yamaha YZF-R1 jugó un papel fundamental. Tras poner el listón por las nubes, el reto de la fábrica de Iwata está en tratar de repetir gran parte de los éxitos logrados, mientras se vislumbra un nuevo horizonte con el regreso al Mundial de Superbike y permanece vivo un reto que se resiste desde hace más de una década con el Rally Dakar.

 

YamahaMotoGP: Dominio de principio a fin

Polémicas aparte, la temporada del Movistar Yamaha en MotoGP fue sencillamente espectacular. Entre Lorenzo y Rossi sumaron 11 de las 18 victorias de la temporada, consiguiendo entre ambos un total de 27 podios. Ambos se jugaron el título hasta la última carrera y cosecharon la triple corona -título de pilotos, constructores y equipos- para la marca de Iwata después de un año en el que frenaron en seco al binomio Márquez-Honda, que había dominado en las dos temporadas anteriores. El gran trabajo de Yamaha en la puesta a punto de la M1 dio sus frutos, y los dos pilotos contaron con la moto más equilibrada de la parrilla. Con las armas necesarias, Jorge y Valentino reeditaron su duelo de 2009 y 2010, y devolvieron a la cima a la marca japonesa tres años después de su último título en MotoGP.

YamahaMXGP: Romain Febvre, Rookie de oro

Yamaha se encomendó al prometedor Romain Febvre para recuperar la corona en la categoría reina del Mundial de Motocross. Lo que no imaginaban ni el piloto francés ni la marca de Iwata es que los resultados fueran a llegar tan pronto. La temporada 2015 se anunciaba como el esperado duelo entre Tony Cairoli y Ryan Villopoto, pero sendas lesiones dejaron en la estacada al de KTM y al de Kawasaki. A este hecho cabe añadirle otra lesión, la de Max Nagl cuando lideraba el campeonato, que también marcó un punto de inflexión durante la temporada. Febvre, debutante en la categoría de MXGP, progresó a buen ritmo hasta que acabó haciéndose invencible. Fue imparable en la segunda mitad del año, ganando 15 de las últimas 24 mangas para hacerse con el título con total autoridad. De la mano de este piloto de 23 años, Yamaha recuperó el cetro de la máxima categoría del motocross seis años después.

Yamaha8 Horas de Suzuka: sólo valía ganar

El 60 aniversario en la competición y el año de nacimiento de la nueva Yamaha YZF-R1 bien merecían un proyecto de garantías para ir a por la victoria en las 8 Horas de Suzuka, mítica competición que Yamaha no ganaba desde el año 1996. La firma de los diapasones intentó llevar a esta prueba a Jorge Lorenzo y Valentino Rossi, pero la lucha de ambos por el título de MotoGP hizo que esta idea no llegase a buen puerto. Aun así, Yamaha contaba con otras dos puntas de lanza en MotoGP: Pol Espargaró y Bradley Smith, quienes formaron equipo con el experimentado Katsuyuki Nakasuga para devolver a Yamaha a lo más alto en la prueba de resistencia. Espargaró se hizo con una pole de récord y, una vez en carrera, el equipo no dio opciones al resto. La nueva R1 entraba por la puerta grande.

YamahaFIM CEV Superbike: un tridente implacable

La nueva Yamaha YZF-R1 y su homónima para circuito YZF-R1M se estrenaron de forma magistral. Las 8 Horas de Suzuka fueron tan sólo el preludio de lo que estaba por llegar en otros campeonatos como el FIM CEV dentro de la categoría de Superbike. Carmelo Morales, el Team LaGlisse y Yamaha se convirtieron en un tridente imbatible dentro del campeonato. La estructura madrileña retomaba su relación con la marca con unos resultados excelentes: 8 victorias de 11 posibles y un título ganado sin discusión para Yamaha en el Europeo de Superbike.

YamahaBSB: Brookes, sin rival

El proyecto del Milwaukee Yamaha con la nueva R1 apuntaba maneras. El experimentado Josh Brookes iba a ser el capitán del barco y pronto quedó claro que el equipo había dejado todo en buenas manos. Después de adaptarse a la nueva moto durante el primer tercio de la temporada, el australiano comenzó a arrasar a partir de la sexta ronda, disputada en Brands Hatch. Desde ese momento, Brookes se impuso en 13 de las últimas 16 carreras del año, mostrándose imbatible también en el Showdown. Con semejante muestra de autoridad nadie pudo hacerle frente, por lo que la marca japonesa sumó a sus vitrinas un título del British Superbike que no ganaban desde 2011, cuando lo hicieron de la mano de Tommy Hill.

YamahaMotoAmerica: duelo en la cumbre

La primera temporada de MotoAmerica estuvo protagonizada por el Graves Motorsports, el equipo oficial de Yamaha en la categoría de Superbike. Desde el primer momento quedó claro que el título era cosa de dos: Cameron Beaubier y Josh Hayes. Entre los dos sumaron las 18 victorias en juego y finalmente fue Beaubier, ganador de ocho de ellas, el que certificó el título en la última cita del año. Mientras que en el resto de campeonatos mencionados anteriormente Yamaha recuperó la corona en 2015, en el caso del certamen americano de Superbike –reconvertido en MotoAmerica el pasado año– la marca conseguía el sexto título consecutivo.

2016: el más difícil todavía

Después de un 2015 inconmensurable, el “simple” hecho de repetir los éxitos ya sería una magnífica noticia para la firma japonesa. Ese es el ambicioso reto al que se aferran en este 2016 que acaba de comenzar, pero al que además habrá que añadirle otra gran pretensión: luchar por el título en el regreso al Mundial de Superbike. Alex Lowes y Sylvain Guintoli serán los encargados de demostrar en el mayor escaparate de las motos derivadas de serie las excelentes sensaciones que ha dejado en las 8 Horas de Suzuka, el FIM CEV, el BSB y MotoAmerica, donde la YZF-R1 se estrenó por todo lo alto. Otro desafío será escalar un peldaño en el Mundial de Resistencia, en el que el GMT 94 acabó en segunda posición en 2015 después del título cosechado el año anterior. Lo que aún se le resiste a la fábrica de los tres diapasones es volver a tocar la gloria en el Dakar, un título que lograron por última vez en 1998 con Stéphane Peterhansel y que, 18 años después, sigue sin volver a sus vitrinas. ¿Será en 2016? ¿Mejorarán sus números en la competición? El desafío Yamaha ya está en marcha.

 

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