«Hay una gran diferencia entre ganar mi cuarto título de MotoGP con Yamaha o ganarlo con Ducati»

Nos citamos con Jorge en las afueras de Milán justo antes de que se produzca uno de los cambios más importantes de su carrera deportiva. Un momento perfecto para hacer esta entrevista, que se llevó a cabo cuatro días antes de que, tras nueve años de éxitos, se suba a su Yamaha YZR-M1 por última vez.

Obviamente es un momento perfecto para hacer balance junto con Jorge de lo que ha sido su trayectoria profesional y hablar de las personas que, de una u otra forma han puesto su granito de arena para que él sea un piloto de leyenda por derecho propio.

Pero también es un momento perfecto porque Jorge se encuentra en una de las mejores etapas de su carrera; la madurez de todo lo que ha logrado hasta ahora le permite afrontar un desafío que hasta ahora sólo ha logrado completar con éxito un australiano llamado Casey Stoner.

Con cinco títulos a sus espaldas y un sinfín de récords de todo tipo, Jorge Lorenzo ya no tiene nada que demostrar, pero si esta apuesta por «el Ferrari de las motos» le sale bien, Jorge Lorenzo se convertirá en un campeón del mundo mucho más campeón de lo que podíamos imaginar.


¡ATENCIÓN! Esto es sólo un adelanto de la extensa entrevista a Jorge Lorenzo que podrás encontrar en el número 23 de MOTORBIKE MAGAZINE, en el que el piloto balear es el protagonista de portada. Si quieres leer la amplia entrevista al completo en cualquiera de los dispositivos en los que se encuentra nuestra revista interactiva (PC, iPad, Android o smartphone), puedes hacerlo AQUÍ.

Antes de llegar al Mundial, tuviste una etapa en la Copa Caja Madrid de la que supongo que tendrás buenos recuerdos…
«De esa época sí tengo muchos recuerdos. Empezamos en el 97, cuando el campeonato ya llevaba tres carreras; un día pasamos por el concesionario Motos Salom y allí nos enteramos, casi por casualidad, de que se estaba disputando la Copa Caja Madrid y que buscaban pilotos, pero no nos habían llamado porque yo tenía 10 años y la edad mínima para correr era de 12. Mi padre insistió en que queríamos participar y cuando llegamos a la primera carrera en Cartagena, no nos querían dejar correr porque no tenía la edad mínima, por lo que mi padre tuvo que firmar un documento de responsabilidad y finalmente pude participar. Aunque el más pequeño de mis rivales me sacaba dos años, en los entrenamientos logré ser tercero y en la carrera, en la que llovió, finalicé séptimo. Podríamos decir que en esa carrera de Cartagena empezó todo».

El mes pasado hablamos con Ramón Forcada, que no escondió su admiración por Jorge Lorenzo. Me gustaría que me hablaras de tu relación con él durante estos 9 años.
«Cuando llegué a MotoGP, busqué junto a Amatriaín un técnico que fuese español y pensamos que Ramón era una buena opción por su experiencia. Empezamos a trabajar y lo primero que vi es que es un profesional que sabe muchísimo, que tenía mucha experiencia con suspensiones y que sabía encontrar una buena puesta a punto. Es una persona que transmite tranquilidad y siempre tiene una respuesta para lo que necesitas. Yo soy muy perfeccionista y siempre le veo aspectos a la moto donde se puede mejorar y Ramón siempre tiene una solución para lo que yo digo, incluso a veces, demasiado. En las primeras temporadas siempre hacíamos cambios para tratar de encontrar soluciones, por lo que, en ocasiones, cada vez que salía a pista lo hacía con una moto que era muy diferente, y eso no me permitía progresar con facilidad. Pero desde 2009, decidimos establecer una base sobre la que trabajamos con más constancia y esto nos ha permitido mejorar nuestros resultados. Al margen de eso, Ramón tiene mucha experiencia; posiblemente sea el mejor técnico de suspensiones del paddock. También tiene un carácter difícil y quiere llevar siempre la razón, así que ya sabes, dos “Jorge Lorenzo” en el mismo box hacen que el trabajo pueda ser complicado…
Hemos convivido durante varios años, con nuestros más y nuestros menos, pero en los últimos años hemos tenido una relación más estable. Al final lo importante son los resultados, es lograr victorias y ganar títulos, y eso lo hemos conseguido con creces».

Tras nueve años compitiendo con Yamaha en MotoGP, este fin de semana pondrás punto y final a esta etapa. ¿Qué valoración haces de estos años?
«En Yamaha hemos pasado diferentes épocas. Al inicio yo era el piloto joven que tenía que aprender pero empecé pronto a apretar las tuercas a Valentino, cosa que finalmente facilitó su salida del equipo.
Durante la época con Ben Spies, yo era claramente el piloto que tenía la responsabilidad de ganar el título.
Después Rossi volvió a Yamaha tras su etapa en Ducati pero yo mantuve el estatus de piloto número uno, el responsable de pelear por el título, pero poco a poco Rossi ha ido mejorando sus resultados y en los últimos tres años hemos tenido un rendimiento similar.
Ahora somos dos gallos en un mismo gallinero y es una situación complicada; los dos somos ganadores, somos orgullosos y los dos queremos sentirnos como el piloto más valorado.
Podía haberme quedado en Yamaha con una buena oferta y seguir siendo el piloto con mejor ficha del campeonato, pero sentía que durante dos años más en Yamaha, con el mismo equipo y la misma moto, no iba a encontrar ese punto de motivación que te hace levantarte todos los días con la determinación de luchar por el campeonato».

«Estar 100% motivado es la única forma en la que se puede lograr el título de MotoGP y así es como yo lo voy a intentar»

Maverick Viñales va a ocupar el hueco que dejas libre. Es un piloto que parece que tiene un gran potencial y que ya se le sitúa como uno de los cuatro pilotos más fuertes. ¿Cómo le ves tú como piloto?
«Maverick es uno de esos pocos pilotos de los que se oye hablar desde que están en categorías menores, como sucedía cuando yo estaba en la Copa Aprilia o como Marc Márquez y Pol Espargaró estaban en sus comienzos.
Maverick tiene una trayectoria muy buena y, aunque no ha logrado los títulos de Marc –que fue campeón en su primer año de MotoGP– en cuanto a talento creo que podría llegar al nivel de Marc. Lo que sí es seguro es que estará muy arriba y, aunque no sé si llegará a conseguir resultados como los que ha logrado Márquez, estará muy cerca y luchará cara a cara el año que viene y en el futuro».

Dentro de unos días te subirás por primera vez a tu nueva moto. ¿Qué te llevó a tomar la decisión de afrontar esta nueva etapa?
«Al igual que Yamaha, también me hicieron una buena oferta, pero el hecho de que Gigi Dall’Igna estuviese en el proyecto fue un aspecto determinante. Él ha conseguido ir mejorando la moto hasta hacerla suficientemente competitiva para luchar por el campeonato. Si no fuese así, no hubiese aceptado el reto».

Este cambio llega en un momento de madurez profesional que yo diría que es la situación perfecta para afrontar un desafío personal que te puede convertir en un piloto mucho más completo.
«Hubiese sido muy bonito ser uno de los pocos pilotos de la historia que desarrolla toda su carrera en una misma marca. Pocos pueden decirlo, pero evidentemente no es lo mismo ganar el cuarto título con Yamaha que hacerlo con Ducati. Esto es lo que me va a dar la motivación necesaria para, como te decía antes, despertarme todos los días con un objetivo claro, lograr algo que hasta el momento sólo Stoner lo ha podido conseguir».

Siguiente
Anterior

Cargando artículo