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Yamaha Tracer 900. Prueba completa

La Yamaha Tracer 900, antes conocida como MT-09 Tracer, es una de las favoritas de los amantes de las sport-tourer. En ese lado oscuro del que presume la marca japonesa, brilla una estrella con luz propia, referencia que guía entre las modernas trail asfálticas.


A estas alturas, ya podemos decir que la saga MT con sus respectivas variantes sport-tourer (Tracer) y retro (XSR) ha sido todo un acierto. La primera en llegar fue la MT-09, base que sirvió para que en 2015 llegara la MT-09 Tracer y, más recientemente, la XSR900. La trail asfáltica, que ha pasado a denominarse oficialmente Tracer 900 este año, devuelve a la marca un concepto que había dejado un tanto de lado en los últimos años tras la desaparición de la carismática TDM.

En el catálogo de la japonesa, la colosal FJR1300 se había quedado demasiado sola para los amantes del sport-tourer, pero con la Yamaha Tracer 900 y la recién presentada Tracer 700, se completa esta gama viajera de Yamaha. La Tracer 900 está disponible en gris mate con detalles azules (quizá la más espectacular), en rojo y en azul con negro y gris, esta última combinación la de la unidad que puedes ver en esta prueba.

Las rivales de la Yamaha Tracer 900


Highlights técnicos

Marca: Yamaha
Modelo: Tracer 900
Año: 2016
Cilindrada: 847cc
Potencia: 115CV
Peso: 210kg
Precio: 9.999 €
La Tracer 900 tiene ingredientes para gustar: Para empezar, un sorprendente motor tricilíndrico, pero también una estética afilada y futurista y un comportamiento y prestaciones que te van a dejar sin hipo.

Hay que añadirle a la Yamaha Tracer 900 un precio muy interesante (9.999 €), entrando en pelea directa contra otros modelos como la Honda VFR800X Crossrunner (13.499 €) aunque por su concepción tricilíndrica, sus rivales más directas pueden considerarse la Triumph Tiger 800 XRx (11.500 €) y la MV Agusta Stradale 800 (14.395 €) o incluso la Triumph Tiger Sport (13.900 €), que como puedes apreciar, requieren de un desembolso considerablemente mayor y bastante más allá de los 10.000 €.

Pero no te engañes, la Yamaha Tracer 900 ofrece todo lo que un usuario sport-tourer puede necesitar. Lo primero, nos tenemos que parar en su motor, un tres cilindros maravilloso con gran alegría en cualquier punto del cuentavueltas que hace rugir al escape de una manera particularmente brutal.

Yamaha Tracer 900-7336Pocos días después de acudir a la presentación de la Yamaha Tracer 700 en Italia, nos subimos a la renombrada Tracer 900 para discernir mejor sus diferencias. Igual que en la ‘700’, la Tracer 900 tiene un carácter mucho más viajero al incluir mayor protección para el piloto, una altura del asiento más alta (845/860 mm), aunque sin suponer un problema para alguien de 1,70 m de altura, y una altura del manillar superior y más ancha. Esto hace que la posición de conducción sea bastante erguida, aunque para ser sinceros te permite acomodarte de diferente forma según estés ‘estable’ haciendo kilómetros o, por el contrario, estás atacando una sinuosa carretera de montaña. En ambos casos, te sentirás cómodo, sobre todo según pasen los kilómetros.

Su lado viajero lo refleja también en el asiento del conductor y el pasajero, más largo, más ancho y más cómodo, aunque es verdad que te costará adaptarte y su confort no será tan brillante como en otras motos de puro trail o tourer. Aun así, no será obstáculo para que puedas pasar jornadas maratonianas a bordo de la Tracer ‘gorda’.

En comparación con la naked, la Tracer 900 cuenta con un frontal que ofrece mayor protección frente al viento que se puede adaptar regulando la pantalla a mano en tres alturas sin necesidad de herramientas. Eso sí, esta adaptación es mejor hacerla en parado. El conjunto se completa con unos protectores de puños.

El conductor tiene todo bajo control mediante un cuadro de instrumentos muy completo heredado de la Super Ténéré. El depósito son 18 litros (1 más que la Tracer 700) y cuenta con otros detalles que reflejan su espíritu tourer como los soportes integrados de maletas, los amplios asideros del pasajero, el caballete central o la tecnología LED en sus luminarias.

Los dos lados ‘Tracer’


Desde Yamaha se ha querido identificar a la saga MT como “el lado oscuro de Japón”. Sin embargo, con la llegada de las versiones Tracer, hemos visto que sus ambiciones más oscuras se amplían en el horizonte , una agresiva (como las MT originales) y otra más touring.

La gran manejabilidad de la MT-09 se mantiene en la Tracer, que tiene el mismo chasis, pero con un subchasis un poco más largo para tener más superficie de apoyo del pasajero y las maletas.

Yamaha Tracer 900-7714Hablemos también del motor tricilíndrico, denominado CP3. Son 847 cc que rinden 115 cv de potencia y un par de 87,5 Nm. Su ‘patada’ es innegable y, en cualquier punto del cuentarrevoluciones, responde airosamente al enroscar con decisión el acelerador. Incluso podríamos decir que tiene demasiado brío en bajas. Para dosificar su entrega, se beneficia del acelerador electrónico ofreciendo un sistema D-MODE para elegir entre tres modos de motor (A, B y STD). Del STD parte siempre la moto al arrancar, la opción A te da un plus de agresividad, maravilloso cuando quieres ir con el cuchillo entre los dientes, pero demasiado para ir tranquilo o por ciudad, donde el ‘Estándar’ o, aún más suave, el ‘B’, hacen de esta Tracer 900 una moto mucho más agradable.

Un gran punto positivo de la Tracer 900 es su control de tracción (TCS). Dada su gran potencia, este sistema nos deja empuñar el acelerador sin miedo a indeseados derrapes. Además, es desconectable, momento en el que sientes de verdad lo rabioso que es el tres cilindros y, a la vez, el plus de seguridad que aporta al llevarlo activado. Por eso, mejor llevarlo encendido casi siempre.

A la hora de frenarla, sus frenos responden razonablemente bien, incluido el ABS, que es de serie aunque no desconectable. Suspensiones y neumáticos son iguales que en la naked, aunque ha variado ligeramente la geometría y el tarado más duro de las suspensiones para darle mayor estabilidad, algo que no se resiente en exceso en la comodidad al pasar por terrenos un poco más picados que los de una autovía. A decir verdad, en vías rápidas su pantalla no ofrece una grandísima protección si la comparamos con otras tourer. En el caso de necesitarla, Yamaha tiene como opción una pantalla realmente gigantesca.

Todo esto se traduce en una moto a la que no te acomodas a primeras, pero que poco a poco te va enamorando y de la que parece que no quieres desprenderte jamás. La agilidad de su parte ciclo junto a la alegría de su motor hacen que sea también una montura para aquél que quiera una moto para todo, una moto muy versátil con características viajeras y con sus grandes dosis de adrenalina.

Fotos estáticas Yamaha Tracer 900


Fotos de acción de la Yamaha Tracer 900


Prueba en #MBK21


También puedes disfrutar de la prueba de la Yamaha Tracer 900 en la versión interactiva de nuestra revista digital, concretamente el nº21 de Motorbike Magazine:

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